Los chicos sabían que algo andaba mal cuando el
humor de Harry estaba por los suelos.
Louis era su más cercano y ver a su casi hermano distraído, con una actitud alegre falsa al igual que su sonrisa, lo hacía intuir que algo había sucedido con su novia.
"Hazz..." Louis intentó hablar, todos en la mesa del comedor había ido a recibir sus alimentos que previamente habían ordenando mediante su celular, por lo que Louis aprovechó a hablar con su amigo. "¿Todo bien hermano?"
"Eh..." Harry miró a sus lados, para después mirarlo. Era Louis, su mejor amigo, su hermano, no podía mentirle. "No, Lou." El negó. "Sophia, creo que..."
"¿Pelearon?"
"Sí, bueno, creo que yo-" Harry rascó su cuello, incómodo. "Yo me exalté, sí, pero... estaba harto."
Esa palabra hizo que Louis lo mirara incrédulos. ¿Harry harto de ella?
Imposible.
"Ella no confía en mi." Si Harry quería mantener su problema para el, había fallado pues ahora estaba hablando sin fin de detenerse, dentro de él, sabía que tenía que desahogarse. "No confía en mí." Repitió, sabiendo que cada que lo repetía, ardía en su garganta. "Piensa que... piensa que ustedes extrañan al Harry que era antes de ella, ¿sabes? El Harry que salía a fiestas y tener algo formal con alguien era imposible. ¿Cómo funciona una relación así?"
"Pero no lo hacemos, no extrañamos a ningún Harry, ella debería saberlo, ¿no?" Louis frunció el ceño.
"Exacto." Razonó. "Pero no lo sabe." Harry se pasó su mano por su rostro.
"Harry..." Louis no sabía exactamente qué decir ni que aconsejarle. "Es que... sí había una gran diferencia a cómo eras y como eres ahora." Le confesó. "Y todos, todos, lo sabían. Supongo que... para ella es difícil aceptar que haz cambiado por completo, deberías entenderla."
Y es que Louis muy al fondo sabía lo bien que Sophia a Harry.
Sophia sentía sus días lentos.
Sentía cada segundo eterno y evitar pensar en Harry era imposible.
Sus amigas sabían que algo había sucedido y aunque no podían sacarle más allá de un "me he peleado con Harry" sabían que esa pelea había sido muy complicada.
Sophia seguía igual de atenta en clases, era un mecanismo de defensa para evitar pensar en Harry u oír a sus amigos afuera de su salón. Todo le recordaba a él.
Sus suspiros cuando su mente la hacía recordar, eran pesados, su pecho ardía y automáticamente sus ojos lloraban.
¿Realmente habían terminado?
No estaba segura, pero después de dos días de cero contacto con el, había dado por hecho que en efecto, su relación estaba rota.
Harry la ignoraba.
O tan solo por mensajes ya que Harry y Sophia a pesar de ser del mismo grado, no compartían ninguna materia, pero sabía que la ignoraba por textos.
No quería sentir culpa pero era inevitable cuando ella sabía que había iniciado la conversación y ahora había terminado en una gran discusión. Pero ella sólo quería hablarlo y no esperaba que Harry se lo tomara de esa manera.
Tenían que hablarlo. No había alguna otra forma de resolverlo si es que quería hacerlo pero cada día se desmotivaba.
El primer día decidió llamarle y mandarle un texto.
