NATALIA'S POV
Mi pierna subía y bajaba, a un ritmo bastante acelerado, mientras mi mirada se encontraba fija en la lata de cerveza sobre en la mesa de centro, en el piso de María.
Ella y Marta conversaban acerca de un tema al que no presté demasiada atención, mientras bebían un poco de su segunda o tercera lata. Reían, así que supuse que sería alguna otra de sus aventuras, pero no logré concentrarme en ello.
Tras unos segundos, miré mi móvil y escribí un mensaje para mi madre, en el que le decía que había llegado hacía casi media hora a casa de María, pero olvidé avisarle antes. Ella me respondió rápidamente que "Gracias por avisar" y que cualquier cosa que necesitara, le llamara.
Me resultaba increíblemente nuevo estar interactuando de aquella forma, avisándole del sitio en el que me encontraba y asegurándole que estaba bien. Para mis papás también resultaba bien aquello, pues en varias ocasiones me lo hicieron saber durante la semana que llevaba durmiendo en casa. Estaban siendo cariñosos, recordándome un poco a mi niñez, pero también respetaban bastante mi espacio cuando iba a mi habitación y me dedicaba a darme tiempo para mí misma.
Las vacaciones en general me estaban resultando bastante productivas: había tenido algo de tiempo para poder practicar con la guitarra que hacía mucho estaba abandonada en mi habitación, y hasta me había animado a escribir un par de canciones, que si bien no estaban del todo completas, al menos sonaban bastante bien.
También aproveché ese tiempo para sacar algo de la ropa que ya casi no utilizaba y llevarla a un lugar donde pudieran repartirla a personas más desfavorecidas económicamente, y aprovechando el movimiento en mi habitación, retiré algunos posters que ya no me resultaban agradables, al igual que muchas cosas que simplemente ocupaban espacio sin tener utilidad.
María había llegado a la conclusión de que estaba haciendo todo aquello como una especie de terapia ocupacional, y como siempre, tenía razón; la verdad era que no me apetecía pasar esos días fuera de casa pensando en la situación con Alba, que aunque había mejorado bastante, todavía me daba vueltas en la cabeza.
Para Marta, que tenía pensamientos un poco más profundos, aquella era una especie de sanación en la que me deshacía de las cosas que sabía que me hacían mal, para sólo quedarme con aquello que me ayudara a progresar. No descartaba ambas teorías, pues cualquiera que fuese la razón de mi cambio, me estaba favoreciendo en el humor y en la vibra general que tenía.
Sin embargo, el panorama de mis emociones no estaba tan claro como me hubiera gustado: estaba bastante segura de que tenía sentimientos fuertes por Alba, e incluso de que era correspondida en alguna medida que no alcanzaba a identificar o etiquetar, pero no sabía qué era lo que debía hacer con ello.
Por el lado de la atracción, no había duda alguna de que Alba disfrutaba tanto como yo el estar juntas. Desde la tarde que nos besamos, el jueves antes de salir de vacaciones, no había sucedido algo más, quizás por un temor compartido de no poder mantener el autocontrol. Nos habíamos limitado a ese beso, y posteriormente nos habíamos alejado todo lo que podíamos cuando se trataba de espacio físico, aunque ciertamente el viernes lo dedicamos a platicar, bromear e incluso hacer algunas recomendaciones y dar algunos buenos deseos para las vacaciones.
Hubiera mentido de decir que aquello me bastaba, considerando la atracción innegable que teníamos, pero lo cierto era que alguna parte de mí estaba consciente de que quizás podría empeorar todo el estar con ella de nuevo, en una forma sexual. Al menos en ese momento.
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Serendipia (COMPLETA)
FanfictionSerendipia: Hallazgo afortunado que se produce cuando se está buscando otra cosa. UNIVERSO ALTERNATIVO A OT.
