NARRA NATALIA
Después de que me miró unos instantes, finalmente se decidió a preguntarme como me había enterado, a lo que yo respondí que había escuchado un rumor, pues me apenaba contarle la escena del baño.
Sin embargo, ella descubrió rápidamente mi mentira; en parte por mi comportamiento errático, pero sobre todo, porque según me dijo, aquello sólo lo sabían ella y Julia.
Después de unos minutos, tuvimos un momento de intimidad como pocos; ella pareció sincerarse completamente, reflejando de inmediato que sentía un peso menos en sus hombros. Sus ojos se clavaron en mi mirada de una forma que no recordaba haber vivido con ninguna persona, y hasta su tono de voz parecía ser más dulce.
Me dijo que se sentía triste por que últimamente las cosas no iban muy bien. Que antes en verdad quería a Julia, pero que por las últimas fechas todo había cambiado. Fue evidente que no era su intención contar demasiados detalles, y yo lo agradecía profundamente.
También agradecía su confianza, pero por otro lado me sentía inexplicablemente triste y molesta de que ella se encontrara en aquella situación. Como si realmente necesitara decirlo todo, admitió que en su relación había conflictos, ya que a pesar de los sentimientos que tenían la una por la otra, o que alguna vez estuvieron, alguien más había llegado a su vida.
Fue doloroso darme cuenta de que no tenía oportunidad alguna con ella. A pesar de que era obvio que su relación con Julia se encontraba en la etapa final, en su mente se encontraba otra persona.
Me contó que ese "alguien" había llegado a romperle todos sus esquemas, límites y estereotipos, pero que se sentía culpable por Julia y al mismo tiempo muy triste, pues ese "alguien" era un inalcanzable para ella. Mientras hablaba, me parecía inverosímil que alguien como ella pudiera pensar que cualquier ser humano no podría corresponderle, pues al final de cuentas, ella era la mujer más guapa de España.
Por más traté de que revelara el nombre de esa chica, no me permitió descubrirlo, pues simplemente cambiaba el tema y al final simplemente selló todo con un "Gracias por dejarme hablarlo contigo", un beso en la mejilla y sus pasos dirigiéndose hacia su cama, donde simplemente durmió.
Hubiera querido conciliar el sueño de la misma manera, pero el constante deseo de que su boca permaneciera en mi mejilla durante toda la noche, me lo impidió.
Alba tenía la forma más dulce de besar, y parecía ni siquiera saberlo.
Al día siguiente, me sentí tan confundida como resignada; estar en un constante "tira y afloja" era lo más recurrente entre la rubia y yo; pasó de una cercanía casi confidente, a ignorarme por completo cuando nos cruzábamos en la escuela o en la habitación.
Inicialmente me sentí molesta, pero después de meditarlo, hice una suposición: creo que Julia se enojó con ella y le prohibió estar tan cerca de mí, pues ayer por estar platicando conmigo no fue su "cita nocturna" como he optado por llamarle.
Por un lado me da gusto solo de imaginar la cara de la pesada de Julia al notar que Alba no llegaba, pero por otra parte, me preocupaba el hecho de causar más problemas de los que ya tenían, pues finalmente eso sólo le afecta.
Todas las cosas que estaban pasando por mi cabeza me tenían revuelta. Durante la tarde, Alba se dedicó a mirarme en silencio mientras yo leía y hacía mi tarea de estadística, materia en la que ella era muy buena debido a que se requería para lo que quiere estudiar.
Asumo que se percató mi desesperación, porque después de ver que borré 7 veces una ecuación que no me salía fue a ayudarme a hacerla. Se acercó y tomó mi mano, después recargamos el lápiz sobre el papel y empezamos a escribir.
- Tienes que sacar primero la sumatoria para poder hacerla, después el resultado lo divides entre el número que está fuera del paréntesis y...- No dijo más al darse cuenta que no le estaba prestando atención por mirar sus ojos. Malditos y perfectos ojos expresivos.- Podrías también concentrarte- me dijo en tono serio. Me disculpé y miré nuevamente el cuaderno, después de mucho razonar pude resolverla.
Ella soltó mi mano y deslizó suavemente su brazo que estaba sosteniéndose en mis hombros. Se iba alejando lentamente, entonces quise mirar otra vez sus ojos a esa distancia, por lo que en ese momento giré para verla, pero me sorprendió ver que ella también me estaba mirando.
Se hizo un silencio breve, y cerró sus ojos. Mis ojos, por inercia, hicieron lo mismo. Pensé que ese era el momento justo de actuar y me acerqué poco a poco, matando la distancia entre nuestros labios. Faltaban escasos dos centímetros, cuando ella abrió los ojos, algo sorprendida y se retiró de mi lado.
- Perdón- me dijo después de que la miré confundida. Se dio la vuelta y salió del cuarto sin decir más.
Eran casi las 21:00 cuando salió de la habitación, y casi a las 11:45 no había vuelto, por lo cual me preocupé, en vista de que ella siempre volvía a las 10:30 pm.
Moría por salir a buscarla, pero a mí no me eran permitidas las rondas nocturnas, por lo que tuve que esperar con ansiedad la hora en que quisiera volver y explicarme qué carajos acababa de pasar.
CONTINUARÁ...
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Serendipia (COMPLETA)
FanfictionSerendipia: Hallazgo afortunado que se produce cuando se está buscando otra cosa. UNIVERSO ALTERNATIVO A OT.
