Asmodeus de la lujuria, David Dunoir. Rango: Pecado.
Calendario: Año 2010, Mes 8, Día 25.
¿Afueras del hospital "Personal Sky"?
Hola ¿Cómo estás? ¿Me odias? ¿Me temes? ¿Qué sientes? ¿Qué piensas? Vamos, sígueme, ruega y evita el jardín de espinas.
- ¿Qué carajos ocurre ahora?
Aquí me encuentro, otra vez en este maldito hotel, el lugar donde vi por primera vez esa horrible máscara.
"Personal Sky" esas palabras resaltadas en Neón rojo alumbraban aquel lúgubre lugar, enredaderas e inmundicia reinaban en el exterior del edificio, algo me impulsó a entrar, ese algo que me hizo ir desde un principio al edificio, un pensamiento a favor de la liberación de las cadenas de la ignorancia.
De nuevo era lo mismo, un líquido de color carmesí que llega hasta mis rodillas, paredes negras teñidas de rojo y mugre, y ese olor tan molesto a arsénico, no importa ya, no aguantó más esto, el estar aquí me recuerda demasiado a ella, a Kaori, he intentado no pensar más en ella, pero... no puedo, simplemente ya no puedo estar más sin ella, lo único que me motiva a seguir vivo es el deseo de saber la verdad de todo esto.
- Ya estoy cansado de esto ¡Hey! – Caminé por el pasillo para llegar al recibidor – ¡¿Dónde estás?! ¡Siempre que vengo me jodes la vida, así que sal de una vez!
Al llegar al recibidor encontré otra vez aquella máscara de piel, no sé qué, pero algo me decía que tenía que ponérmela y lo hice, encontrando así un mundo totalmente calmado, bueno, en comparación.
La mugre y la sangre había desaparecido, y no solo eso, en el escenario estaba una especie de pool dance, donde estaban tres mujeres al borde de la desnudes con máscaras en la cara bailando al ritmo de "Death on two legs" de Queen, justo al frente estaba una mesa donde un solo hombre con traje estaba sentado observando.
Caminé hasta la mesa y me senté a su lado, el hombre disfrutaba de unas botellas de vino, algo muy extraño pues, en teoría, no debería poder tomar con esa máscara.
- ¿Bonita noche no?
- Quién lo diría David, por fin te animaste a venir – el hombre bajó la copa que degustaba y se acomodó el sombrero.
- Entonces ¿tú eres mi otra personalidad?
- Tanto tiempo que tuviste y sigues igual de ignorante, no soy otra personalidad ni nada parecido, soy tu ¿o tu eres yo? Como prefieras pensarlo, este lugar, esas mujeres, todo y más, es solo tu propia conciencia.
- Lo lamento, pero esto no es obra mía, seguramente lo creaste tú y como "somos lo mismo" solo quieres confundirme y llevarme a la locura, justo como me explicó Louise, es todo culpa de esa droga.
- ¿Eso crees David? ¿Enserio crees que es tan simple? ¿Qué soy el simple resultado de un "experimento"? no David, yo existo desde hace mucho más que tú, de hecho, hasta podría decirse que tú eres el resultado del experimento.
- ¿A qué te refieres exactamente?
- Eso verdaderamente no importa en estos momentos, por ahora brindemos, brindemos porque por fin nos conocimos en persona – abrió una botella de vino y se la tomó de un solo trago – y porqué al fin el pecado tendrá su debut en el mundo.
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Aquel pensamiento
Mistério / SuspenseEl valor de un hombre no es otro más que el de su forma de ver el mundo... A veces, solo aveces, la vida se simplifica a solo dos caminos: "¿Podré o no podré?", pues esta es la historia de un hombre que tan solo quería responder una pregunta... "¿Q...