||Cielo||
Su figura se coló en la oscuridad de la noche. Los árboles le ayudaron a la hora de acercarse y a la hora de saltar los muros, aguardó hasta el momento perfecto en que el relevo llegaba a la guardia actual.
Bajó por el único punto ciego que intencionalmente no había sido cubierto por Rick Grimes, donde, al caer, aterrizabas sobre un espeso arbusto con hojas grandes, en la parte trasera de una de las casas.
Observó los relevos y se mantuvo quieta entre las sombras hasta que los vigías hicieron su rotación.
-Oh... Dixon. -sonrió amable apenas salió de su sorpresa.
Daryl tragó saliva al verla de vuelta. Aunque sólo revelaba una minúscula parte de lo que su ser sentía.
Hermosa, fue su primer pensamiento.
Esa mujer seguía igual, su cabello, su mirada, su sonrisa, todo. Aunque sus facciones delataban un poco de cansancio.
La pelinaranja soltó una risita mirando sus pies. Negó con su cabeza y se acercó.
Daryl inspiró de manera profunda mientras apretaba inconsciente la tabla de madera que llevaba entre manos, y el nudo en su garganta se mantenía firme y constante.
-He de admitir que me sorprende verte. -siguió hablando. Su voz era... Le generaba una sensación increíble. Como si llenara con su dulzura aquel hueco que vaciaba su pecho. -Hey, ¿vas a hablar o..? -
-Nefera... -
Sus ojos se mantenían cerrados a pesar de estar despierto. Una de sus manos descansaba por sobre su cabeza mientras que la otra estaba posada sobre su estómago, el cual subía y bajaba de una manera suave.
Pensó que sería así de tranquilo como en las otras noches, pero no fue así. Bufó frustrado antes de montar un show de fanfarria por la persona que acaba abrir la puerta desde el exterior; pero de repente se incorporó sorprendido por ver esa mirada oscura y... Ardiente de deseo.
-¿Cómo está tu maldita garganta? -su voz sonó severa, demandante manteniendo su mirada en él como si fuera una presa y ella una tigresa hambrienta. Algo se encendió dentro de él al verla abrir el candado de la celda, finalizando al ingresar la llave en la cerradura de la puerta.
-¿qué? -preguntó confundido viéndola encerrarse con él.
-Que cómo está tu maldita garganta. -repitió furiosa, entre dientes, caminando hasta posarse frente a él.
-¿planeas cortarla de nuevo, cielo? -
-Solo responde la maldita pregunta. -
-Bueno, el doctorsito admitió que está cicatrizando bien. Dentro de poco podre sacarme la... -se detuvo cuando ella comenzó a quitarse los borcegos para luego alzar la camiseta que llevaba puesta. Negan suspiró sorprendido al admirar ese cuerpo. Desearla era un término pobre para describir lo que estaba sintiendo en esos momentos. -¿qué haces? -
Ella, en respuesta, ladeó su cabeza mientras llevaba una de sus manos hacia su espalda y desabrochaba el broche del sosten.
-Mencionaste que tenía un lado oscuro.- apartó su cabello y arrojó su sostén lejos. -Muéstramelo.-
Nefera soltó otra risita mientras tomaba suavemente el cuadro entre sus manos para devolverlo a su lugar, sobre la chimenea. Sonrió tiernamente al recordar el día en que habían hecho eso manteniendo su vista en la pintura.
-Bueno, si he de ser sincera... Me está asustando tu silencio. -admitió mirándolo apenada. -¿qué haces aquí? -
-M-me dijeron que volverías a la noche y... -quiso darse un cuchillazo por su actitud nerviosa. Debía verse como un idiota. Bueno...más de lo normal. -Decidí esperarte. -
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El Puente ||Daryl Dixon
Krótkie OpowiadaniaU.T.E.E.F.D.M -Segunda Parte- Temporada 09- 10
