Capítulo 18

1.2K 71 8
                                        


ALBA'S POV

En el momento en que Natalia me pidió pasar por mí a algún sitio, me sentí ligeramente nerviosa. No era que no confiara en ella, o que me preocupara que estuviera dando ese paso, pero consideré que era un avance hacia algo, y no estaba segura de estar lista para poder averiguar de qué se trataba.

Después de pensarlo por unos momentos, sin embargo, decidí que si ella había tenido el valor para ir hacia esa dirección, al menos debía corresponderle de alguna forma, por lo que sin pensarlo demasiado, le envié la ubicación de mi casa.

Aquella era la primera vez que ella tendría conocimiento de mi lugar de residencia, y esperaba con todas las fuerzas que aquello no la fuera a alejar de mí.

Nunca me había sentido avergonzada de mi círculo social, pero sabía que era difícil que dentro del mismo se encontrara una relación sincera, incluso si se trataba de una amistad o simple fraternidad. Mis papás habían trabajado durante gran parte de su vida para tener estabilidad económica, y lo habían conseguido después de una lucha constante. Sin embargo, cuando tomaron la decisión de separarse, pareció que la suerte les retribuyó el dolor de su divorcio con un bienestar económico sin precedentes que nos había llevado a mi mamá, mi hermana y a mí, a vivir en un fraccionamiento de lujo que en otro momento de nuestra vida no nos habríamos podido permitir.

Esto me incomodaba en cierta medida, pues aunque vivíamos de forma sencilla, el entorno en que solíamos desenvolvernos no estaba lleno de lo que se pudieran considerar personas buenas o del todo sinceras. Trataba de lidiar con ello todos los días, pero al notar que no podía cambiarlo, sencillamente había elegido no meterme en problemas y camuflarme en aquel grupo.

En el momento en que confirmé el encuentro con Natalia, giré en mi cama, para colocar un beso en la mejilla de Julia, quien dormitaba junto a mí.

- Jul...- le llamé con suavidad, esperando a que se despabilara un poco.

- ¿Ya tienes que irte?- preguntó, tallándose los ojos y consiguiendo que su maquillaje se corriera un poco.

- Sí- respondí, sonriendo con lo adorable que era cuando hacía eso.

- Bien... ¿Me alcanzas mi ropa, por favor?...- preguntó con cuidado, señalando hacia un vaquero, un sostén y una camiseta de cuadros, que estaban apiladas al pie de mi cama. Obedecí, colocando la ropa junto a ella, quien comenzó a vestirse a prisa.

- Perdona que te haya despertado, pero de verdad me tengo que ir...- señalé, ofreciendo una disculpa muy sincera. Apenas con el sostén puesto, se acercó a mí para darme un prolongado beso en la frente. Su cercanía, su abdomen moreno marcado quedando a la altura de mis ojos, y el olor de su piel, me hizo pasar saliva, logrando que ella se riera al notarlo.

- No te preocupes... Pude dormir un poco mientras te duchabas y ya me siento con más energía. Es una lástima que no puedas quedarte un poco más...- dijo, soltando un guiño que me hizo sonrojar y reír.

- En serio lo siento, había acordado con Nat que saldríamos hoy.

- No te preocupes. Yo fui quien vino sin avisar, y rompí un poquito las reglas que habíamos puesto- me interrumpió, quitándole interés con un gesto de su mano derecha – Por cierto, perdona por eso... Te extrañaba y sólo quería verte, no tenía intención de que...

- No te preocupes- dije imitándola en su frase y en el gesto que hizo. – También quería verte, Jul- aseguré, pues era verdad. Tampoco estaba entre mis planes todo lo que sucedió a raíz de su visita, pero lo cierto era que no me arrepentía por ello.

Serendipia (COMPLETA)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora