Riley se consideraba una novia cariñosa, tal vez un poco empalagosa, pero había crecido en un ambiente de amoroso por lo que era común el afecto.
Trataba de dar espacio a Harry y no llenarlo de amor siempre, aunque quisiera, sabía que a él no le agradaba mucho eso.
En esa tarde, Riley estaba sobre el pecho de Harry, abrazados. Viendo un show por la televisión y hablando aleatoriamente.
Sus piernas estaban envueltas y la mano de su novio acariciaba su cintura.
"Me llaman." Escuchó a Harry decir dándole a entender que tenían que moverse. Riley se quejó un poco por la comodidad y por el frío que sintió al separarse de él.
"Bajaré por más pastel, ¿quieres?" Le preguntó mientras se colocaba sus pantuflas. Miró como Harry tomaba el celular que sonaba.
"Estoy bien, bebé, gr-" Cortó al escuchar la voz de la persona del otro lado del teléfono. Riley asintió y bajó las escaleras. Escuchando la entusiasmada voz de su novio al teléfono.
Bajó a la cocina y abrió el refrigerador sacando el pastel de chocolate que habían comprado días atrás.
Cortó un buen pedazo aunque él no quisiera, sabía que le estaría quitando mientras ella comiera. Guardó el pastel de regreso y se apresuró a subir escaleras arriba, sintiendo el frío correr sus piernas.
Iba a empujar la puerta con su brazo cuando escuchó como Harry decía su nombre.
"¿Riley? Todo va bien, realmente la extrañaba mucho." Sintió como su corazón latía y pensó si debería seguir escuchando. "Ya lo sé, he tratado de sobrellevarlo pero ella es así, hombre. No se como decirle, me da pena."
Riley abrió sus ojos con espanto pensando lo malo que la pudiera haber hecho. Se mordió el labio decidiendo si alejarse.
"Es empalagosa, sí. Siempre está abrazada a mí, es molesto... aún cuando nos vemos casi diario, me llena de besos y abrazos. No sé qué hacer, no quiero lastimarla." Riley sintió cómo su corazón se apretaba en culpa y vergüenza.
¿Por qué Harry no se lo dijo?
Sus ojos se llenaron de lágrimas que no quería soltar pero el sentimiento era más fuerte. La risa de Harry la hacía sentir más molesta y sin saber qué hacer.
¿Debería entrar y actuar como si nada? O ¿Irse y hacerse la molesta? No, así no era ella.
Tomó un fuerte suspiro y tragó duramente deseando que las lágrimas no le hicieran una mala jugada. Entró al cuarto escuchado como se despedía de la persona.
Harry la miró justo cuando él terminaba la llamada. "¿Listo?". Le dijo y Riley sonrío, una media sonrisa.
Dejó el plato en la mesa, se quitó sus pantuflas y se recostó en la cama. Harry frunció el ceño y la miró.
"¿Qué pasa?" Preguntó ella, claramente sus intenciones era darle el espacio que Harry no podía pedirle.
"¿No te acostarás conmigo, conejita?" Preguntó. Riley rodó sus ojos internamente queriendo reclamarle en su cara lo que había escuchado anteriormente.
"No quiero mancharte con el pastel, mejor ahorita que lo termine, amor." Dijo evitando querer sonar borde. Harry asintió confundido y siguieron viendo el show.
La hora de dormir fue casi tediosa para Riley, las palabras de Harry retumbaban en su cabeza, no podía creer que realmente ella fuera así de molesta.
Se sentía apenada.
Harry se notaba cansado y no prestó mucha atención cuando Riley no quiso volver a recostarse con ella como antes de la llamada, pero sí a la hora de acostarse.
"¿Tienes calor, amor?" Harry preguntó al instante de estar en la cama, viendo como su novia no se apegaba tanto a él, acostumbraba a correr casi a él cuando se acostaban, envolviéndolo en sus brazos.
