- Eres una falsa tía, la próxima vez que se te ocurra decir algo de mi a mis espaldas te vas a cagar.
- Pero que yo no he dicho nada!
¿En serio? En segundo de bachillerato y perdiendo clase con gilipolleces de este tipo. Pero que te puedes esperar de Cloe y Ash, o como las llamo yo 'Pili y Mili'. Son las pijas, las de las gafas de sol tipo mosca, las de las falditas aunque haga frio, las de el 'osea' o 'jo tío', las de rosa. Siempre, siempre llevan algo rosa, aunque sean las bragas, ya se ocupan ellas de enseñarnoslas a toda la clase. Son inseparables, pero ¿todo lo inseparable se acaba separando, no? Yo las odio.
Esta claro que entre las dos tienen una lucha constante por Guille, de Héctor ya pasaron porque ni las sonreía, es más, las gruñía.
- ¡Callaros ya! - Gritó Almudena mientras daba golpes en la mesa, pero ya era imposible volver a la concentración.
¡Se acabó! Ha tocado el timbre de última hora y una manada de gente corre a empujones por el pasillo para poder salir los primeros. Yo a mi rollo, como siempre.
Me estoy desenrredando la mierda de los cascos que no se como se enrredan solos cuando una mano me tira de la mochila. Huele a María, ¿quién podrá ser?
- ¿Qué pasa Grinder?
- Nada tío, quería saber el plan que llevabas esta tarde, por si me podias acompañar a unos recadillos...
- ¿Qué clase de recadillos?
- Nada que tenga que ver con verde, tú tranquilo...
- Emmm... está bien, pero primero tengo que hacer el trabajo de clase. Pasate por mi casa a las 6, ¿vale?
- Perfecto.
Ya estaba subiendo al coche de mi madre (que me venía a buscar a la puerta del instituto con casi 18 años) , cuando...
- ¡Nathan! Una última cosita... no digas a nadie que has quedado conmigo, por favor...
- ¿Vale?
No tenía ni puta idea de lo que se traía entre manos este personaje, pero saliendo de él, cualquier cosa...
