— Ustedes dos, largo. —soltó MClean mirando a los dos hombres.
Jin tomó a Suga del hombro y lo sacó en cuanto oyó la órden. Confirmación se recordó a sí misma que era la mejor asesina furtiva del mundo antes de encarar a la coronel.
— Yo sé que tú sabes quién es el traidor. —dijo empujándola y obligándola a sentarse en la silla.
— No lo sé.
— No te creo.
Carajo, por primera vez digo la verdad, y no me creen, me cago en la puta mierda.
— No miento.
— Así que todos son honestos aquí, EH? —exclamó. — El incendiario que no incendia, y la traidora que no miente.
— No lo sé, si? No lo sé, no tengo ni puta idea, yo salí en cuanto comenzaron los disparos, y Jungkook no apareció! —exclamó, y entonces recibió una cachetada. — Mierda!
— Dime la puta verdad!
— Te estoy diciendo la verdad! Me cago en todo! Créeme de una miserable vez, zorra! —le gritó levantándose de la silla.
MClean desbloqueó su celular y se lo lanzó. Ímogen no tuvo otra opción que ver el contenido.
Kim NamJoon estaba ahí. Estaba grabando el cuerpo inerte de su novio al tiempo que lo sacudía y le hablaba a MClean.
— Se le perdió el conejo, MClean.
Se le perdió... El conejo? Se le perdió el puto conejo?!
Las manos le temblaban. Su voz había desaparecido. Por su mente pasaban miles de cosas que era incapaz de describir porque no existían palabras, no existía dolor que pudiera ser semejante a lo que le sucedía.
— Ahí lo tienes. Yo no miento. —soltó y no volvió a abrir la boca, sin mostrar signo alguno de lo que tenía dentro.
Se levantó y salió sin ser detenida. Cerró la puerta detrás de ella y el mundo se le cayó encima.
Pero ella era así, y intentó no pensarlo, dio tres pasos, aspirando ese nuevo aire, y supo que no podría hacerlo. No podría ni siquiera llegar a su habitación.
Mierda, mierda, no.
Dio cinco pasos mas y se obligó a mirar hacia arriba para contener las lágrimas. Al mismo tiempo, su mente dejó de estar en blanco.
No, esto no es posible.
No se suponía que esto sucediera.
Dios, Jungkook estaba muerto. Se cubrió la cara como si eso pudiera hacer algo. Dios, no. No podía, no quería vivir en ese mundo, en esa realidad sin él.
Corrió hasta encerrarse en el primer cuarto que encontró.
En serio no lo volvería a ver?
Pero tengo tantas cosas por decirle.
Tenía que pedirle perdón.
Tenía que darle las gracias.
Tenía que decirle te amo.
Cómo iba a vivir ahora? Cómo soportaría respirar sabiendo que no iba a estar con él jamás? Sabiendo que había hecho tantas cosas mal?
No, no, no.
Se sentó en el suelo y volvió a cubrirse el rostro.
Esto es una pesadilla. Es sólo una pesadilla muy larga, muy real. Voy a despertar y nada de esto habrá sucedido, voy a despertar y no estaré aquí.
Pero no se despertó, esa era su realidad, era Ímogen y Jungkook estaba muerto. Estaba sola otra vez.
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— Kim NamJoon?! En serio?! —le gritó Jin a la cara cuando hubieran salido a la terraza. — No te golpeo mas porqué MClean ya lo hizo por mí!
Suga sentía como si un gran lobo estuviera a escasos centímetros de su rostro, SeokJin furioso era de temer.
— Yo tengo una explicación! —exclamó retrocediendo.
— Mas vale que sea buena porque sinó te juro por mi vida que te voy a matar, Yoongi. —dijo con calma, pero a Suga le hubiera asustado menos si le hubiera gritado.
— Si estaba ahí, si? —soltó. — Vi a NamJoon, él se llevó a Jungkook.
Jin lo miró como si fuera una estatua, pero sus ojos le estaban gritando por una explicación, así que siguió hablando.
— Jungkook se llevó las memorias, yo lo ví... Bueno, no lo ví, pero tengo las pruebas, no importa. NamJoon se lo llevó para que Marcella no lo matara si se enteraba. —explicó. — Yo... Lo siento, en serio lo siento hyung.
Jin respiró asintiendo, el vaho de su expiración se iba con el viento, miró al suelo antes de hablar.
— Está bien, entonces hay que hacer que le lleguen las memorias. —dijo alzando la vista.
Yoongi asintió, Jin se acercó a él como si quisiera calmar a un animal.
— Todo estará bien, si? No es tu culpa, Suga, tu solo intentaste ayudar. —dijo poniendole una mano en el hombro. Él asintió. — Oye, mírame.
Yoongi le obedeció, Jin vió en su mirada los ojos de un corderito, le tocó el labio hinchado.
— Estoy bien, hyung. —murmuró sin apartarse. Jin se inclinó para mirarlo a los ojos.
— Dime.
— Creo que Jimin me odia. —las palabras le sonaban agrias. — Me parece que se dió cuenta del desastre en el que se metió.
— Jimin se dió cuenta de eso hace bastante, Yoongi, porqué crees que te quiere tanto? —soltó él. — Andando, hay que poner manos a la obra.
Ambos asintieron, Suga bajó a resfrescar su mente con unos buenos tragos, mientras que SeokJin bajó a su habitación. Ahora que NamJoon estaba involucrado, las cosas eran diferentes.
Claro que al entrar, no se esperaba encontrarse a Confirmación mirándolo con ojos de hielo.
— Qué?
En respuesta, ella solo alzó un móvil con un video sobre él.
— Ten cuidado, porque como yo lo encuentre primero... —murmuró antes de salir.
Dejó la puerta abierta, obligándolo a levantarse a cerrarla antes de ver el video.
No. Se cubrió la boca con dolor. Ese no era NamJoon, no podía.
Suga dijo que se lo había llevado, pero no que lo iba a matar.
Y en ese momento, en lo mas profundo de su corazón, sólo sintió odio. Un odio muy profundo no solo hacia ese asesino, sinó hacia Marcella, hacia Suga, hacia el mismo Jungkook, dios le de piedad, hacia él mismo, por haberse enamorado de un hombre tan cruel como para matar a un niño.
No me importa si lo encuentras primero, Ímogen, porque seré yo quien lo mate.
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New Plan
Fiksi PenggemarCreyeron que su vida en la delincuencia había terminado, pero ahora, los ocho mas buscados criminales tendrán que tomar partido para lograr algo mas grande que todos ellos; acabar con la guerra fría. _________________________________________
