Nadie que me importe

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(PC)

Estaba recostada en la cama mientras Alex se daba una ducha, cuando de repente su teléfono sonó a mi costado. Ella lo había dejado sobre la cama, y la pantalla se encendió mostrando que le había llegado un mensaje.

Casi por inercia me asomé, como hacía siempre cuando estábamos juntas hace años. No con un afán de desconfianza o queriendo encontrar algo malo, sino que nos teníamos la confianza suficiente como para no tener problema con que la otra lea los mensajes. Total, nos contábamos todo, no había nada que ocultar. De esa forma cuando regresaba le podía decir "Mi amor, te escribió x persona y dice que...".

Pero claro, ya no éramos las niñas de hace años. Los mensajes que recibía ya no eran de su mamá o de Nicky, aunque jamás pensé encontrar lo que leí.

Cuando me asomé a la pantalla iluminada vi que le habían escrito de un número que no tenía grabado. "¿De verdad no me vas a volver a llamar? Te extraño..." es lo que se lograba leer en la pantalla bloqueada.

Me senté de golpe en la cama, no podía con la curiosidad, tomé el teléfono y cuando quise abrir el mensaje para ver qué más decía me pidió la contraseña. Sin esperanzas puse la contraseña que usaba hace años, y grande fue mi sorpresa al ver que funcionó. Aún tenía nuestra fecha de aniversario como clave. Una sonrisa se dibujó en mi rostro, pero se borró automáticamente cuando el mensaje se abrió por completo:

"¿De verdad no me vas a volver a llamar? Te extraño, ya no sé qué decirte o hacer para que me des la oportunidad de volver a tenerte en mis brazos. Aunque pasa el tiempo no puedo sacarte de mi mente, quiero volver a sentir tu cuerpo desnudo sobre el mío, que me hagas gemir como sólo tú puedes hacerlo..." no pude seguir leyendo, era todo un muy largo texto resaltando las habilidades de Alex en la cama.

No pude evitar que me hierva la sangre al imaginarla con alguien más. Volví a dejar el celular a un costado, y a los pocos minutos ella salió del baño.

- ¿Todo bien mi amor? - preguntó.

- Te escriben - fue lo único que fui capaz de decirle antes de salir de la habitación. Lo último que quería era estar ahí cuando leyera el mensaje.

Fui a la sala y me senté en el mueble intentando borrar lo que había leído de mi mente, pero era inútil, las palabras se volvían a reproducir una y otra vez. Apoyé mis codos en mis piernas y escondí mi rostro en mis manos. A los pocos minutos escuché los pasos de Alex acercándose.

- Lo siento - dijo arrodillándose frente a mí para quedar a mi altura.

- No tienes por qué disculparte. Yo te dejé, no podía pretender que te quedaras sola todo ese tiempo. Discúlpame tú a mí por haber tomado tu celular, no tenía ningún derecho a leer tu mensaje - dije aun con mi rostro escondido.

- Tienes todo el derecho del mundo, y sabes que a mí no me molesta. Aunque lamento que hayas leído ese mensaje, ya no sé cómo hacerles entender que dejen de molestar.

- ¿Insinúas que te escribe más de una persona? - dije levantando el rostro por fin. Alex se dio cuenta de que había metido la pata con lo que dijo.

- Nadie que me importe Pipes, desde que decidí buscarte hace más de un año que no ha vuelto a pasar nada con nadie. Les he dicho de infinitas formas que dejen de buscarme, las he bloqueado pero me escriben desde otros números, incluso he cambiado de teléfono pero de alguna forma siempre logran volver a conseguir mi número.

- Se nota que las has dejado marcadas - dije en tono molesto.

- Siempre les puse las cosas claras. Yo no buscaba una relación, sólo quería un escape de la realidad, tratar de olvidar, pero era inútil. Y lo peor es lo vacía que me sentía siempre después de que pasara. No era feliz Pipes. Por favor, no dejes que ese mensaje te mortifique. Tú eres la única persona que yo quiero en mi vida.

MI ÚNICO AMORDonde viven las historias. Descúbrelo ahora