Un mes de discusiones, Un susto de muerte, una reconciliación
"Un mes después."
Ya ha pasado un mes desde aquel incidente donde Daniel me empujo y mi mano termino con consecuencias que aún al sol de hoy debo llevar vendas, por que aquella herida se niega a curarse como dios manda.
En dicho mes, las discusiones y la ira de aquel hombre no ha parado de incrementar, prácticamente discutimos todos los días y mi miedo va en escala, en la misma proporción que las discusiones.
Algunas de estas peleas se dan porque yo he seguido con el tema de Fox y otras por tonterías que hasta el día de hoy no les encuentro sentido para nada, ya ni salir para la calle con calma puedo, porque cualquiera que me mira este reacciona mal y lo agarra a golpes, como ayer, que fui a retirarme el yeso en su compañía y por qué el médico que me atendió me miro de una manera amable, este casi lo agarra a golpes, si no son por los guardias de seguridad que se percatan de la situación y lo sacan, este hubiera matado al pobre médico.
Esta situación empeora mi estado de ánimo, las dudas todas las noches hacen eco en mi mente y esa brecha que he sentido desde que me levante esa mañana, solo se ha agudizado más y más, los recuerdos me abruman y ya solo lloro en las noches, cuando me voy a dar una ducha, pensando en todo lo que he vivido, en lo que me ha ocurrido.
La verdad, es que a este punto, estoy perdida, sin opciones... Me siento derrotada, y por cada día que pasa, voy entendiendo que, aunque lo ame con locura, sus arrebatos, sus zarpazos, sus formas de herirme y de ignorarme, han podido acabar con lo que he podido llegar a sentir por él, y que si, fue un error traerlo a esta aventura, porque solo me ha traído más y más complicaciones, distracciones, que... Que en esta etapa de mi vida, no las necesito, necesito estabilidad, necesito calma, no este torbellino que poco a poco me va arrebatando esos colores que con tanto esmero he armado y no quiero, no quiero volverme gris y amargada, resentida y triste.
No necesito complicaciones... Necesito... Necesito a Sam a mi lado, necesito oír su voz, su guitarra, porque entendí en este mes que he estado lejos de él, que si no fuera por su compañía, por su sonrisa, yo ya me hubiese regresado, abrumada por la situación con Daniel, le quiero y mucho y aunque ha pasado un mes que no sé nada de él, que me ha ignorado y que no ha querido escucharme, no pierdo la fe de que mi voz será escuchada, Sam me va a disculpar y el llanto parara, mi tormento cesara, y ya los miedos no existirán, porque aunque lo conozco poco, en este mes entendí que a su lado me sentía segura, que Daniel no me podía hacer daño cuando estuviera en sus brazos, que siempre tendría ese apoyo incondicional, no puedo permitir que se pierda aquello.
Este mes ha sido de lo peor, la lejanía de mi mejor amigo y el miedo que me infringe Dan, han hecho de este mes mi peor pesadilla, cuando debería ser lo contrario, cuando yo debería estar feliz, concentrada en mi carrera, pero por desgracia no es así.
— Buenos días Juli. — La voz de Dani me hace regresar de la estratosfera, notando que ya mi café está listo.
— Buenos días Dani — digo mientras tomo una tasa y me sirvo un poco del rico liquido caliente que tanto me obsesiona, ¿ya mencione que adoro el café? Pues lo adoro.
Y sin decir otra cosa, empiezo a tomarlo, sin prestar atención al hombre que tengo a mi espalda, tomo despacio y sin prisa, esperando que este se valla y así poder tomar mis cosas y de esta manera salir vía a la universidad, no me apetece darle un beso, porque así, la cruel realidad me seguirá golpeando y la verdad es que a estas horas de la mañana no me apetece una dosis de realidad, pero a pesar de la lentitud, a pesar de que lo ignoro, este no se va, siento como me mira, por lo que giro, conectando nuestras miras, la de él me trasmitía desaprobación.
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Amor En La Gran Manzana
Romance- Hay oraciones o palabras que debemos pensar antes de decirlas, ya que se los podrías estar diciendo a la persona menos indicada. Julieth Franco