Capítulo 18. Amabilidad

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Nirella llevo a Kai a la habitación de Almira lo metió en la cama, lo tapo con la manta y le dijo.

__ Es hora de dormir.

__ No tengo sueño mami.

__ Aun así debes hacerlo o de lo contrario no crecerás.

Kai se acomodo en la cama y le dijo. __ Entonces dormiré, Kai quiere ser grande para cuidar a mami.

Nirella le dio un beso en la frente y le dio una sonrisa cálida. __ Buenas noches mi pequeño.

Después ella se fue a la sala dónde estaba Almira y le preguntó. __ ¿Dónde esta el baúl con las ropas de hombre?

__ Esta ahí, le señaló Almira con el dedo.

Nirella se acercó al baúl y comenzó a buscar algo de ropa para Jonas, en la casa no habían ningún hombre pero una vez mientras ella buscaba telas para hacer algo de ropa para Kai, encontró varios conjuntos de ropa de hombre, cuándo ella le había preguntado a Almira de quien eran ella dijo que eran de alguien a quien había tratado anteriormente y que las había dejado olvidadas.

Nirella había usado algunas para hacer ropa para kai, y otras las había dejado intactas ya que pensó que le servirían mas adelante cuando el creciera un poco más.

Mientras buscaba en el baúl la anciana le preguntó. __ ¿Aún le amas?

__ No, ya no le amo.

__ ¿Entonces porque te esfuerzas tanto en cuidarlo?

__ No lo se, creo que solo quiero pagar la amabilidad que alguna vez recibí.

__ ¿De parte de él?

__ No, de parte de su padre, él era un buen hombre que siempre me trato como a una hija, por eso no pude dejarlo morir o eso creó.

__ ¿Crees que cambié algo si le dices sobre Kai?

__ Eso no se lo diré nunca, a él yo nunca le importe y no pienso decirle nunca que Kai es su hijo, no quiero que mi hijo sea tratado como alguna vez yo lo fui.

__ En verdad eres una muchacha tonta, si yo estuviera en tu lugar lo habría dejado morir en el río, espero que luego no te arrepientas de haberlo salvado.

__ Quizá lo haga, pero aún así no podía dejarlo morir.

Cuándo Nirella volvió a la habitación con Jonas el tenía los ojos cerrados, ella pensó que él estaba dormido, así que se sentó al borde de su cama y comenzó a cambiar las vendas de su cabeza.

Jonas abrió sus ojos de golpe y agarró con fuerza su mano, haciendo que ella se asustara.

__¡Suéltame, me haces daño!

Él la soltó rápidamente.__ Lo siento no quise asustarte, ¿Que haces?

__Te cambió las vendas no quiero que el corte se infecte.

Ella continuo quitando la venda, limpio la herida y le puso una de limpia.

Ella comenzó a quitar la venda cubría su pecho y espalda y le dijo. __Acuéstate boca abajo.

Jonas obedeció y mientras ella limpiaba las heridas de su espalda le preguntó. __ ¿Quién te enseño a curar heridos?

__ La persona con la que vivo lo hizo.

__ Me gustaría conocer a esa persona.

__ Te odia así que no querrá verte.

__¿ Porque me odia si ni siquiera me conoce?

__ Te odia por querer arrastrarme contigo de vuelta al imperio.

Jonas se quedó en silencio sin saber que contestar, Nirella le aplico pomada en las heridas, sus dedos se sintieron ásperos y callosos, completamente diferentes a las manos suaves que ella había tenido cuando había sido su esposa.

Al terminar ella le dijo. __ Ya puedes sentarte.

Él se sentó en la cama procurando taparse con la manta.

Ella comenzó a poner las vendas nuevamente y mientras lo hacía él pudo sentir un agradable olor a menta que venía de su cuerpo.

Él se le quedó mirando y le preguntó. __ ¿Porque te cortaste el cabello?

__ Nunca me gustó largo.

__ ¿ Y porque te lo dejaste crecer?

__ Porque tu dijiste que te gustaban las mujeres de cabello largo, pero ahora eso ya no me importa, por eso lo llevo como me gusta, corto.

Jonas toco uno de sus cortos mechones de cabello y le dijo. __ Te queda bien.

Nirella se apartó de él y le dijo. __ ¿Que crees que haces?

__¿ A que te refieres?

__ Deja de actuar, no quiero tu falsa amabilidad.

__ Yo no...

__Se como eres realmente, le corto Nirella, así que no tienes que fingir amabilidad.

__ No estoy fingiendo nada.

__ Hiciste lo mismo cuando nos casamos, fuiste bueno y amable haciendo que creyera que sentías algo por mi, pero todo era mentira, cuando el emperador murió todo eso se acabó y me mostraste tu verdadera cara, ni siquiera te importó que yo estuviera sufriendo en ese momento.

Nirella puso la ropa que había traído a su lado y le dijo. __ Aquí tienes algo de ropa, vístete. Después se fue y cerró la puerta.

Jonas se cambió y volvió a recostarse en la pequeña cama, él se quedó pensando en como había sido en el pasado con ella, y al recodar como la había tratado después de la muerte de su padre se dio cuenta que había sido cruel.

Él se había comprometido con Nirella cuando ellos tenían apenas doce años, en aquel momento a él no le importó estar comprometido, pero un día mientras había salido a dar un paseo por la ciudad había conocido Alina y se había enamorado de ella.

Él había intentado romper su compromiso en aquel entonces, pero su padre no lo dejó, ya que él sentía un gran cariño por Nirella y le dijo que el romper el compromiso haría que ella sufriera.

A él eso no le importaba ya que estaba profundamente enamorado de Alina, pero su padre le amenazó con darle el trono a su primo si rompía su compromiso o si la hacía sufrir.

En ese entonces él aceptó casarse y trató con amabilidad a Nirella aún cuando él no sentía nada por ella, pero cuando su padre había muerto Jonas sintió como si los grilletes que lo ataban a ella fueran rotos.

El dejó de fingir amabilidad y simplemente la ignoró, él había querido divorciarse ese mismo día pero Andrew lo convenció de que no lo hiciera, que esperara hasta ser coronado oficialmente emperador.

NIRELLAHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora