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Ariadne llamó a la puerta del aula de música después de que todos los alumnos salieran de esta. "Adelante" se oyó des del otro lado. Entro y la cerró detrás de ella. Se acercó hasta la mesa del profesor.
"Vaya, señorita Waxman. ¿A venido a decirme que se ha replanteado mi oferta y quiere entrar en la banda?" Río el hombre mientras recogía los papeles de su mesa y los metía en un maletín. "Lo siento profesor, pero mi respuesta sigue siendo lo misma. Venía ha preguntarle si podía dejarme tocar el piano. Se que en la próxima ahora el aula no será usada y la asignatura que yo tenía ahora ha sido suspendida." Dijo con firmeza y seguridad. El profesor alzó la vista para observar a la chica unos instantes.
"No es la primera vez que me lo pide... Y se que no será la última según mi experiencia. También se que algunas veces se ha colado en el aula para tocar y eso no está bien pero..." la chica se avergonzó la ser descubierta pero le brillaron los ojos al escuchar ese precioso pero. "Hay que dejar que los niños tengan libertad de expresión y que mejor que hacerlo con música." Sonrío. "No podrás quedarte más de una hora y cerrarás el aula cuando salgas. ¿Puedo confiar en ti?" La chica sonrío emocionadisima y asintió.
No pasaron ni dos segundos después de que el profesor saliera por la puerta que ya estaba sentada delante del piano eufórica. Estiro y calentó sus dedos pensando en lo que le gustaría tocar primeramente. Colocó sus manos firmemente en las teclas y empezó ha hacer salir las notas transformadas en melodía como si la vida le fuera en ello.

(El vídeo de arriba es la primera canción que decidió tocar Ariadne en el piano).

Se sentían tan eufórica que en lo único que podía pensar era el tocar, tocar y tocar. No quería que esa sensación que tanto le gustaba se acabara y quería mostrárselo al mundo.
La gente que iba por los pasillos se quedaba mirando por la puerta para ver quien era la persona que estaba tocando con tanta pasión y se quedaban estupefactos por la manera en que la chica tocaba pero a ella le daba igual todo lo de su alrededor; solo quería tocar.

[...]

Estaba a punto de consumir la hora que le habían dejado y Ariadne levantó su cabeza mirando al techo cerrando los ojos disfrutando de los últimos pentagramas que le quedaban por tocar de su partitura. Había estado tocando tanto melodías que recordaba como partituras que le gustaban. Toco las ultimas notas y dejo caer sus brazos encima de sus piernas. Miro las teclas una última vez y las cubrió con su tapa para que no cogieran polvo. Se levantó, salió por la puerta y la cerró tal y como había prometido. Fuera del aula había varios alumnos que la miraron algo sorprendidos y empezaron a cuchichear.

"Ari!" la chica se giró y se dirigió hacia Draco (que era quien la había llamado). Estaba acompañado de sus guardaespaldas/amigos. "Veo que al final has convencido al profesor para que te dejara tocar" dijo riendo un poco "hoy ha hecho una pequeña excepción" sonrío feliz. "Se ve que ya se había dado cuenta que me había estado colando para tocar" rio comentándole a su amigo quien se rio de ella. "A sido genial volverte a oír tocar... Aún que prefiero los conciertos privados de mi casa." La chica se sonrojó al instante después de haber oído ese comentario del rubio. Este también se sonrojo ante la reacción de ella.

[...]

Era la hora de la comida y Ariadne se encontraba en el comedor con sus tres amigos Ron, Harry y Hermione. Hoy era el primer partido de quidditch de Harry  pero no se veía para nada emocionado; veía agobiado (ni siquiera tenía ganas de comer).
"Le deseo buena suerte, Potter." Los cuatro se giraron para mirar al señor Snape. "Ahora que ha demostrado su capacidad frente a un trol, un partido de quidditch le debe resultar pan comido. Aún que sea contra Slyherin." El maestro miro a los cuatro chicos en silencio y se marcho cojeando un poco.
Harry se lo quedó mirando. "Eso explica la sangre". Sus amigos le miraron confuso "¿sangre?" Preguntó Hermione. "Escuchad" empezó acercándose un poco más a ellos para susurrarles. "Anoche Snape dejó entrar al trol para distraer la atención y así poder pasar al lado del perro del las tres cabezas. Pero le dio un mordisco y por eso cojea ahora" explico. "¿Quien va ha querer acercarse a ese pero?" Pregunto Ariadne confundida. "El día que fui a Gringotts para después ir a comprar mi material escolar, Hagrid sacó algo de una de las cámaras. Dijo que era un asunto de Hogwarts, muy secreto." Aclaró. Ron le miro confundido y Hermione intervino: "entonces estas insinuando..." "Que eso es lo que el perro guarda, lo que Snape quiere" termino de chico de gafas redondas.

-Juro solemnemente que mis intenciones no son buenas- {George Weasley}Donde viven las historias. Descúbrelo ahora