ALBA'S POV
La vida era tan bonita, que parecía de verdad.
Para ese momento, habíamos comido la mejor pizza que probé en mi vida, con mis ingredientes favoritos. Cada quien tenía una copa de vino tinto para acompañarla, sonaba música que parecía gustarnos a todas y el ambiente en general parecía bastante relajado.
Antes de comenzar la plática que era inevitable, fue evidente que todas buscábamos relajarnos un poco, y disfrutar de aquel momento en caso de que al final no consiguiéramos un buen resultado. Parecía estar funcionando; Julia soltaba sonoras carcajadas tras las ocurrencias de Natalia, quien parecía estar esforzándose realmente por lograr que todas nos sintiéramos cómodas, y al mismo tiempo, ella lucía completamente dominante de la situación.
Me encantaba verla sonreír de la forma en que lo estaba haciendo. Pocas veces la había notado tan relajada ante alguna situación, y eso también me tranquilizaba. Había decidido no hacerme expectativas respecto a lo que sucedería entre nosotras, pues siempre me había parecido que esperar algo concreto de las personas terminaba en decepción, y definitivamente no estaba lista para sentirme decepcionada por ninguna de las dos mujeres que tenía enfrente de mí.
- Tienes algo de salsa de tomate aquí- le dijo Julia a Natalia, señalándole la mejilla de una forma educada. Natalia trató de quitárselo, pero sólo logró expandirlo más, haciéndonos reír.
- ¿Ya?...- preguntó, inocentemente.
- No... ¿Puedo?... – preguntó Julia, ya dirigiendo su mano hacia el rostro de la morena, quien sólo sonrió, asintiendo tontamente ante el gesto y el posterior contacto.
Algo dentro de mí despertó en ese momento; era como estar viendo mi película favorita, o escuchando un disco de Queen. Descubrí que podría estar durante horas notando sus interacciones, y la nueva forma en que se comunicaban sin necesidad de demasiadas palabras. Sonreí cuando me di cuenta de lo mucho que me gustaba que estuvieran juntas en el mismo sitio, que se tocaran, que se sonrieran. Me sentí verdaderamente afortunada.
- ¿Alba?...- me llamó Natalia, descubriéndome a media sonrisa.
- ¿Eh?... – pregunté, distraída, todavía disfrutando de la sensación que había aparecido antes.
- Preguntaba que si te gustó tu pizza especial...- indicó Natalia. Ni siquiera la había escuchado hablándome. Julia se rio al darse cuenta de esto, haciendo evidente lo mucho que me conocía.
- Sí, estaba deliciosa... - declaré.
- Como todo lo que hago- dijo Nat, con autosuficiencia y sin ser plenamente consciente del doble sentido que pudimos darle a aquella frase.
- En eso estoy de acuerdo- respondí, guiñándole el ojo.
- Yo también – intervino Julia, sorprendiéndonos. Natalia presentó tal rubor, que me hizo sentir ternura. Pasó saliva y se levantó a prisa del sofá, comenzando a recoger los platos sucios y los platones ahora vacíos.
La mesa estaba realmente ordenada de una forma casi milimétrica, por lo que no era necesario recoger con urgencia lo que había en ella, pero fue evidente que lo estaba haciendo como una forma de disimular su nerviosismo.
Me encantaba pensar en que, siendo una de las chicas más sexies que había conocido en la vida, Natalia seguía siendo tímida, casi inconsciente de que cualquiera podría corresponderla, quererla y sentirse afortunada de estar con ella.
ESTÁS LEYENDO
Serendipia (COMPLETA)
Hayran KurguSerendipia: Hallazgo afortunado que se produce cuando se está buscando otra cosa. UNIVERSO ALTERNATIVO A OT.
