Se quedaron así un rato que a ambos les pareció demasiado corto, pero debían romperlo. Un abrazo de esos, si bien era capaz de levantar una ciudad entera desde el mismísimo polvo, no explicaba nada. Tony tenía que contar la verdad, y tenía que ser en ese instante. Así que se separo lentamente del otro, sin perder el contacto totalmente, había enlazado una de sus manos con las ajenas, cuyo pulgar se paseaba por la superficie de su piel morena. Sin decir una palabra el mayor espero, sabiendo que a el otro le tomaría tiempo hilar las palabras correctamente. Hasta que después de tomar aire una vez más, tratando de tranquilizar la ola de emociones agridulces que lo atacaban, finalmente abrió la boca.
-Steve, eres un ángel…y yo nunca me cansare de tenerte a mi lado. Si me aleje fue para protegerte.
-Yo no necesito protección Tony, soy fuerte.-dijo inconforme con esa explicación el rubio
-No me refiero a físicamente…yo quería proteger a tu corazón…quería protegerlo de mi. ¿Recuerdas aquella vez…cuando prometí contarte todo lo que me sucediera? -el Capitán América solo asintió obligando a ese “mentiste” que tenia atorado en la garganta a quedarse allí- Bueno…esta de mas decir que no la he cumplido al pie de la letra pero…-su voz temblorosa provocaba que en el pecho del rubio naciera el deseo de solo acunarlo entre sus brazos y decirle que estaba bien, que no necesitaba explicaciones, que no tenía que decirle ese secreto que tanto dolía, decirle que todo seguiría como antes, pero no pudo, porque si, Tony si tenía que hacerlo, no solo por él, sino por el propio genio -Es solo que… esta es la cosa más difícil que he tenido que decir en mi vida…yo…
La voz de Tony se cortó bruscamente, un terrible dolor y la sensación de un calor sofocante viniendo desde el centro de su pecho le hizo saber que, justo en ese instante, debía correr.
-Espera aquí- dijo tratando de fingir una sonrisa…pero esta vez no fue más que una mueca dolorosa- No me siguas, regresare en unos segundos.
-¿Qué sucede Tony?
Las palabras del rubio se quedaron flotando en el aire ante la ausencia repentina del millonario. Esta de más decir que Steve no tardo más de unos segundos en seguir sus pasos, siendo llevado a uno de los lujosos baños del lugar. La verdad es que el sigilo nunca había sido su fuerte, aun cuando era pequeño y débil se las arreglaba para terminar siendo notado (y golpeado) por casi todos a su alrededor. Tal vez por eso le sorprendió que el millonario estuviese tan concentrado en el dolor que obviamente sentía que no fuese capaz de ver su reflejo en el espejo.
Una vez que los ojos chocolates se levantaron de su pecho, ahora más aliviados, se encontraron con la mirada celeste en su reflejo… no fue necesario mucho trabajo por parte de Tony para discernir lo que estos mostraban, la mirada del Capitán América estaba llena de decepción y…y de rabia. Se volteo rápidamente, quedando frente a frente con el rubio, quien mantenía su distancia.
-St-Steve… Te dije que no vinieras.
Y allí estaba de nuevo, lo único que no debía hacer en esa situación, ponerse a la defensiva, y era justo lo que estaba haciendo. Según la ciencia, las personas con un alto coeficiente intelectual generalmente suelen tener un coeficiente emocional muy limitado. Tal vez era eso, pensó el hombre de hierro, si, definitivamente no podía haber otra razón para que fuera tan jodidamente malo para entablar una relación. No importaba que tanto se lo propusiera nunca conseguía mantener una pareja por mucho tiempo, y ya se había cansado de luchar contra eso. Pero ahora era diferente, ahora estaba con Steve, y si existía una cosa que Tony sabia con total seguridad, era que valía la pena luchar por ese rubio que era capaz de robarle el aire con solo una mirada. Aun cuando la lucha fuese entre su pensamiento racional y sus instintos de defensa.
-Anthony Edward Stark- dijo respirando profundamente el héroe de América, tratando de no gritar aun cuando su volumen era notablemente alto.- ¿Qué significa…Que demonios significa eso en tu pecho?
-Hey, cuida ese lenguaje- la mirada helada que el más alto le dirigió al filántropo le dejo más que demostrado que no podría salirse de esa por el camino de las bromas.
-Yo solo…no quería que te preocuparas por nada.
