7. Prohibido tocar

489 75 33
                                        

No, no quiero, no quiero que Maik me vea así. Presiono los dientes cuando Darren abre la puerta de mi casa, porque yo ni tengo fuerza de voluntad para entrar. Mi amigo me empuja hasta dentro y cuando veo a Emmet frunzo el ceño. No tengo idea, quizás sea molestia de las voces, pero me enoja ver a Rein comiendo un postre, sentado encima del vampiro.

—¿Por qué no te bajas? —Le tiro del brazo enojada para separarlos y el hermano de mi pareja termina por pararse.

Emmet se levanta enojado de la silla y se me acerca, pero Darren se pone en medio.

—Es Eliza —le aclara el restaurador —su actitud fue por culpa de las voces, no pasa nada —explica lo que había pensado sacándome las dudas.

Estúpidas voces.

"Estúpido Emmet, que toca lo que no es suyo".

Se quejan y me sobresalto al escucharlas tan claramente por primera vez.

—¡Ay! —Me agarro la cabeza —¡¡Me hablan!! —exclamo alarmada.

"Claro tonta, no somos mudas".

"Por algo ustedes nos llaman las voces".

Se burlan y frunzo el ceño.

"Ay pobrecita, perdón, pobrecito".

Se oyen sus risas.

—¡¡Cállense!! —grito.

"Primero le molesta que no hablamos, y ahora que sí le damos charla, nos reprocha".

"¿Quién la entiende?"

"Votación: ¡Nadie!"

—¿Son ellas? —habla Rein y reacciono, entonces lo miro.

Emmet frunce el ceño.

—Que no se quejen, en primer lugar, ellas te abandonaron —le aclara a su pareja.

Digo, porque parece que se arreglaron, por lo que se ve.

"Pff destruiremos esa relación en cinco minutos".

—Sí que son celosas —opino.

"¡Es nuestro!"

—Y posesivas —agrego.

—¡Devuélvelas! —grita Rein enojado, apuntándome con su dedo índice.

—¡Te las regalo! —le digo molesta —¡Llévatelas!

—Cálmense —interviene Darren —encontraremos la solución.

—Yo no quiero esa solución —opina Emmet.

—¡Cállate! —lo reprende Rein.

—¿Por qué tanto grito? —oigo detrás de mí y la piel se me eriza.

Cielos, lo olvidé por completo ¡Maik!

Crisálida #6Donde viven las historias. Descúbrelo ahora