Las buenas decisiones no son algo que caractericen a Scarlett Miller, pero, ¿quién la puede culpar después de la pérdida de su mamá?
Empezar desde cero en una internado lejos de su familia no fue una decisión fácil, ni mucho menos la correcta. Ella...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Suena el timbre anunciando que el día escolar ha acabado ¡por fin! Me giro para ver a mi mejor amigo, lo veo pero él me ignora.
—Así que, ¿qué dices? —interroga Matt, apareciendo en mi campo de visión.
—No sé, Matt, ¿otra fiesta? No son lo mío, la vez pasada me dejaron sola.
—Pero conociste a un chico, y al final no te querías ir.
—Bueno, sí, me la pasé bien con él, pero ese día tú me jalabas sin explicaciones, y dejé mis calcetas por tú culpa —lo acuso. Volteo discretamente hacia el asiento de Daniel y ya no lo veo, por lo que supongo que ya se fue.
—Porque nos iban a castigar —defiende.
Abro mi boca para hablar, pero es entonces cuando veo a Daniel, está en recargado en el marco de la puerta hablando con alguien. ¿Quién es? ¿Porqué habla él con alguien? Digo, no es un delito ni nada, solo me sorprende ver a Mr. callado hablando con alguien más.
Siente mi mirada y voltea, y solo así logro ver con quien habla. Cristina Márquez, la misma chica con la que me emparejaron para deportes. ¿Se hablan? ¿de qué estarán hablando? Bueno, ¿a ti qué mierda te importa, Scarlett? tú fuiste la que le dijo: te voy a dejar solo como el resto de personas que quieres. Aunque esa no fue mi intención, además de que lo dije con otras palabras.
Lo que derramó la gota del vaso fue su mensaje: No te vayas, no me dejes. No lo respondí, y debido a eso no me ha dirigido la palabra, ni yo a él desde el sábado.
Ay, cerdito dramático, amigo bipolar, Daniel Stone, te extraño.
—Creo que así es mejor.
—¿Disculpa? —enarco mi ceja, desafiándolo a que repita lo que acaba de decir.
—Lett, eres muy despistada, cuando tú y él están enojados, tú y yo estamos más unidos y viceversa, cuando tú y yo nos enojamos, tú y él son más unidos. ¿No lo habías notado?
—No —respondo secamente.
—Ya, ya, no te molestes, Scarlett, fue sólo una observación.
—Es mi mejor amigo.
—Y tú la de él, lo he notado, él te considera tu amiga, si no fuera así créeme que no te dirigiría ni una palabra.
—Dudo mucho que me siga considerando su amiga después de lo que le dije. No merezco ser su amiga.
No me voy a quedar para el año escolar, Daniel. No está en mis planes quedarme en este colegio. Cuando llegue diciembre y sean las vacaciones de invierno yo... yo me voy a ir, no voy a regresar en enero.
—No pudo ser tan malo, ¿o sí? No eres mala persona, al contrario, tu corazón es muy lindo y noble. Un ejemplo de eso soy yo, aunque no estoy orgulloso de eso, me has perdonado tantas idioteces de mi parte.