Eliza
Me he quedado dormida. Teniendo en cuenta que no he dormido bien en un tiempo, era de esperarse. Eso se ha debido a que Maik ha vuelto a ser el de antes. Abro los ojos y me encuentro con el rostro de mi pareja, que está descansando. Al parecer me llevó a la cama y me tapo con la manta, cuando me dormí en el sillón, sin darme cuenta. Sonrío y me acurruco en su pecho. Solo me quiero abusar un poquito de esta cercanía, cierro los ojos y lo abrazo.
El reloj despertador suena y me doy cuenta que es distinto, es la última alarma de Maik, o sea que es muy tarde en realidad.
Abre los ojos de repente y me sobresalto, se levanta de manera abrupta, entonces rápido comienza a cambiarse.
—¿No vas a desayunar? —pregunto viendo que agarra su maletín.
—No, no puedo, se supone que tenía que atender a un paciente hace media hora —explica mientras agarra su bata apurado.
Es cierto, cambio todos los turnos que perdió ayer. Siempre ha sido una persona dedicada a su trabajo.
—Llévate algo para comer en el camino —Me levanto de la cama para seguirlo hasta el living.
—No llego, lo haré después.
—Pero... ¡No has comido nada desde ayer! Unas papas no creo que sean suficientes —opino y me giro a la cocina —. Te buscaré algo.
Me agarra del brazo, deteniéndome.
—Eliza no, no hace falta —Se hace una pausa mientras nos miramos fijamente —. Me tengo que ir —aclara a pesar de que no me ha soltado, parece que piensa en algo, aunque no sé el qué. Lo duda —. Nos vemos —De repente me da un rápido beso en los labios y se va.
Oigo el sonido de la puerta, al él retirarse y me quedo tildada. Me agarro de las mejillas al reaccionar. Ha pasado tiempo desde la última vez que nos hemos besamos.
Bueno, ¿y ahora que hago? Tengo que seguir esperando el llamado de Aradia, por lo del grimorio, así que no puedo hacer más nada. Supongo que ahora que tengo tiempo libre, debo volver al trabajo. A pesar de que quiera buscar soluciones, no tengo otras opciones y no puedo andar molestando a Darren todo el rato, está ocupado con los preparativos de su boda también.
Comienzo a preparar mi desayuno y luego agarro las cosas de mi trabajo independiente. Soy diseñadora de modas, no tengo muchos clientes, pero debo algunas prendas. Por suerte, ninguno ha llamado en estos días por su pedido.
Mientras armo un boceto, suspiro y pienso en Maik. Se está esforzando, no sé si demás, pero me agrada volver a esa confianza que teníamos. Aunque no debería abusarme de su amabilidad. Igual quisiera aclarar algunas cosas, pero sin llegar a la discusión que tuvimos la otra vez. Voy a esperarlo para que tengamos una conversación apacible.
Llega la tarde, he terminado algunos bocetos y una de las prendas. Así que preparo la merienda para cuando llegue Maik, vendrá un poco tarde por los turnos que tuvó que agregar, pero tendré todo listo para esa hora.
Oigo la puerta y veo que ha regresado, escucho que apoya las cosas en el living, mientras que yo sigo en la cocina. Me hace un saludo a lo lejos y se dirige al baño. Es cuando noto que enciende la ducha. Claro, por lo que pasó ayer, no ha podido hacer nada. Aunque ese no es el problema ahora.
No debería pero... ¡Tengo que espiar!
