(Fuera del museo)
Bajo el cielo nocturno, a varios metros del museo, se encontraba Alejandro observado directamente hacia el horizonte, justo donde se encontraba Alone. En su rostro se notaba la emoción y curiosidad reprimidos, empuñaba su violín con firmeza e impacientemente movía su pie.
-Sabes que muy pronto despertará, no entiendo tu impaciencia- Karasu aparecía ante él, rodeado por plumas que se desvanecían en un vapor negro que era absorbido por su cuerpo.
-Simplemente quiero verlo, ver aquella mirada, aquellos pasos, aquella sed. Quiero ver el nacimiento de uno, que demuestre quien es, que traiga caos al mundo.
-No creo que te sea apetecible presenciarlo. Alone, aunque haya aceptado su naturaleza, aún le queda un largo camino por recorrer para poder mantener una batalla contigo.
-Más allá de lo posible, puedo ver una luz y en ésta una playa. Dos perros se mantienen apreciando el atardecer, mientras una parvada de aves negras parte el cielo y se pierden a la lejanía. Escrito está: Ellos serán divididos por un inmenso cristal.
-Aun así, las profecías del entendimiento oscuro solo se limitan a anunciar los hechos, mas no los protagonistas. Desde hacía tiempo que su sonrisa no se esfuma y noto un leve aleteo constante. Ustedes son más importantes para ellas de lo que se pueden imaginar. Cada sacrificio, cada lagrima derramada, todo por ustedes. ¿Y qué han hecho?
-¿Has venido a regañarme?
-No. Simplemente quiero que estés seguro de esto, pues sabes mejor que yo lo que pasará si Alone despierta por completo. Estamos frente a una línea que no se puede cruzar.
-Una línea que separa al ser humano de la divinidad. Aquella que ha sido escrita hace milenios y cuyo poder a causado ambición incluso para los Vampiros- La sonrisa de Alejandro se agrandó, junto con su impaciencia.
-¿Crees tener poder lograrlo?
-Solo necesito que lo entrenes antes que yo lo haga, solo así podemos acelerar las cosas y llevar el caos a su máximo esplendor.
-Alejandro, ya viene.
-Lo sé- El tatuaje de Alejandro comenzó a emitir un resplandor notable-. El Hellhound ha despertado- Extendió sus manos hacia el cielo y comenzó a reír descontroladamente.
(Dentro del museo)
Abro los ojos lentamente, me encuentro con absoluta oscuridad. Un gélido aire me recibe, como si de un viejo amigo se tratase. El estómago me ruge como una fiera, mis labios y garganta no pueden estar más secos. Muevo mi cabeza a los lados y escucho una carcajada a lo lejos. La ignoro por completo e intento hacer alguna conexión con el cuervo:
"¿Cuánto tiempo he estado así?"
-¡8 putos días!- La puerta del museo se abre de golpe y Alejandro entra dando pasos pesados. No lo puedo ver, pero lo puedo escuchar.
-Deja de leer mi mente- Le reclamé.
-¿O qué?, ¿Vas a atacarme?- Pude ver sus ojos entre la oscuridad, estos me dejaban ver una vez más su arrogante sonrisa.
-No, pues sé bien lo que eres... Espera, ¿Dijiste 8 días?- Hasta ahí llegó mi frialdad.
-Así es, has estado una semana ahí sentado y yo ahí afuera esperando a que el "bello durmiente" se dignara a despertar.
-¿Tanto te preocupas por mí?
-Dos cazadores en el mismo tablero buscan presas dignas de colgar en el muro. A falta de resistencia por parte de los animales pequeños, solo les quedará una cosa: Ver quién de ellos merece en realidad el título.
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ALONE
Mystery / ThrillerÉl ha despertado de un profundo sueño. Tambaleante, recorre sus alrededores, tratando de responder las dudas que inundan su cerebro. Está en un lugar que le parece familiar, pero ha cambiado desde la última vez que estuvo ahí, hay algo que no cuadra...