Abrí los ojos con un poco de dificultad. No había nadie a mi lado, y había voces a lo lejos.
Me puse de pie y salí de la habitación. Bajé las escaleras, Force y Blon estaban ahí, bebiendo café.
— Al fin despiertas —se alegró Force— anoche te perdí el hilo, ¿A dónde fuiste? — Sara y yo regresamos a casa —dije cortamente, no quería hablar al respecto — Oh ya, cool —me miró con ojos entrecerrados. — Tío, la cabeza me va a reventar —dijo Blon desde su sitio, reí — afortunadamente, yo no bebí tanto —respondí. La puerta de casa se abrió, Sara me miró rápidamente y luego miró a los chicos con una sonrisa — aquí está, tomate esto y ve a dormir. Al despertar te sentirás como nuevo —le dió a Blon una bebida y unas pastillas. Blon las tomó y se alejó, recostandose en el sillón de la sala— iré arriba —asentí, Sara me dió un último vistazo y se fue.
Apenas dejamos de verla, Force me miró con los ojos abiertos a tope.
— Tío, ¿Te liaste con Sara? —negué rápidamente— claro que sí. Pude sentir la tensión entre ustedes. —miré a otra parte— eso quiere decir que ya te olvidaste de todo lo de Elisa? —lo miré serio — Eso nunca. —hablé seco— lo que yo siento por ella no es algo que se me va a olvidar con cualquier acostón. Yo la quiero en serio, Manel —me puse de pie y caminé hasta la puerta de salida. Debía alejarme de todos por un rato.
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Elisa
— No puedo creer que tengas que volver a Madrid —sonreí, Chemi siguió abrazado a mi cintura desnuda. Acaricié su brazo con mi mano — Si por mí fuera me quedaba aquí para siempre... Lu y Alfonso son excelentes amigos, Fj me cayó increíble... Y no quiero dejarte ahora que te siento tan cerca —cerré mis ojos — entonces por qué no te quedas? —preguntó y dejó un beso en mi hombro — debo ir a la editorial a seguir trabajando, van a sacar un libro nuevo y necesito revisar que todo salga perfecto. Es algo que no puedo hacer desde aquí —hice una mueca. Me giré entre sus brazos para verlo a la cara— ¿Por qué tú no vienes conmigo? —negó — Debo quedarme, mañana debo ir a casa de mis padres, además de que hay un par de cosas que debo hacer —suspiró — entonces nos veremos pronto —asintió, besé sus labios cortamente y me senté en la cama— ahora debo vestirme si quiero llegar a tiempo al tren. — No, quédate así un poco más —hizo puchero, reí. — Me encantaría, en verdad —me acerqué de nuevo, repartí un par de besos en su cara y me puse de pie— ¿Me vas a llevar a la estación? —pregunté, asintió. — Te voy a extrañar muchísimo —se sentó en la cama de nuevo. Amaba su espalda desnuda. Sonreí.
Tenía que hacer algo con mis tiempos si quería tener un novio, trabajar en la editorial y hacer vídeos... Debía cambiar algo.
Quizás lo mejor sería que renunciara a la editorial... Podía vivir de YouTube, era seguro.
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