(AV)
Ayer luego de expulsar a las locas nos dejaron ir a nuestras casas, había sido un día intenso y nuestras mamás no quisieron dejarnos ahí, además no faltaba mucho para que llegue la hora de salida.
Hoy como siempre llegué temprano y me puse a leer un libro mientras esperaba el inicio de clases, estaba tan concentrada que no me di cuenta que alguien había entrado al salón hasta que la escuché hablar.
- Hola Alex - su voz era inconfundible, y me generaba una extraña emoción escucharla que no sabía cómo explicar.
- Hola Piper - le respondí cerrando mi libro y alzando la mirada - ¿cómo estás?
- Bien... gracias a ti. Ayer ya no pude agradecerte por haberme salvado de esas locas.
- No tienes nada que agradecer, además te debía una - le dije con una tímida sonrisa, y ella soltó una risita que me causó mucha ternura.
- Sabes, ahora creo que no necesitabas que te salven ese día. Vaya que las pusiste en su lugar ayer, literalmente salieron corriendo del baño - mis mejillas se tornaron algo rojas ante su comentario.
- La verdad, no sé qué fue lo que me pasó. Al verte en esa situación sentí una inmensa necesidad de... protegerte - dije casi en un susurro - jamás había hecho una cosa así, pero perdí el control y ni yo puedo creer lo que hice durante esos minutos - terminé de decir bajando la vista a la carpeta.
- Pues me alegra mucho que tengas ese lado oculto, ahora sé que contigo siempre estaré a salvo - dijo casi en un susurro también - y jamás volveré a ir al baño sola, ahora entiendo porque las chicas siempre suelen ir acompañadas - terminó de decir para aligerar el momento, soltando ambas una carcajada.
El resto de esa semana y las tres semanas siguientes fueron mucho más tranquilas en el colegio, ya no habían locas de las que tuviéramos que preocuparnos. Piper y yo comenzamos a pasar mucho más tiempo juntas, no sólo pasábamos tiempo antes de iniciar las clases y durante el recreo, sino que ademas dos o tres veces por semana yo iba a su casa para avanzar nuestros trabajos.
Nos estaba yendo muy bien en todos los cursos, yo le ayudaba a reforzar la parte numérica y ella me ayudaba a mí con los cursos de letras. Nos aprendimos a complementar muy bien, y cada vez le tenía mucha más confianza. Pasar tiempo con ella se estaba convirtiendo en una necesidad para mí, y eso me comenzó a asustar. Nunca había tenido una amiga antes, siempre fui bastante solitaria, y el principal motivo de eso es que nunca quise encariñarme con alguna persona para después por uno u otro motivo tener que sufrir porque ya no podría verla.
Estaba sentada en la sala de mi casa, pensando en eso, cuando escuché la puerta de mi casa abrirse. No salí corriendo a recibir a mi mamá como de costumbre y eso la preocupó un poco.
- ¿Alex? ¿Estás bien hija? - preguntó cerrando la puerta y dirigiéndose al mueble para sentarse a mi lado.
- Si mamá, disculpa estaba distraída - le dije dándole un fuerte abrazo - mamá, ¿te puedo hacer una pregunta? - le dije separándome de ella.
- Claro hija, tú puedes hacerme todas las preguntas que quieras - dijo dándome un beso en la mejilla.
- ¿Mantienes contacto con alguna de tus amigas de colegio?
- Bueno, a veces hablo por teléfono con dos o tres de ellas.
- Pero, ¿ya no se ven?
- Muy rara vez, sobre todo para ocasiones especiales. ¿Por qué la pregunta? - respondió con algo de duda.
- Emm... No, por nada, sólo me dio curiosidad - le dije mirando el suelo. No sabría cómo explicarle que tengo miedo de que me pase lo mismo con Piper cuando terminemos el colegio. Pero sus respuestas sólo confirmaban mi teoría, esas amistades siempre se convierten en algo mucho más lejano, cada quien sigue con su vida y comienza a tener nuevas prioridades.
No quería seguir encariñándome con Piper y luego sólo poder verla una o dos veces al año. Tenía miedo de seguir dependiendo tanto de su presencia y luego no soportar el distanciamiento. Es más, tenía miedo de que se consiga otra amiga y comience a pasar más tiempo con ella que conmigo.
- Hija, ¿segura que estás bien? - mi mamá me sacó de mis pensamientos, y me di cuenta que todo ese tiempo estuve mirando mis zapatos.
- Si mamá, segura.
- No todas las amistades de colegio terminan como las mías hija, cada historia es diferente - y claro, ella me conocía demasiado bien como para creerme que no tenía nada. Lo más seguro es que sepa incluso por quién le había hecho esas preguntas. Todos los días me escuchaba hablar de ella, porque era inevitable hablar sobre cómo me había ido sin mencionarla.
- Casi siempre pasa lo mismo - le dije sin poder evitar hacer un puchero y haciendo un tremendo esfuerzo para no dejar caer las lágrimas que amenazaban con salir de mis ojos. ¡Qué demonios me estaba pasando!
- Casi siempre, no siempre hija, todo depende de cada persona. Te aseguro que hay amistades que perduran hasta la vejez, y con el paso de los años solo se fortalecen más y más - dijo abrazándome y acariciando mi cabello. Me acurruqué en sus brazos y no sé en qué momento me quedé dormida.
Cuando desperté ya había amanecido y estaba en mi cama, supongo que mi mamá me trajo cargada, no sé cómo porque ya no estoy nada pequeña. Me quedé mirando el techo un rato, y aunque intenté ya no pensar tan negativamente luego de lo que me había dicho mi mamá, no podía evitar sentir temor. Hice todo tan lento que no llegué tan temprano como de costumbre al colegio, y al entrar a la distancia pude ver a Piper conversando con Nicky en el patio, porque claro, ella sí tiene más amigas.
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¡Hola!
Disculpen la demora en actualizar.
Espero disfruten el capítulo.
¡Gracias por el apoyo, por los votos y comentarios!
Pd: Se viene el 1er salto en el tiempo 😮
-Vonny-
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MI ÚNICO AMOR
Fanfiction2do fanfic Vauseman que intentaré escribir. Si, "intentaré", en singular 🙈 Lamentablemente, por temas de tiempo, Vanne no podrá acompañarme en esta historia. Personajes basados en los de OITNB, inmersos en una historia totalmente diferente. Espero...
