Al salir de la oficina de la directora Dumont me encontré con Matt que estaba sentado a lado de la puerta el cual al verme me sonrió y tomó inmediatamente mis maletas.
— ¡Vaya! Hasta que por fin sales.
— Bueno Matt, debes de saber que nunca te pedí que te quedaras, tú mismo decidiste quedarte a esperarme y...
— Tranquila Scarlett solo fue una broma, vaya que si eres muy difícil de tratar. Pero bueno, ¿En qué edificio te has quedado?
— No soy difícil de tratar solo... es que... agh olvídalo. Me tocó en el edificio F, habitación 125. ¿Me podrías llevar por favor?
— Preciosa Scarlett para mí sería todo un honor llevarte hasta allá. Vamos. — Me toma de la mano y al hacerlo siento como mis mejillas comienzan a arder aún así dejo que me lleve hasta mi edificio, pero mientras caminamos me doy cuenta de que todos los chicos y chicas nos ven de una manera rara, sorprendidos o tal vez extrañados, no lo sé.
— Matt... todo se nos quedan viendo raro, ¿Tengo algo en la cara? o ¿Acaso es mi ropa?— Él voltea a verme y niega con la cabeza.
— No les hagas caso, de seguro es porque eres nueva y no te conocen. La mayoría aquí se conocen desde hace tres años o más, no tanto por el colegio sino por sus familias que se conocen de hace años. Además puede que me estén viendo a mí, puede que yo tenga algo en la cara o algo así.
— Tú no tienes nada. —Digo mientras que lo veo de pies a cabeza, cuando él nota que lo veo sonríe de lado y sus mejillas se tiñen de un color rosado, al verlo no puedo evitar ponerme un poco nerviosa.
— ¿Estás bien? De repente te noto algo rara. — Pregunta con la esperanza de que le diga la verdad, pero a decir verdad eso me pone aún más nerviosa. Así que después de eso solo puedo asentir con la cabeza, después de unos segundos le respondo.
— Sí, estoy bien.
— ¿Estás nerviosa?— Demonios, creo que ya lo sabe, mierda, no sé que responderle. Paro de caminar y él para al mismo tiempo que yo.— Yo me refería a que si estás nerviosa por empezar en esta nueva escuela.
— Sí, a decir verdad estoy un poco nerviosa.
— Scarlett tú tranquila, al menos ya tienes un amigo.— Me sonríe, deja mis dos maletas en el suelo y me abraza. Al abrazarme sentí algo especial, cierta calidez y no puedo evitar percibir el rico aroma que está impregnado en su ropa. Se separa de mí y vuelve a recoger mis maletas para seguir caminando.
Al llegar al edificio puedo notar como unas chicas que se encontraban en unas bancas en la entrada del edificio comienzan a murmurar al verme a mí y a Matt. Él me entrega mis maletas, entonces veo que se dirige hacia un pequeño jardín y corta una flor y me la da en la mano, este gesto creo que molestó a las chicas de las bancas debido a que se pusieron de un rojo intenso y sus miradas se notaron algo duras.
— Bueno, pues éste es tu edificio. Espero que te guste la flor, es especial para ti.— Dijo mientras me tomaba de las manos y se acercaba cada vez más a mi cara, en ese momento mis nervios no podían más, si no me iba en ese momento sería capaz de dejarlo cumplir su propósito y no podía hacerlo, lo acababa de conocer hace menos de dos horas.
— Muchas gracias— Dije rápidamente antes de tomar mis maletas y entrar al edificio, dejando a Matt con una pequeña sonrisa y a las chicas que estaban ahí boquiabiertas.
Después de esto el chico no volverá a hablarme nunca, me repito una y otra vez a mí misma pero es que ya tenía bastante tiempo que no mantenía contacto con un chico y Matt me hizo sentir especial, lo cual me hizo actuar de esta forma.
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Internados
Teen FictionLas buenas decisiones no son algo que caractericen a Scarlett Miller, pero, ¿quién la puede culpar después de la pérdida de su mamá? Empezar desde cero en una internado lejos de su familia no fue una decisión fácil, ni mucho menos la correcta. Ella...
