Capítulo 12

1K 98 31
                                        

Capitulo XII: Oveja Negra

Tras dejar a Hershel en la guardería, Maggie no dudó en dirigirse hacia el puesto de herrería, donde rápidamente recogió una palanca, guardándola en la mochila mientras vigilaba que nadie la viera.

Maggie...— saludó Jesús, acercándose a la castaña.—No sabía que habías vuelto del campamento. —

—Llegué esta mañana. —respondió, seca.

—Acaba de llegar otra carta de Georgia. ¿Quieres leerla?—

—Luego la leeré. —

—Claro...—asintió extrañado ante su tajante manera de hablar. —¿Ya vas a salir?

—Sólo vine a recoger una cosas. —divagó, comenzando a caminar en dirección a la salida de Hilltop.

—Entre ellas, una palanca. —acotó, siguiéndola.

—Tengo asuntos que atender. Tú puedes seguir ocupándote de la comunidad. —

—Mientras tú te diriges a un lugar, que no es el campamento. — señaló.

—Voy a corregir las cosas, tal como lo conversamos. —le recordó.

—¿Cómo hiciste con Gregory?—retrucó.— Nunca conversamos eso. —

Maggie bufó, volteando hacia el ojiazul.

—No necesito que estés de acuerdo. —

—Lo estuve por un tiempo. Negan merecía morir, cuando todo acabó.
Rick y Neferet estuvieron mal porque tomaron una decisión que no era suya. —

—Genial, ¿ahora apoyas su patética Ley? —

—Sólo quiero estar seguro de que tú no cometes el mismo error. Y quiero que tú estés segura. —

Maggie, ¿estás lista?—cuestionó Dianne desde la distancia, con dos caballos preparados para salir.

—Lista.—sentenció, mirando a su amigo. —Y regresaré cuando termine. —

[•••]

—Hey...—saludó Rick, al entrar en su tienda, viendo a Carol, esperándolo.

—Hola.—

—También te vas...—dedujo, cansado.

— Si. Yo... Me llevaré a mi gente... Al Reino.— confesó, apenada, dándole una sonrisa forzada debido a toda la situación. — Viste lo que pasó allí afuera Rick. —se justificó rápidamente.

—¿Qué hay del Santuario? —

—Envié a Alden a acompañar de vuelta al grupo. Deben intentar valerse por sí mismos. —

—¿Y si no pueden? —comenzó a angustiarse. —¿Y si...? ¿Y si sucede lo mismo que aquí? ¿Entonces qué? —

—Tendrán que arreglárselas. —contestó sin más opción, alzando sus hombros al compás de sus palabras. —Ya no nos quieren ahí. Pero sé que  tampoco quieren a Negan. La mayoría no, al menos. Así que ellos deben decidir qué camino desean tomar. —

—Como lo decidiste tú... —soltó resignado.

—Como lo decidimos todos. —

Rick solo asintió con algunas lágrimas en sus ojos, temiendo que el nudo que apretaba su garganta rompiera con su voz.

Carol sonrió apenada y se dispuso a irse; sin embargo, la voz del sheriff la detuvo nuevamente.

—No sé si estamos haciendo lo correcto aquí. —confesó,logrando hacer que voltee. —Sinceramente no sé. Pero si hay alguien aquí que me da esperanzas sobre cómo puede ser el futuro... Eres tú. Lo sabes ¿no? —

El Puente ||Daryl DixonHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora