Asmodeus de la lujuria, David Dunoir. Rango: Pecado.
Calendario: Año 2010, Mes 8, Día 24.
Afueras del Hospital psiquiátrico experimental "Nueva esperanza". España.
- El loto mejora su aroma bajo la lluvia – dije con lágrimas en los ojos al despertar –
Sentí gota tras gota brotar de mis ojos mientras el olor a humedad y el dulce sonido del rocío de la lluvia inundaba mis sentidos.
Realmente me pareció extraño, estaba tan tranquilo en el regazo de una "delicada" y "elegante" dama que me miraba fijamente sin expresión alguna.
Un cabello rojo como el redstone de donde caían unas pocas gotas de agua y un par de ojos Azules como el lapislázuli realzaban aquella casi maravillosa escena, Belcebú esperaba mi despertar, viéndome y acariciando mi cabeza mientras limpiaba un líquido rojo que estaba sobre su ropa.
[¿Estás bien?]
Sus manos se veían algo heridas, con cortadas y moretones que sobresalían de unas vendas que antes cubrían aquellos "delicados" brazos, pero ahora eran inestables y transparentes por el agua que los cubría.
- Además del agujero en mi abdomen- toqué mi abdomen descubriendo unas vendas que cubrían mis heridas – creo que estoy bien ¿y tú? te vez muy herida, no deberías forzarte curándome.
[No me tomaría la molestia de curar las heridas de alguien tan débil e insignificante, no pudiste ni proteger a esa chica] apuntó debajo del banco donde estábamos sentados, donde se encontraba Lynn. [Para tu suerte vine con Víctor cual es bastante diestro en esta clase de cosas, mis manos no tienen tal habilidad, solamente soy buena para pelear.]
- Si, si, sé que soy un pusilánime, no tienes que echármelo en cara ¿sabes? ustedes también llegaron unos 45 días tarde y no he dicho nada... espera ¿Víctor? ¿quién es Víctor?
- Oh vamos, habíamos quedado en que yo le diría mi nombre – una voz resonó muy cerca de nosotros, pero fuera de vista -
Aquella voz provino de un hombre de cabello castaño y ojos tan negros que podías perderte en ellos y nadie te oiría gritar; él, cual contorsionista, se deslizó desde la parte superior del techo hasta nuestra banca. Era Berith con su curioso atuendo rojo y negro, sin olvidar ese extraño reloj en su cuello.
- Tal y como lo prometí – juntó sus manos y, como provocando a Berith, dijo - ahora que ya conoces mi nombre debería decirte el nombre de mi querida amiga Berith.
[Una palabra más y romperé cada uno de tus hue...]
- Verónica, su nombre es verónica - dijo Víctor interrumpiendo a Verónica ignorando toda amenaza. –
Aquella escena fue sorprendente, impresionante, casi artística, el cuerpo de Verónica fue tan veloz al golpear la boca del estómago de Víctor, girarlo y lanzarlo sobre su hombro mientras giraba su brazo como tornillo, que solo podría ser comparada con películas de acción fantástica.
- E-eso duele verónica, el que mis articulaciones sean tan flexibles no significa que no sienta dolor en cierto punto ¿podrías soltarme por favor? - preguntó con dificultad mientras su rostro estaba en el suelo y bajo el pie de verónica. -
- Muere, desaparece – dijo Verónica justo después de escupir el palillo de un dulce ya acabado - acaba con tu pequeña y miserable existencia ¡escoria!
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Aquel pensamiento
غموض / إثارةEl valor de un hombre no es otro más que el de su forma de ver el mundo... A veces, solo aveces, la vida se simplifica a solo dos caminos: "¿Podré o no podré?", pues esta es la historia de un hombre que tan solo quería responder una pregunta... "¿Q...