"Un poco... sí." Contestó un poco insegura, dando a entender que esa era la razón por la cual estaba un poco distante. "Tengo mucho sueño, me siento muy cansada." Cambió el tema rápidamente cerrando los ojos, con el cuerpo hacia Harry. Se pegó a él sin abrazarlo para evitar que se notara su molestia.
"Está bien, descansa. Te amo calabacita." Harry se acercó más dejándole un beso en su frente. Riley quiso decirle todo lo que sentía, y por primera vez deseó dormir sola.
•••
Unos días después Harry notó finalmente la distancia de Riley, así que decidió preguntar.
"Amor, ¿está todo bien?" Preguntó, mirándola de reojo, iban de camino a casa, después de una visita con su madre.
Riley seguía estando distante y muy poco convencida si podría seguir así. Tendrían que hablarlo.
"¿A qué te refieres?" Contestó y se acomodó en el asiento.
"Estás distante. Desde hace unos días lo noté. Incluso no me abrazas cuando dormimos." Dijo Harry, Riley buscó las palabras para decirle lo que había escuchado.
"Dime algo, Riley." Demandó Harry. La miró cuando se detuvieron en el semáforo.
"Escuché lo que dijiste de mi... cuando estábamos viendo la televisión." Miró sus dedos y sentía la sangre en sus mejillas. "No sabía que pensaras de mi de esa forma."
La cara de Harry se arrugó y abrió la boca tratando de decir algo. El claxon del carro detrás lo hizo reaccionar, movió la palanca sin dejar de pensar lo que Riley había dicho. "Amor, no sabía que estabas escuchando." Se excusó sintiendo la manos sudar.
"Lo estaba." Suspiró Riley. "No estoy molesta, es solo... me duele, y me apena saber que te incomodaba que yo fuera tan cariñosa contigo. Por eso traté de darte tu espacio." Harry suspiró fuertemente maldiciendo.
"Jamás podría sentirme así a tu lado." Dijo. Riley quiso decir algo, el gran apartamento de Harry se hizo presente frente a ellos. Decidió mejor contestar una vez que estuvieran dentro.
Harry estaciono el auto bajándose casi corriendo a el lado de Riley para abrirle, pero ella ya había bajado del auto. Apresuró a entrar al hogar y quitarse sus botas. Harry siguió sus movimientos.
"¿Podemos hablarlo?" Le preguntó Harry una vez que ella volteó a verlo. Riley asintió y se sentó en el sillón. "Te juro que no era mi intención que escucharas."
"Lo sé, pero tuviste que decírmelo, Harry."
"Discúlpame, cielo, no sé qué hacer para que me disculpes y no te sientas mal." Harry la tomó de las manos acariciando su pulgar.
"Sí te disculpo, lo sabes. Es solo... sería raro abrazarte de nuevo y saber que te incomoda." Admitió ella. ¿Cómo ella podría abrazarlo y besarlo sin que el se sintiera así?
"Amor, no me incomoda."
"Harold, te escuché decirlo." Riley rodó los ojos
"No, me refiero a que... he estado ocupado, lo sabes. Nunca, escúchame, nunca me molestaría que me abraces o estés conmigo. Tal vez hay momentos en los que no me siento de humor y puedo reaccionar así. Por eso lo dije. Pero jamás me incomodaría tu presencia, sabes que la amo y realmente me siento mal que te haya hecho sentir así." La miró acercándose a ella. Riley se mordió el labio insegura, pero debería confiar en el.
"Está bien... sólo dime cuando algo te molesta, ¿si?" Riley se rindió y subió sus piernas al mueble, pegándolas a su pecho. Harry sonrío y se acercó a ella rodeándola con sus brazos por primera vez en días. La pegó a el con fuerza y besó su cabeza.
"Nunca me cansaré de ti." Murmuró poniendo su mechón atrás de su ojera.
"Ni yo de ti."
•••
el primerooo! espero les guste, besos♡
