"Soy Harry. Harry Styles."
"Grace, señor. Mucho gusto." Grace sonrió levemente tomando la mano de Harry.
Grace sintió que el miedo se esfumó en el momento
que tomo la mano de su jefe. Era muy apuesto y se se sintió nuevamente como una adolescente.
Grace había tenido un novio en toda su vida pero lo dejó cuando Daisy nació. El chico se quejaba siempre de lo poco se veían y llegó a culpar a su hermana de la situación, lo cual Grace no pudo permitir. Daisy no era la culpable de absolutamente nada.
"Louise me había comentado de ti, pero no pude llegar para entrevistarte." Harry se separó de ella. "Supongo que Louise hizo una buena elección." Su sonrisa era leve, su semblante era serio y solo la hizo enderezar su cuerpo, mostrando seguridad (aunque en el momento seguía más que asustada.)
Grace asintió rápidamente. "Sí, le aseguro que sí." Defendió su trabajo con algo de miedo. "He trabajado como me lo ha pedido Louise." Aseguró mirándolo, con una leve sonrisa.
La risa de Harry la hizo querer sonreír pero sólo tragó con nervios al ver lo apuesto que era.
"Vamos." Harry le señaló el auto. "Yo te llevo."
Grace se quedó estática al verlo. "¿Seguro, señor?" No se quiso negar, pues no mentía al decir que ahora tenía miedo de caminar por la calle sola, más sabiendo que tenía dinero en su bolso. "No quiero molestar."
"No es molestia." Se negó. "No puedo permitir que lo qué pasó vuelva a suceder. Vamos." Le señaló su auto.
"Muchas gracias, en serio, señor Styles." Grace asintió caminando al lujoso automóvil, un poco apenada.
Sintió sus mejillas sonrojarse cuando Harry se adelantó para poder abrir su puerta, haciéndola regañarse mentalmente por lo tonto que su cuerpo inconscientemente reaccionaba.
Cuando cerró su puerta Grace exhaló y se relajó un momento, de saber que estaba a salvo. Realmente se había asustado y tan solo quería llegar a casa con su hermana.
"Toma." Harry dijo una vez entró al auto y cerró su su puerta. "¿Puedes darme tu dirección? Por favor." Le ofreció su teléfono de por cierto, el modelo más nuevo y reciente por las tres cámaras que notó por atrás.
"Sí, claro." Habló bajo. Tomó el celular con cuidado, escribiendo la dirección de Ashley en el mapa. "Gracias señor Styles."
Harry recibió el celular, colocándolo en el soporte frente a ellos, dando una mirada hacia el mapa empezando a darse la vuelta en la misma calle para salir de ella y empezar el trayecto marcado.
Su estéreo automáticamente empezó a reproducir alguna música clásica, creando un ambiente cómodo y tranquilo. Mientras manejaba, veía a Grace mover sus dedos en su regazo con nervios al mismo tiempo que movía su pierna con ansiedad.
"¿Todo bien en la casa?" Harry fue el primero en hablar, mirándola rápidamente. "El jardín, los gatos..."
Grace lo miró y asintió. "Todo bien, señor." Grace habló bajo. "Los gatos son adorables." Sonrió un poco, sin saber muy bien cómo entablar correctamente una conversación con su jefe sin verse poco profesional.
"Los son, ¿verdad?" Harry la miró cuando se detuvieron en la luz roja del semáforo, haciéndola mirarlo y rápidamente quitar su mirada poniéndola en sus piernas.
"Sí... aún no me aprendo bien los nombres pero..."
"Yo tampoco, si soy honesto." Le dijo. "Mi hermana los ha rescatado pero tampoco tiene mucho tiempo de hacerse cargo de ellos. Son prácticamente míos."
