– Tenemos que armar un plan, quedan unos minutos para las cinco. – Mira su reloj de mano al mismo tiempo que da pequeños golpes al volante con los dedos.
Estábamos en una esquina de la calle del instituto, decidimos quedarnos un poco alejados por cualquier cosa.
¿La calle no está muy silenciosa?
Veo alrededor y tiene razón, las casas parecen estar deshabitadas.
¿Eso no es para preocuparse?
No.
¿No?
No hay nadie porque hay una feria en el centro de Anson. Nadie se la pierde, es muy llamativa y según escuché justo ahora habría un concierto de bienvenida.
– Ya tengo un plan, genio. – Espera a que termine de desdoblar el mapa que robe antes de salir del instituto. – Mira. – Señalo puertas y ventanas que tengo marcadas con azul. – Estas son posibles salidas por si algo sale mal.
Asiente analizándolas.
– Esperemos que eso no pase.
Nos bajamos del auto y caminamos hasta una pared escondiéndonos detrás. Señalo una ventana medio abierta.
– Esa ventana es nuestra entrada. – Presta atención a donde señalo. – Si vamos con suerte tal vez sea nuestra salida.
Espero un poco y ambos caminamos hasta la ventana. Estuvimos alertas todo el tiempo.
Serge entra primero mientras tanto yo inspecciono el alrededor, me seguía sintiendo rara.
Me da la mano para ayudarme a entrar. Es una clase, no estoy segura, pero creo que es la de matemática.
Abre la puerta lentamente tratando de no hacer ruido y sale primero asegurándose que no haya nadie. Salgo detrás de él y juntos comenzamos a caminar por el pasillo.
Justo cuando íbamos a girar a la izquierda para estar cerca de ese pasillo prohibido, nos detuvimos al escuchar unos pasos que venían hacia nosotros. Usamos la pared para escondernos tratando de ver quiénes son los dueños de esos pasos.
Eran dos tipos, uno más alto que el otro y ambos vestían completamente de negro con pasamontañas.
Llevaban una bolsa negra arrastrada por el suelo, esperamos a que avanzaran un poco para seguirlos sin que nos vieran.
En silencio giramos de nuevo hacia la derecha, nos alarmamos cuando al cruzar completamente nos dimos cuenta de que desaparecieron.
¿Desaparecieron?
Sí, eso acabo de decir ¿No escuchas?
En realidad, no sé si puedo escuchar, soy una conciencia.
Entonces ¿Cómo sabes lo que las personas me dicen?
No es como si lo escuchara, solo lo sé porque tú lo escuchas ¿Entiendes?
Más o menos.
Lo sé, es complicado.
Sí, pero ¿Cómo escuchas cuando yo te hablo?
Mmm no lo sé, de nuevo solo lo sé, es como si estuviera programada para que automáticamente te escuchara sin que lo haga realmente.
¿Qué?
Ya sé, ni yo me entendí.
Bueno, en eso no estábamos.
Tienes razón, sigue.
ESTÁS LEYENDO
ARCOIRIS SANGRIENTO
FantasyDan Larsson y sus padres se mudan a Anson, un pequeño pueblo de Texas, Estados Unidos. Su llegada desata muchos escenarios misteriosos que pondrán su vida más complicada. Tiene un secreto, pues pertenece a un grupo de asesinos que se hacen llamar Ar...