-¿Por nada?-esta vez la voz que temblaba era la del mayor- ¿Acaso piensas la seguridad y el bienestar de la persona que amo no es nada para mí? ¿Cómo puedes ser tan egoísta Tony? Tú me importas, llevo todo este tiempo torturándome a mi mismo creyendo que te estaba perdiendo, creyendo que no me amabas, que te estabas alejando de mí, creyendo que en cualquier minuto tendría que verte de la mano de cualquier señorita de la vida fácil pasar frente a mis ojos. Y tú mientras tanto me ocultabas que te estás muriendo, porque no me digas que no tiene importancia, puede que haya sido tonto, pero no soy tan estúpido Anthony-La ira que brotaba de las palabras del capitán era tristemente tan destructiva como imparable. Tal vez si Tony lo hubiese dicho teniendo tiempo de explicarse, tal vez si no lo hubiese descubierto en medio del doloroso acto, tal vez no estaría así…solo tal vez las cosas hubiesen sido diferentes, pero allí estaba, con la mirada ardiendo y posada sobre el otro- Se supone que tenemos que confiar uno en el otro, yo…pude haber ayudado, o al menos pude haber estado allí para consolarte cuando te rompieras…pero no…fuiste tan cobarde y egoísta que me ocultaste todo… ¿Qué clase de relación es una en la que las cosas más importantes se ocultan? ¿Qué clase de ser humano deja a la persona que supuestamente ama de lado completamente… tratándolo como un perfecto desconocido solo para poder revolcarse en su propio dolor?
Suspiró, no quería llorar, no de nuevo, pero las traicioneras gotas se comenzaban a acumular en la comisura de sus ojos. Trato de calmarse un poco, el otro no hablaba, no se movía, de hecho inclusive dudaba de que estuviese respirando. Tony solo estaba allí, mirando al suelo fijamente, como un cascaron vacio que ya no sirve de nada. Cuando un rato después levanto la vista, sus ojos mostraban frialdad. Las palabras de Steve habían roto algo dentro de él, y en ese momento no le importaba si eso eran sus sentimientos, la única parte pura que solía quedarle. En ese instante solo quiso arañar, morder, herir y ver sangrar a la persona que más amaba, en ese instante solo quería hacer el mismo daño. Y dolía, dolía porque sabía que el otro tenía razón y el estaba equivocado, pero ya era muy tarde… la parte más oscura de su ser clamaba venganza, y su corazón que le gritaba que solo bajara la cabeza paso a un último plano
-¿Sabes qué? Tienes razón -escupió las palabras- Te mentí, te ignore, me escape de una realidad a la que sencillamente no podía enfrentarme. Pero olvidaste en tu pequeño discursito el hecho de que lo hice por ti. Porque sé que sufres mucho más de lo que muestras, porque sé que tienes miles de pesadillas en las noches, miles de arrepentimientos que te hieren, y no quise ser uno más. Hui porque te amaba, y no soportaría verte llorar solo porque mi estúpido cuerpo no puede curarse de el paladio que alimenta el reactor. No quería que la única persona que me importa de verdad tuviese que ver esas horribles manchas negras llenar mi piel. No quería que pasaras por la tortura de contarlas cada día y ver como cada vez se hacen más y más grandes, no quería que perdieras la esperanza de a poco como yo tuve que hacerlo. Así que si, puedes gritarme cobarde, egoísta y maldecirme todo lo que quieras. Porque no voy a estar aquí para escucharlo un segundo más. Voy a evitarte tener que aguantar esta carga, me voy a ir a algún lugar a emborracharme hasta perder la conciencia cada día que me quede. Tu solo… quédate en casa haciendo tu vida y olvídate de que Tony Stark existe. Te deseo buena suerte Steve Grant Rogers… te desearía también que seas feliz sin mí, pero no tengo ganas de ser hipócrita ahora mismo.
Tras decir esto salió corriendo de allí. Pudo verlo, pudo ver su objetivo cumplido, pudo observar casi en cámara lenta el pecho del otro oprimirse por el dolor, y justo como su corazón le dijo, era insoportablemente doloroso, pero no pensaba dar vuelta atrás. Era lo mejor para el rubio, y aunque definitivamente lo había hecho todo de la peor forma posible, al final el de ojos celestes se lo agradecería. Pero ahora estaba el otro problema, ¿A dónde se supone que huiría sin que el fantasma de esos ojos color cielo lo siguieran?
No lo sabía, probablemente nunca lo sabría, pero había algo que siempre le funcionaba cuando el dolor se atoraba en su caja torácica, la adrenalina. Así que sin pensárselo dos veces se alejo del edificio con dirección a la pista de carreras, en la cual sin mucha complicación termino entrando. Después de todo uno de los competidores representaba a Stark Industries, así que sustituirlo fue cosa de chasquear los dedos. Así que ahora, con casco en mano, saludaba a la multitud antes de introducirse en el veloz vehículo.
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By your side || Stony
FanfictionAU donde Steve es descongelado durante la captura de Tony en el desierto, y tras el regreso de este deben aprender a convivir juntos a petición de el difunto Howard. Basado en los hechos a partir de Iron-man 1
