»Ningún recuerdo.
»Pesadillas constantes.
»Millones de preguntas sin responder.
»Un enorme secreto familiar.
¿Será seguro indagar en los más oscuros secretos de la familia?
No te confíes, nada es lo que parece.
🌻🌻🌻
Portada realizada por: @sabjimi...
"¿Le diste o no alcohol a Alessa en la fiesta, Bet?," escucho a Alfred un poco enojado.
Me acerco a la sala y veo a Betty sentada en el sofá cruzada de brazos.
"Ya te dije que no, además, ¿qué tiene de malo? Ella puede divertirse si quiere."
"¡Tú no entiendes nada!," alza la voz.
"Tomé sólo un vaso, ¿algún problema con eso?," Interrumpo y ellos se centran en mí.
Alfred está enojado, puedo notarlo. En cambio Betty está demasiado relajada, se acerca a mí y me abraza en forma de saludo.
"No puedes tomar alcohol Alessa, es por tu salud," me dice.
"Alessa no está tomando ningún medicamento que yo sepa papá, no seas paranoico."
"¿Por qué debes ser tan torpe Bet?," Lo que dice me sorprende y a Betty le duele, puedo descifrar su rostro. "Que siempre vayas por la vida haciendo lo que te de la gana no significa que tu hermana será igual que tú, si de verdad la quieres entonces no permitas que tome alcohol, puede tener consecuencias." Y se va.
Betty suspira y luego me mira intentando darme una sonrisa, pero le sale más como una mueca.
"Es un pesado," dice.
"Prometo no volver a tomar las cosas asquerosas que me de Luka, así no volvemos a tener estos inconvenientes," ella sonríe y me abraza.
Luego me arrastra a su habitación y empieza a enseñarme sus canciones favoritas, los dibujos que ha hecho, que siendo sincera son preciosos, tiene mucho talento. Betty tiene muchas cosas agradables y entretenidas, por ejemplo, en su habitación hay un estante con un montón de mariposas de cerámica, dice que le encanta coleccionar cosas y por eso tiene gran cantidad de ellas.
También es una chica muy ordenada, en su laptop tiene un montón de carpetas con canciones, ordenadas por artistas. Su ropa está ordenada por colores, al igual que sus zapatos. Ahora entiendo por qué dice ser una maniática por el orden.
Pasar la tarde con mi hermana fue agradable, creo que es un buen avance empezar a llamarle así. Pude conocer mucho más de ella y le presté tanta atención a cada palabra para así evitar que no se me olvide jamás.
Eran las cinco de la tarde, me alistaba para ir al parque con Betty, allí nos encontraríamos con los chicos. Según ellos era buen día para despejarnos haciendo ejercicio. Me parecía muy mala idea, no era una persona muy activa, ¿pero acaso tenía algo más interesante que hacer?
Me puse ropa deportiva y unos tenis, sujeté mi cabello en una coleta alta bien hecha y bajé. Betty nos llevó al parque, ya le habían comprado su auto y estaba demasiado emocionada.
"Bueno nenitas, veamos que tienen. ¿Lo hacemos individual o en parejas?" Pregunta Luka.
"Tú irás con Alessa y yo con Bet porque tengo que contarle algo importante," dice Jules llevándose a Betty.
El pelirrojo me mira y las comisuras de sus labios se elevan mostrando una sonrisa.
"Sólo somos nosotros dos marimacho, veamos de qué estás hecha."
No sé cuánto tiempo había pasado pero no podía ni con mi alma, en cambio Luka se veía con más energía que nunca. No sé cuanto tiempo hemos trotado, ni cuantos abdominales y sentadillas me obligó a hacer, lo único de lo que estoy segura es que quiero tirarme en la cama y no pararme jamás.
"Esto ha sido una muy mala idea," digo jadeando, tomó un buen trago de agua y me siento en una de las tantas bancas que hay en el parque.
"Deberías ejercitarte más seguido, Hoult," lo miro al escuchar mi apellido salir de su boca.
"Es raro que digas mi apellido."
"Sé que prefieres que te diga marimacho, lo sé, " ríe y me pincha la mejilla.
"Créeme que si pudiera sentir enojo tu tendrías el primer lugar en la lista de las cosas que más me enfadan."
"Esa es mi meta, haré que tengas sentimientos," me guiña el ojo.
Cruzo los brazos. "¿Cómo pretendes hacer eso?"
"No lo sé, capaz te enamores perdidamente de mí."
Bufo. "O quizá yo sea la chica que hará que te enamores perdidamente y no va a corresponderte."
"Es mejor que dejes de leer novelas románticas, marimacho."
Niego sonriendo y veo a las chicas acercarse. Están como nuevas, creo que sí debería ejercitarme más seguido, o tal vez, no volver a hacer ejercicios.
Ya en casa me sentía medio muerta, me di una ducha fría, cada músculo de mi cuerpo se tensaba, no quiero volver a hacer ejercicios en mi vida. Envuelvo mi cuerpo en una toalla, me visto con ropa decente y peino mi cabello. De pronto mi estómago ruge del hambre, así que bajo por un aperitivo mientras espero que la cena esté lista.
Me paseo por lo que ahora es mi casa mientras me como una jugosa manzana, me detengo en el despacho de Alfred, la puerta está medio abierta y puedo escuchar su voz y la de Margaret.
"¿Y qué piensas hacer, Margaret?" Le pregunta. "Ya no hay vuelta atrás, ahora hay que seguir con todo esto."
"No, ya no más, no imaginas cuanto me está doliendo esto. Todos los días me atormenta, la culpa es mi peor enemiga."
"Fue tu decisión, no hay marcha atrás. Sólo espero que te calmes y actues como si nada, no quiero que eches a perder esto, hay mucho dinero en juego."
¿Dinero en juego?, pero ¿de qué rayos están hablando?
Empujo la puerta y me dejo ver por ellos, el rostro de Margaret es de asombro y el de Alfred de enojo.
"¿Está todo bien?" Pregunto.
Alfred se toma el puente de la nariz y luego me mira enfadado. "¿Nos estabas espiando, Alessa?"
"Sólo pasaba por aquí," encojo los hombros. "¿Todo en orden?"
Margaret se acerca a mí, me abraza y luego aprieta mis mejillas.
"Todo bien, sólo son negocios, no estoy muy convencida de ellos pero ya no hay marcha atrás."
Miente, porque sé que es mentira, podré no tener sentimientos, pero no soy estúpida, me considero lo suficientemente inteligente para saber que ella miente y el tema del que hablaban es algo más serio. Pero supongo que es algo en lo que no debo meterme, soy una recién llegada, no debería opinar en los asuntos de ellos.
Luego de eso bajamos al comedor para cenar, fue una cena silenciosa, sólo se escuchaban los cuchillos y tenedores, Margaret y Alfred estaban tensos, Betty sólo ignoraba todo a su alrededor y yo me limitaba a observar.
En los tantos libros que he leído todas las familias tienen secretos, no creo que ésta se salga de ese régimen. Tal vez averiguarlos me distraiga de lidiar con el tema de mis sentimientos, aunque está mal hacerlo, no debo meterme en temas que no me corresponden.
Es mejor que sigas con tu vida, Alessa Hoult. Si es que a esto se le puede llamar vida.
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Nota de autora:
¡Lunes de actualización!
¿Están allí? Si es asídéjenme saberlo con un comentario y díganme que tal les vas pareciendo la novela, xoxo.