4. Sácame de aquí

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— Me recuerdas porqué todo este lío?

— Marcella quiere probar el efecto del gas alucinógeno en multitudes.—murmuró Jin a Jungkook mientras bajaba los binoculares infrarrojos.

— Y elejimos un club en medio de la nada porque...?

— Porque TaeHyung estará aquí, y mataremos dos pájaros de un tiro.

— Lo vamos a matar?—preguntó Suga metiéndose entre ambos. Jin se golpeó la frente.

Es sólo una expresión, imbécil. —la voz de Ímogen sonó por el intercomunicador.

— Jungkook, dile a tu novia que se calme.

Jungkook, dile a tu novio que se calle. —murmuró ella, concentrándose en el objetivo.

— Pueden concentrarse los dos? —soltó él. — Somos profesionales.

— Cállense los tres, Confirmación, ves a nuestro blanco?— soltó Jin.

Afirmativo, acaba de entrar, voy a seguirlo.

— Ponte el filtro, o también respiraras el gas. —recordó Jungkook.

Lo sé, estén atentos a la señal.

— Copiado.

Ímogen miró a los costados antes de cruzar la calle y se metió imitando a TaeHyung, el ambiente caliente y pesado la agobiaba, y las luces estroboscopicas dificultaban su visión al punto en el que sólo distinguía siluetas azuladas y rojizas.

Confirmación, acaban de soltar el gas. —en la línea se oyó una risotada apagada.— Madura, Suga.

— Copiado. —dijo subiéndose el filtro bajo el barbijo.

Tienes menos de viente minutos, o las cosas se pondrán interesantes. —habló Marcella.

— Define interesante.

El filtro puede dañarse, aún es un prototipo.

Qué?!

— Jungkook, estaré bien, no tardaré mas de diez minutos en encontrar al niño. — soltó ella.

Apúrate, si?

— Claro, galletita. —oyó otra risotada.

Tu novia acaba de llamarte galletita?! —la voz de Suga sonaba divertida.

Vete al diablo, Suga.

— Cállense.

El aire a su alrededor era pesado, mas respiraba sin dificultades a travez del filtro. Subió a la planta superior, pero TaeHyung no estaba ahí.

— Me cago en todo, no lo encuentro.

Revisa de vuelta, lo necesitamos sano. —la voz de Marcella sonó por el comunicador.

Y envían a una asesina a sueldo a buscarla. — oyó la voz de Suga.

— Al menos no mandaron al incendiario lunático.

Vuelvan a comenzar una discusión y les juro que los mataré a ambos y luego a mi mismo. —soltó Jin.

Al parecer, su intento de amenaza surgió efecto porque se mantuvueorn en silencio... Por dos segundos.

— Que dramático. —se quejó Ímogen.

Si, hyung, relájate. —soltó Suga.

Al fin, Ímogen encontró a TaeHyung, estaba subiendo al segundo piso cuando lo tomó del brazo.

— V. — soltó haciendo que la mirara, Tae parpadeó varias veces.

— No... Tú... No estabas muerta? —dijo confundido.

— Si, estoy muerta y estás viendo un fantasma.— se limitó a decir tirando de él. — Apúrate, hay un... Una... Eh, fuga de gas aquí dentro, tienes que irte.

— Una fuga? —dijo tropezando con el escalón mientras la seguía.— Alto, noona, detente... Estoy mareado, yo... Ugh.

TaeHyung se tambaleó adelante y hacia atrás, la miró desde la escalera.

— Tú madre no se merece esto. — Ímogen parpadeó, TaeHyung le había dicho eso?

— Qué dijiste? —dijo confundida. TaeHyung tenía la expresión de un lunático, iluminado por las luces de neón.

— Qué? —soltó él con una sonrisa perdida, intentando subir la escalera.

— Dijiste... Alto, no, tú no dijiste nada, verdad? —comprendió quitándose el barbijo. — Marcella, tu estúpido filtro no sirve!

Mierda.

— Tu madre no merecía esto! Tú madre no merecía esto. —TaeHyung se lanzó sobre ella, tomándola de las solapas de su uniforme.

— Es sólo el gas, es sólo el gas, es una ilusión... —soltó ella, intentando zafarse. Todo se asemejaba a una mala pesadilla, mas bien, a un recuerdo turbulento.

Pero era demasiado real, no era TaeHyung quien la zarandeaba, era... Era una mujer, una grande y arrugada con manos callosas.

— Sácame de aquí.

Ímogen abrió los ojos como platos, casi suelta un grito. Estaba frente a la viva y aterradora imágen de su madre.

— No, aléjate de mi, es el gas, es el gas. —dijo soltándose.

— Porqué? Qué hice? No merezco esto! Vuelve a buscarme! Sácame! —gritó su madre.

— Aléjate! —respondió empujándola lejos. — Te mereces todo! Todo!

— Yo te cuidé! Te crié! Te enseñé todo lo que sabes!

— Mírame! —gritó mas para ella que para esa ilusión.— Mira lo que hiciste.

Amor, con quién hablas? —la voz de Jungkook hizo que saliera de esa pesadilla.

— Jungkook! Estoy... Bien. No hablaba con nadie. —dijo tomándose del barandal.

Tienes que salir de ahí, ahora, me oíste?

— Si, es sólo que... Perdí a TaeHyung.

Eso no importa! Si no sales en este instante iré a buscarte.

La multitud dejó de ser tan divertida, Confirmación se sentía en medio de una marea calurosa y estresada.

Busca a TaeHyung.

Busca a TaeHyung.

Sácalo de aquí.

Saca a TaeHyung de aquí, pequeña.

Sácame de aquí.

Por favor.

No merezco esto.

— Sácame de aquí! —oyó un grito, ella también comenzó a gritar, estaba atrapada, igual que su madre, nadie iba a sacarla.

— Sácame de aquí!— alguien mas gritó, todos gritaban, todos estaba atrapados con ella, y sus voces la aturdían.

Se llevó las manos a los oídos en unnintento de no perder la cordura, sentía que estaba muriendo, sus piernas le fallaban. Se agachó haciéndose un ovillo en el suelo, estaba muriendo.

— Sácame de aquí!

   Sácame de aquí.

Sácame de aquí!

— Por favor, no merezco esto, no merezco esto. —alguien la agarró de los hombros, su rostro era conocido mas no pudo saber quién era.

— No... No.—murmuró.

Confirmación.

— Sácame de aquí!

Confirmación! — Ímogen distinguió por el rabillo del ojo a TaeHyung intentando tambalearse entre varias personas.

Amor, por favor, responde.

— Jungkook... Por favor, sácame de aquí.

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