Mis celositas

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(PC)

Había preferido quedarme en casa, lidiar con policías no me trae muy buenos recuerdos. Aunque nunca respondí ninguna de sus dudas, ya que estuve varias semanas sin poder hablar después de lo que me pasó, recibí más de una visita de ellos en el hospital para hacerme múltiples preguntas sobre lo ocurrido.

Cuando Alex regresó me contó que ya habían activado la orden de restricción, lo cual me tranquilizó bastante. Esperaba que Stella no volviera a molestarnos, no entendía por qué tenía esa actitud, pero me había asustado mucho y lo último que quería era volverla a ver. Por muy borracha que haya estado, nada justifica lo que hizo.

Luego de unas horas Alex fue a recoger a Emma de la escuela, y yo me quedé terminando de preparar el almuerzo. Al rato escuché que tocaron el timbre, y al abrir la puerta me extrañó que fuera sólo Emma quien estaba ahí parada. Alcé la vista y vi que Alex recién estaba bajando del auto.

- Hija, ¿cómo te fue? - pregunté algo extrañada, ya que Emma siempre espera dentro del auto hasta que Alex le abre la puerta.

- Mal - dijo pasando por mi costado.

- ¿Qué pasó? - pregunté preocupada.

- Todas son sus princesas - dijo molesta y comenzó a correr hacia su habitación. No entendí lo que había querido decir, así que esperé a Alex para ver si ella me podía contar lo que sucedió.

- Al, ¿sabes qué tiene Emma? - pregunté cuando la vi entrar a la casa.

- No lo sé, se bajó molesta del auto - dijo igual de extrañada que yo - ¿No te dijo nada? - preguntó preocupada.

- Le pregunté cómo le había ido y me dijo que mal. Luego pregunté qué había pasado y dijo algo que no entendí.

- ¿Qué cosa dijo?

- Dijo "Todas son sus princesas" y se fue corriendo a su habitación.

- ¿Pero qué...? - comenzó a decir y se calló, cerró los ojos por unos segundos al parecer recordando algo - Está celosa - aseguró con una sonrisa en el rostro.

Al ver que yo seguía sin entender nada, siguió hablando.

- Hoy, cuando fui a recogerla, la encontré jugando con otras niñas, y cuando me acerqué las saludé diciendo "Hola princesas"

- Y está molesta porque las llamaste princesas - dije entendiendo por fin las palabras de Emma.

- ¿A quién crees que puede haber salido tan celosa? - preguntó Alex en tono burlón, acercándose a abrazarme por la cintura.

- No tengo idea - respondí abrazándola del cuello.

- Hasta en eso son igualitas - dijo dejando un besito en mis labios.

- ¡Hey! - le di un golpecito en el hombro y fruncí el ceño fingiendo molestia, pero a quién quería engañar, ella tenía toda la razón.

- Las amo tanto - dijo volviendo a besarme - Iré a hablar con ella - dijo cuando cortamos el beso.

Se dirigió a la habitación de Emma y no resistí la tentación de ver lo que le diría, así que la seguí. La puerta estaba abierta, pero aún así tocó antes de pasar. Emma estaba echadita en su cama en posición fetal.

- ¿Puedo pasar princesita? - preguntó Alex.

- Ya te dije que ya no quiero que me llames así - respondió Emma, que al parecer había estado llorando.

Alex entró a la habitación y se sentó al borde de la cama. Emma estaba dándole la espalda. Yo me quedé parada en la puerta viendo la escena.

- Emma, lamento haber llamado a esas niñas así, no pensé que te molestaría.

- Yo pensé... que era tu única... princesita - dijo con la voz entrecortada, comenzando a llorar otra vez.

- Por supuesto que eres mi única princesita. Y las otras niñas son las princesas de sus papás. Pero tú eres la única princesita en mi vida, la única a la que quiero. Te prometo que no volveré a usar esa palabra con nadie más - le dijo Alex comenzando a acariciar su cabecita.

- ¿De verdad soy la única? - preguntó Emma tratando de calmar su llanto.

- Si, la única - enfatizó Alex.

Cargó a Emma en sus brazos en la posición fetal que se encontraba. Se recostó en el respaldar de la cama y Emma se acomodó en sus brazos abrazándose a ella y escondiendo su rostro en su pecho.

- Tú Emma, mi pequeña princesita, al igual que tu mami cuando la conocí - dijo dirigiendo su mirada hacia mí por unos segundos, y luego volviendo a ver hacia Emma - me robaste el corazón desde el primer instante. No tienes idea de cuánto te amo pequeña - dijo acariciando su espaldita y dejando besos en su cabecita.

Un par de lágrimas escaparon de mis ojos al verlas así. Verlas juntas era un sueño hecho realidad, y ver el amor que sentían la una por la otra era mágico.

Alex al darse cuenta de que yo estaba llorando extendió su mano para que me acercara a donde estaban. Fui a tomar su mano y me jaló suavemente para que me echara con ellas.

- Ustedes dos - dijo cuando me acomodé con ellas - son lo más importante en mi vida.

Emma alzó su cabecita para vernos, limpió los rastros de lágrimas de su rostro con una de sus manitas, nos sonrió y luego volvió a acurrucarse en el pecho de Alex.

- Mis celositas - dijo Alex abrazando a cada una con un brazo, para luego dejar un beso en la frente de Emma y otro en mis labios - Las amo.

Nos quedamos ahí, abrazadas un rato, hasta que el hambre se hizo presente y decidimos que era momento de ir a almorzar.

Emma estuvo el resto del día más pegajosa que de costumbre con Alex. Se sentó en sus piernas durante el almuerzo, se abrazó a ella en el mueble mientras veíamos una película, y cuando se iba a jugar regresaba a la sala cada cierto rato para abrazarnos, besar nuestras mejillas y volverse a ir.

Cuando fue hora de que se vaya a dormir, pidió que Alex vaya con ella y yo sabía lo que eso significaba, quería dormir con Alex como aquella vez.

- Que te parece si mejor dormimos las tres juntas en el cuarto de tu mami - le dijo Alex cuando Emma le hizo aquel puchero con el que siempre la convencía de todo. Una enorme sonrisa se dibujó en el rostro de Emma al escuchar su propuesta.

- Iré a ponerme mi pijama - dijo corriendo emocionada a su habitación.

Cuando estuvimos las tres en pijama nos acomodamos en mi cama como habíamos estado temprano en la cama de Emma. Ella fue la primera en caer dormida.

- Gracias por querernos tanto Al, por tener tanta paciencia y ser tan amorosa con nosotras - dije dejando un beso en sus labios.

- Acostúmbrate porque así será siempre mi vida. Acá estaré día a día para ustedes, para espantar tus pesadillas, para defenderte de locas borrachas, para repetirles las veces que sean necesarias que son lo más importante para mí y lo mucho que las amo.

- Te amo Al, las amo muchísimo - dije volviendo a besarla. No pasó mucho tiempo para que ambas quedáramos dormidas también.

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¡Les dejo otro capítulo!
Espero lo disfruten 😉
Pd: Emma heredó literalmente TODO de Piper 🙊

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-Vonny-

MI ÚNICO AMORDonde viven las historias. Descúbrelo ahora