harry x bonnie
Amo a Bonnie.
Bonnie estaba algo cansada; Harry la había llevado con el desde la mañana a terminar de arreglar los asuntos de su presentación en los premios Brit. Desde elegir sus atuendos, arreglar la presentación, su mesa, etc. Bonnie amaba estar con el y acompañarlo, pero como ya sabemos, Bonnie es una chica tímida y estaba trabajando en socializar. Hoy, sentía que era el día para poder mejorar en eso y por eso aceptó salir con Harry.
"Este se le ve bien, ¿no?" El asistente preguntó dirigiéndose a Bonnie, ella alzó la mirada de su celular, estaba en instagram mientras que tomaban unas medidas del cuerpo de su novio. Bonnie se sonrojó pues en todo este tiempo sólo Harry, Jeff, el diseñador y más personas de vestuarios opinaban de eso.
"M-Me gusta bastante." Sonrió y miró a Harry por el espejo. Sentía nervios y se detestaba por ello, ¿por qué no podía hablar con desconocidos sin balbucear? Harry siempre lo encontraba tierno, al igual que todos, pero ella no. En la preparatoria era igual sólo que no la pasaba mal y sabía divertirse con sus pocas amigas.
"Tienes buen gusto." Le contestó y casi creyó ver como le guiñaba el ojo, cosa que Harry se dio cuenta. Bonnie sólo frunció un poco el ceño y miró a su novio confundida, casi preguntándole si el había visto lo mismo.
Desde que estaba con Harry, nunca había querido estar con alguien más, sentía que el ser introvertida la privaba un poco de eso. Aunque fuera sólo con una simple amistad, su timidez le ganaba, y claro que Harry no tenía nada de molestia con eso, sabía que Bonnie era diferente con el y tal vez con su familia de ambos a diferencia de cómo era con las demás personas.
Así que cuando alguien trataba de hablarle ya sea con buenas intenciones o de querer conocerla más allá de una amistad, Bonnie se percataba un poco después.
"Ahora pruébate este." Le entregó un traje amarillo con lila, bastante bonito. "Llévalo al vestidor, por favor. Iré contigo para ayudarte con el moño." Se dirigió a una chica entregándole el traje. Harry apretó la mandíbula cuando pensó que dejaría a Bonnie sola, tan sólo serían unos minutos pero después de ver como le había guiñado a su chica, todo podía pensar.
"Ahora regreso amor." Harry acarició su mejilla cuando vio que lo estaban apurando a cambiarse. Ella asintió y sonrió. Se dedicó a seguir tomando del café que el asistente del diseñador había encargado para todos.
"Así que... Bonnie, ¿cierto?" La sorprendió, ella volteó hacia arriba mirándolo, estaba arreglando algunas telas.
"Eh... si." Rio un poco y mordió su labio bajando la mirada a su vaso.
"Me gusta el significado del nombre, queda contigo." Siguió aparentando que arreglaba unas cosas. "¿Lo conoces?"
Bonnie por supuesto que conocía el significado de su nombre, es por eso que sintió su cara caliente. Su nombre era una manera de decir bonita, tierna, atractiva. "S-si si lo conozco, a mi mamá le gustaba mucho." Miró hacía donde Harry se había ido queriendo que entrara.
"Entonces estás de acuerdo que queda contigo tu nombre, ¿no?" Bonnie iba a responder pero Harry entró con el traje puesto y su cara molesta e irritada.
"Queda bien contigo, creo que es este el indicado." Harry asintió y el chico quiso acercarse a él para ajustar un poco sus mangas por lo que se tensó. Había escuchado lo que le había dicho a Bonnie y estaba molesto. La miraba por el espejo aunque ella estuviera viendo hablar a Marc, el diseñador, sus mejillas aún un poco sonrojadas y movía el pie desesperada.
"Marc, lo siento estoy sintiéndome algo mal. ¿Crees que podamos mañana seguir con esto?" Le preguntó Harry y Bonnie frunció el ceño.
"Por supuesto, vamos, te quitaremos esto y mañana lo ajustamos." Harry asintió.
"Vamos, Bonnie." Ella se levantó saliendo del cuarto pero la voz del asistente la paro.
"Nos vemos, Bonnie." Le sonrió y ella rio nerviosamente asintiendo, murmurando un leve "adiós." Harry rodó los ojos y se metió al vestidor junto con Marc para ayudar a quitar el lujoso traje sin estropearlo.
"¿Se siente mal, mmh?" Jeff susurró a Bonnie.
"Si... eso dijo." Ella no sabía si realmente se sentía así o tan sólo estaba molesto.
"Supongo que mañana podremos seguir. Es mejor que vayan a casa y descansen."
Harry no había hablado con ella desde que habían salido de la tienda de ropa. La sostenía de la mano fuertemente cuando se dirigieron al carro pero no la miraba y eso la hacía sentir mal. Una vez en el carro, Bonnie se puso el cinturón y lo miró. "¿Por qué estás molesto? ¿Te sientes mal de verdad?" Su voz salió como un hilo, Harry amaba la voz de Bonnie, tan amable y dulce.
El suspiró y cerró los ojos, nunca podría estar molesta con ella. "No amor, discúlpame si te hice pensar eso. Sólo que... tenía que salir de ahí, no podía soportar ver a ese idiota hablarle a mi dulce chica." Harry dijo y arrancó. Bonnie rio un poco y envolvió sus brazos en el de el que estaba en la palanca.
"Por un momento pensé que solo quería hacerme plática por lástima sabes, me veía muy abandonada ahí." Rió al igual que el. Harry apretó su mano que estaba en su muslo.
"Eso me molesta, quieren aprovecharse de tu poca linda inocencia." Negó con la cabeza.
"¡Oye! ¿Cómo que poca?" Bonnie se burló y lo miró. "Aún sigo teniéndola." Sintió su cara roja pues el doble sentido llegó a su mente.
"Claro que sí amor... lo que digas."
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