Capítulo 19

311 29 8
                                        

Descubriendo un secreto

Continuación del Flash Back anterior

-¡Lo siento Beatrice!, pero no puedo- dijo apartándose bruscamente de los labios de esa mujer- de verdad, no puedo...

-... Vamos Terry...relájate ¿Acaso no te gusto? Eso no es lo que sentí hace unos momentos en tus besos y tus caricias.

-No es eso... tú eres muy hermosa y cualquier hombre no lo piensa dos veces, pero te seré sincero ya que tú lo has sido conmigo, en realidad.... ¡No estoy pensando en ti! No eres con quien quisiera estar y no creo justo que te use para olvidarla.

-Debería decirte que no me importa, pero no me gusta sentirme utilizada, ¿Es alguna mujer que te rompió el corazón?

-...No quiero hablar de eso....vístete y déjame solo......discúlpame.

-¡No te preocupes!...pienso que debes amarla mucho para que me desprecies....a mi, Beatrice Leblanc, está bien... aquí estaré siempre que tú quieras Terry. Eres un hombre como pocos y en realidad...¡tienes razón!... será mejor que me vaya...solo deseo sineramente que...puedas recuperarla...¡Adiós!

Fin de flash back

Admirando a su hija pensaba en la última conversación que tuvo con Albert sobres sus dos madres y el hecho de que supieran de ellas- ¡los conoces y te quieren mucho! ¿Crees que no pueden comprenderte?, si lo he hecho yo, ellos también. La señorita Pony, la hermana María te conocen desde que eras una niña....Candy, tú para nosotros eres muy importante, esto pudo pasarle a cualquier mujer. Además, es momento que Terry sepa que tiene una hija.

-¡Lo sé, lo sé!, pero solo necesito un poco más de tiempo.

-¿Tiempo para qué pequeña? No podemos dejar pasar más tiempo...Perdóname, pero estoy pensando en decírselo Candy, es mi responsabilidad.

-Albert... Debbie me ha dicho lo mismo y sé que el momento tiene que llegar, pero por favor no quiero que tengas problemas por mi culpa.

En realidad los extrañaba a todos, pero debía pensar más la situación.

El auto de Debbie llegaba al departamento a eso de las 7 menos 20, tenían suficiente tiempo para llegar al hotel Filadelfia, estaban bastante cerca del lugar, así que no habría contratiempos.

-Dorothy,... este es el teléfono del hotel, por favor me avisas por cualquier cosa que se presente.

-¡Vete tranquila Candy! Vicky esta dormidita.

-Gracias Dorothy, prometo traerla temprano.

-¡No se preocupe Señor Wartlon!... ¡diviértanse!

El auto arrancó perdiéndose entre las calles luminosas de la Ciudad a través del enorme edificio del Museo de Artes. Las personas transitaban llenas de entusiasmo sobre la calle que unía al gran Teatro y unos que otro en sus autos y carruajes.

La Compañia Stratford haría un par de presentaciones de nuevo en esa Ciudad y el dinero de las entradas en la última puesta sería donada al evento que se realizaría en el Hotel. Terry vió de gran agrado que la Compañía Stratford hiciera esa actividad y se sentía feliz de poder colaborar en la causa que ayudaría a muchas personas, pero no le agradaba que todo fuera publicidad. Sin querer recordó a Candy y su trabajo que realizaba con el mismo fin.

-¡Estoy sorprendida por la cantidad de gente que ha venido Terry!-Ni decir lo lleno que estuvo el Teatro. Esto será extraordinario. Daremos mucho que hablar en los diarios de la Ciudad.

Vuelve  a mis brazosDonde viven las historias. Descúbrelo ahora