Capítulo 15

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Capítulo XV: No Me Quiero Bañar

Seis años después...

“Sé que estás aquí. Yo también sigo aquí. Quizá ya sabias eso. Pero no se ha vuelto más fácil.

El sol chocó contra su mirada azul, contrayendo sus pupilas debido a la intensidad de su luz. Su piel y los cabellos castaños que se pegaban a su frente se volvieron mas claros.

Daryl observó una vez más el amanecer luego de despertar en la soledad de su tienda.

Echó un bostezo antes de comenzar su día.

El sol sigue saliendo. Lo días siguen pasando. El mundo sigue girando.

Se encontró con la mitad de su cuerpo metido en aquel río mientras que con la mirada y una estaca en manos prestaba atención a la presencia de algún pez en aquellas aguas.

El tiempo sigue pasando. Semanas, meses, hasta años pasan mientras uno intenta comprender.

Elevó su estaca y la arrojó de manera diagonal, sintiendo como la punta atravesaba una superficie blanda de lado a lado.

Observó el pescado que poco a poco dejaba de mover su cola a medida que su vida lo abandonaba.

Gruñidos cercanos hicieron que Daryl volteara. Al encontrarse con un caminante emergiendo del agua, estrelló su palo contra su rodilla, partiéndola en dos. Clavó la primera punta sobre su garganta y con la otra atravesó su cráneo, matándolo.

Intentando descubrir. Intentando buscar. Pero la verdad... Es que el camino por delante es más difícil de ver. Uno puede sentirse también perdido. Tan solo. Tan desesperado por algo que pueda mostrarle el camino. Pero... Aun, ahora, rodeados por la oscuridad, todavía hay destellos de luz. Pequeños faros que brillan, llamándonos.


Trotó esquivando los arbustos y árboles cuando más gruñidos llegaron a sus oídos. Desenfundó su cuchillo y se dispuso a matar a aquel caminante lleno de lombrices, adherido a la enredaderas que rodeaban la corteza de un arbol; se detuvo, sin embargo, al ver un pájaro picoteando una de las lombrices para capturarla y volar posteriormente hacia una rama cercana.

Curioso por esto, Daryl caminó hacia donde el pájaro había volado, ignorando al caminante, y sintió cierta nostalgia al ver al ave llegando a su nido y alimentando a sus polluelos.

Dos pelinaranjas llegaron a sus recuerdos.

No es suficiente para iluminar, pero es suficiente. Seguir intentándolo. Seguir luchando. Seguir soñando. Y eso es lo que hago cada segundo de cada día. Por ti. Por nosotros. No me he dado por vencida. Y nunca lo haré. ”

Michonne.

[•••]

Desde los arbustos, observaron al tipo de más de cuarenta años que llegaba al pequeño campamento al cual querían asaltar. Este estaba bastante descuidado, su cabello castaño estaba largo y enmarañado, más no estaba sucio, pero su ropaje si desgastado. Su mirada era azul y sus ojos rasgados tenían la forma de una almendra pequeña. Tenía un lunar sobre su labio, en el lado izquierdo. Su barba canosa estaba apenas crecida, quizá de cuatro milímetros, cubría mayoritariamente su barbilla, dándole un aspecto maduro.

El Puente ||Daryl DixonHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora