Capitulo uno

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Haz.

¿Papá?

—Hazel

—¡Papá!

¡Hazel despierta!— fruncí el entrecejo al escuchar la voz de mi madre y me di cuenta de que había sido un sueño.

Abro un solo ojo con cuidado y analizo mi alrededor, al principio estaba extrañada de no estar en mi habitación, luego recordé que ya estábamos en Seattle.

—¡Ya! ¡ya! ¡ya!— grita mi madre mientras me da golpes con la almohada

—¡Mamá!— ruedo los ojos —.Ya voy, ya voy, cálmate.

Me incorporo para dirigirme hacia el baño con el objetivo de darme una buena ducha.

Salí del baño y ladee la cabeza frente al espejo, otro día lamentando mi triste existencia. 

Por un momento pensé que sería bueno arreglarme para el primer día de clases. Estaba pensando en una falda tal vez, cuando caí en cuanta que no me he rasurado las piernas desde hace como una semana. ¡Dios, a veces detesto ser mujer!, termine cogiendo los mismos pantalones grises de siempre, a la mierda las buenas apariencias, ¡viva la comodidad!

Después de vestirme, quise darme un vistazo en el espejo. Las ojeras me llegaban hasta las rodillas. Parecía como si no hubiera dormido por dos días, cosa que es verdad, pero nadie tiene que saberlo. Agarre mi bolso de maquillaje y trate de hacerme lo mas presentable posible. Me volví a mirar en el espejo y una chica pálida, con cabello rubio sucio y ojos grisáceos me dio la mirada mas vacía que he podido recibir. No había ni un solo destello de vida detrás de mis ojos. De una forma u otra, eso tiene que cambiar. No puedo dejar que nada salga mal. No esta vez. 

Me eche un último vistazo al espejo y me dirigí a lo que sería mi nueva vida.

- - • - -

Me encamino por la entrada de el instituto y me dirijo hacia la coordinación para buscar mi horario y mi salón de clases. Visualizo a una señora en un cubículo, le calculo unos sesenta o setenta años, me acerco hacia ella esbozando una sonrisa de boca cerrada.

—Buenos días cariño ¿Que se te ofrece?

—Hola, soy Hazel Storm, soy nueva y me informaron que tenía que pasar por aquí.

—Oh, si, si—asiente repetidamente mientras rebusca entre unos papeles —.Aquí tienes cariño, este es tu horario y esa chica que está allá, te va a dar un recorrido— la mujer señala a una pelirroja saliendo de una oficina que supongo que es la de el director.

—Hola, tú debes ser Hazel, mucho gusto, mi nombre es Devora pero me dicen Dev.

—Hola— dije con desinterés.

—Ven, ven, vamos a mostrarte el colegio— se encaminó a la salida y yo la imité.

Después de que Dev me dio el recorrido, dijo que me encontrara con ella en el almuerzo, al parecer me presentaría a unos amigos. Uff, me desbordo de la emoción.

Me tocaba historia universal, me acerqué al salón y me percaté de que el profesor ya estaba adentro, toqué repetidamente la puerta y un señor ya un poco mayor de edad me abrió.

—Tú debes ser la señorita Storm ¿Cierto?— inquirió y yo me limité a asentir.

—Yo soy el Señor Hadwin, Profesor de historia universal— no, ni modo señor yo pensé que en la clase de historia estaba un profesor de química.

StormDonde viven las historias. Descúbrelo ahora