Capítulo 30

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Maratón (3/6)
Capítulo XXX: La Feria


—Hoy les hablo en el comienzo de un nuevo mañana.—proclamó el alegre Rey desde su balcón. —Un mañana posible gracias al sacrificio de muchas personas en estos años, entre ellos, un hombre cuya misión fue construir una comunidad y fortalecer los lazos entre nosotros. Un hombre que debió destruir lo que nos unía para salvarnos. Tardamos tiempo en cumplir la promesa de Rick Grimes. Lo mismo en lo que creyó Paul Rovia, más conocido como nuestro amigo Jesús... —señaló al castaño en la primera fila, junto a Rosita y Aaron. —...cuando nos unió a todos hace muchos años. Siempre hemos estado unidos y siempre lo estaremos, luchamos para estar juntos, crecimos... El cruce sobre el río ya no está, pero construimos un puente entre nosotros.— los aplausos sonaron entusiastas en el Reino. —Esta es la prueba de que podemos unirnos, no contra un enemigo común, sino por el bien común. Así que beban, coman y comercien y ¡diviértanse! porque hay mucho tiempo perdido por recuperar.—

Jerry dio un paso al frente y abrió sus brazos con entusiasmo.

—¡Queda inaugurada la primera feria anual de Re-Unificacion!—

—Jerry.— regaño el Rey.— Cambiamos eso. — le recordó.—¡Que comience la feria de los Nuevos Comienzos! —

El hijo mayor del senescal del rey abrió una jaula y algunas palomas volaron con el viento, siendo esa, la apertura de la Feria.

—Estuviste muy bien.— felicitó la reina Carol, al ver a su esposo acercarse.

—Debería ir contigo. —expresó con inquietud, luego saber por boca de Tara que Henry se había marchado con Daryl y Neferet. —Soy su padre. —

—Si, pero también eres el Rey. Ya es malo que yo me marche, si vienes todos querrán saber el por qué. Dedicamos meses a esta feria y el Reino te necesita aquí. —

—¿Vamos o no? — se entrometió, Kelly, viéndose nerviosa y enojada.— Mi hermana esta allá afuera. —

¡Abran!— se oyó desde la entrada y Magna soslayó una sonrisa.

—No, no lo está.— afirmó y todos voltearon cuando se abrieron las puertas. El pequeño grupo de fugitivos cruzó el umbral, acompañados por Michonne, Carl y Judith.

Kelly fue quien se acercó primero a pasos apresurados cuando Connie, extendió sus brazos y la atrapó con una sonrisa.

Los demás la siguieron y recibieron al pequeño grupo cariñosamente.

Neferet, quien llevaba a su hijo sobre los hombros, se acercó hacia Ezekiel, presentándole al crecido Nilo. Y Carol llegó hacia Henry, exhalando todo aire acumulado en sus pulmones.

—Nunca nunca más vuelvas a irte así. —expresó Carol lentamente, enfatizando cada palabras.

—No lo haré, lo prometo.— aseguró Henry, y su madre lo atrapó en un fuerte abrazo.

—Y ustedes... — señaló a la pareja de esposos a quien les habia confiado la seguridad de su hijo, y les agradeció con un abrazo a cada uno.

—Estoy abrazándola. —expresó entusiasmada, la pelinaranja.— ¡le caigo bien a Carol! —

—Michonne.— el Rey se acercó a la susodicha, honrado con su presencia.

El Puente ||Daryl DixonHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora