El Regreso de Candy
Había pasado media hora más y el semblante de Terry era de preocupación. Sabía que Candy era muy despistada, pero de allí a ser tan imprudente. De pronto los golpes en la puerta hicieron que como un resorte se levantara.
-Joven Granchester...Joven Granchester...
-Señor Mclean, ¿Que desea?, si es mi padre por favor dígale que no me siento bien...y, luego lo veré.
-No, no...disculpe que le moleste, pero es Marcus... necesita decirle algo.
-¿Marcus? ¿El encargado de los caballos?- en ese momento su corazón tembló.
-Ven hombre...habla...
-Señor...es que...bueno...no sé cómo decirle....
-Para empezar desde el inicio...Por Dios...habla de una vez.... ¿qué sucede?
-La señora Candice llego al establo y pidió un caballo, salió con rumbo al paraje, ella me lo dijo, así que he estado al pendiente de su regreso, pero hay que usted debe saber...
-¿Pero qué?- su paciencia se estaba limitando.
-El caballo ha vuelto...solo señor.
-¿Solo?, pero y mi Esposa... ¿Dónde está ella?...
- Fui hasta allá, pero no vi rastros, nada...al parecer la Señora no está en el paraje.
Estaba agitado y abrigandose salió, el aire era frio- ¡Tengo que ir a buscarla!
-No vaya solo...reuniré a varios hombres en la entrada para que le acompañen...
-¡Lo siento!, pero no puedo esperar...reúnelos y que Fausto los lleve....mi esposa puede estar en peligro.
Terry salió como una bala y le rogaba a Dios que ella estuviera bien, que apareciera. Que se tratara solo de un malentendido. Los demás en el castillo al escuchar las voces que se alzaban salieron.
-Dios mío, ¿por qué tanto escándalo?...... Señor Mclean ¿Qué le sucede a Terence? Preguntó Janice furiosa, seguida de Alan y de la Duquesa.
-La Señora Candice...
-¡Que hay con esa mujer ahora!- la mujer estaba molesta por el ir y venir de los sirvientes.
-No sabemos a ciencia cierta que es lo que sucedido. El caso es que la Señora no aparece. Salió en unos de los caballos y éste ha regresado sin ella..., no hay rastros de la Señora Granchester.
-Le voy a dejar algo muy en claro Señor Mclean.
-Dígame...
-La única Señora de este lugar soy yo. ¿Me ha entendido?
-Disculpe, pero....es la esposa de ...
-Si quiere conservar su posición acate mis órdenes, de lo contrario dese por despedido.
-Será como usted diga....Señora.
-Es obvio que no conoce estos lugares...eso que ha hecho es una imprudencia, desconsideración de su parte...como se ve que esas mujeres hacen lo que quieren siempre. Seguramente ha sido una peleita de marido y mujer...cómo les gusta llamar la atención- Harry se retiró a sus labores. Esperaría la llegada del Duque para informarle sobre la situación.
La tarde estaba desapareciendo poco a poco y pronto oscurecería. El temor lo invadió y una sensación de dolor se insertó en su alma. Empezó a gritar el nombre de Candy una y otra vez, pero era en vano. No había respuesta. Luego de 10 minutos 5 hombres hicieron presencia para ayudar con la búsqueda. El lugar no era muy extenso, pero estaba lleno de arboles. Buscaron en cada lugar, en cada espacio, pero de Candy no había rastros. No se explicaba que pudo haber pasado, ¿Por qué Candy no estaba en ese lugar? ¿Por qué nadie podía darle razón de ella? Se sentía molesto con él, con ella. No era normal lo que sucedía.
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Vuelve a mis brazos
Storie d'amoreLa noche en que Candy y Terry se despidieron se habían entregado a su amor. ¿Qué pasara después en la vida de cada uno de ellos? Historia con fines de entretenimiento.
