ciento nueve.

1K 132 30
                                        

Yina

Llegué a clase y me senté al lado de Donghyuck, donde siempre. Esta vez Renjun no había podido acompañarme, pues me había enviado un mensaje diciendo que llegaría un poco más tarde, así que simplemente entré sola, intentando no pensar en nada y no tener miedo.

Desde lo que había pasado, me había cambiado de sitio para no estar al lado de Jaemin, pues no quería sentir que estaba cerca de mí. Si era así, no podría prestarle atención a la clase. Aún así, tenía un poco de miedo cada vez que teníamos que compartir clase, aunque ahora él no estaba.

Saqué el cuaderno y los libros y los puse sobre la mesa, esperando a que llegara el profesor. Parecía que iba a llegar tarde, pues el pasillo ya estaba casi vacío y éramos una de las pocas clases que aún no habían empezado. Mientras miraba hacia mi pupitre, aburrida, noté cómo Donghyuck me  dio dos golpecitos en el brazo. Lo miré, y vi cómo miraba hacia la puerta con una cara muy sorprendida. Tenía los ojos muy abiertos, al igual que la boca.

"¿Qué pasa?"

Como veía que no me respondía, miré hacia donde él estaba mirando y vi a Jaemin caminando hacia nosotros con un corte muy diferente al que siempre llevaba: si bien antes lucía seguro y despreocupado, ahora era todo lo contrario, pues se lo veía arrepentido e inseguro. Me eché hacia atrás en mi silla todo lo que pude, hasta que mi espalda la tocó. En aquel momento no sabía qué estaba pasando.

Agarré de la mano a Donghyuck, pues no quería que Jaemin volviera a intentar lo de la última vez. Todo esto ocurrió en unos pocos segundos.

Sin decir nada, llegó hasta mi mesa y dejó una hoja blanca de papel sobre ella. Miré un momento hacia está y luego volví a mirarlo a él. Se inclinó en mi dirección como si estuviera pidiéndome perdón y se volvió a ir. Miré a Donghyuck mientras notaba cómo mi corazón iba latiendo cada vez un poco más lento. Me sentí muy relajada y aliviada.

"¿Qué pone ahí?" señaló a la carta. Supuse que él estaba tan sorprendido como yo, pues le había contado todo y parecía tan indignado como mis amigos.

Acerqué mi mano a la carta con miedo y la cogí. Lentamente la di la vuelta y leí en voz alta lo que ponía.

"Siento todo lo que ha pasado, te prometo que no volverá a pasar

- Jaemin."

Ambos nos miramos sorprendidos.

once again || huang renjunDonde viven las historias. Descúbrelo ahora