Capítulo 34. No me beses.

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Jonas soltó a Nirella, ella se alejó y le dijo.__ Será mejor que te duermas, mañana estarás mejor.

Y salió de la habitación cerrando la puerta detrás de ella, Jonas se tapó con la manta y se preguntó, si de verdad estaba delirando por la fiebre.

Al día siguiente Nirella se levantó con los primeros rayos del sol, ella fue a ver si a Jonas le había bajado la fiebre, él estaba profundamente dormido cuando ella entró, ella tocó su frente y al comprobar que ya no tenía fiebre salió de la habitación sin hacer ruido.

Después se fue al huerto y cortó algunas verduras frescas para preparar el desayuno y recogió huevos del gallinero, cuando Kai y Almira se hubieron levantado ella ya tenía servido el desayuno.

Kai se aferró a la pierna de Nirella mientras se restregaba los ojos, ella lo tomó en brazos y le dijo.__ Buenos días cariño, has dormido bien.

Kai le dio un abrazo a su madre y asintió con la cabeza, Almira tomó su lugar y le dijo.__ Buenos días.

__ Buenos días Almira, como amaneciste hoy.

__ Gracias a las hierbas que recogiste ayer para mi, mucho mejor, mi espalda ya no me duele tanto.

__ Que bien.

__ ¿Qué no viene a desayunar ese tipo?

__ Sigue durmiendo, ayer por la noche tuvo fiebre.

__ Se le infectaron las heridas.

__ No, creó que fue un simple resfriado, las heridas parecen estar bien.

__ Aún quieres que se marché mañana.

__ Si hoy no vuelve a tener fiebre sí.

Almira vio tristeza en la mirada de Nirella al responder, pero no dijo nada y comenzó a comer su desayuno en silencio.

Cuando Jonas se despertó le dolía buen poco la cabeza y sentía la boca reseca, él iba a levantarse cuando Nirella abrió la puerta con una bandeja en las manos.

__ ¿Qué crees que estás haciendo vuelve a la cama?

__ Tengo sed iba por un poco de agua.

__ Acuéstate enseguida te la traeré.

Jonas se sentía un poco cansado así que volvió a recostarse en la cama, Nirella se marchó y unos minutos después volvió con una jarra de agua y le sirvió un vaso.

__ ¿ Como te sientes?

__ ¿ Me duele un poco la cabeza?

Nirella tocó a Jonas y le dijo.__ No pareces tener fiebre, pero aún así será mejor que descanses.

Ella le pasó la bandeja con la comida y cuando terminó le dio un pequeño sobre con medicina en polvo y le dijo.

__ Bébete esto, te sentirás mejor.

Jonas se bebió la medicina y le dijo.
__ Gracias.

Nirella recogió la bandeja y le dijo.
__ Quédate en la habitación y descansa después vendré a ver cómo te encuentras.

A Jonas no le gustaba quedarse en esa pequeña habitación, pero tampoco quería seguir estando enfermo, así que hizo caso y se quedó en cama tal y como me Nirella le había ordenado.

Nirella volvió a la hora de la comida, le había llevado pollo al horno aromatizado con hierbas, patatas y ensalada de tomates.

A Jonas el dolor de cabeza se le  había quitado hacía un rato y le dijo.__ Ya me siento bien, me gustaría salir un rato.

__ No, será mejor que descanses estamos entrando a otoño y el clima se está volviendo frío, no quiero que enfermes.

Nirella le quitó la bandeja de las piernas  y la puso en la mesita para cambiarle las vendas.

__ ¿Te preocupa que me enferme?

__ Si, ya que si estás enfermo no podrás irte mañana.

__ Aún no me siento completamente bien podría quedarme un par de días más.

__ No, tus guardias deben de estar muy preocupados por ti, además has estado mucho tiempo fuera del imperio debes volver.

__ No regresarás conmigo, ¿Verdad?

__ No.

Nirella siguió con las vendas, sus rostros estaban tan cerca que el podía sentir su respiración, sus labios rosados se veían apetecibles y él alzó su rostro para besarla, Nirella lo detuvo poniendo su mano sobre sus labios y le dijo.

__ No vuelvas a intentar besarme.

__ ¿Odias que te besé?

Nirella recogió la bandeja que tenía en la mesa y antes de irse le dijo.

__ Descansa, mañana te espera un largo día.

Al salir de la habitación Nirella camino a grandes zancadas hasta la cocina, dejó la bandeja con los platos sobre la mesa, y se cubrió el rostro con las manos, ella tenía la cara roja, por un momento ella había estado apunto de besarlo, había deseado volver a probar sus labios, pero él se iría al día siguiente, ella no podía dejarse arrastrar por él, ella tomo varias bocanadas de aire y se dijo.

__ Él volverá con su amada deja de enredarte con él.

Kai había estado jugando en el jardín durante un buen rato y había visto a Jonas asomado por la ventana, al verlo solo  entró a la casa y fue a la habitación dónde Jonas estaba, se asomó con cuidado a la habitación y le dijo.__ ¿Puedo pasar?

Jonas al ver asomar una cabellera rubia miel sonrió y le dijo.__ Claro pasa.

Kai entró y se sentó como pudo en la cama y le preguntó.__ ¿Estás enfermo?

__ No, le contestó Jonas, ya me encuentro bien.

__ ¿Entonces por qué no sales a jugar?

__ Porque ayer estuve enfermo y tu madre me ha dicho que lo mejor es que me quedé descansando.

__ Hum... Entonces debes quedarte dentro, cuando Kai se enferma y no obedece a mami siempre se pone mal, no desobedezcas a mami para que te pongas bueno pronto.

A Jonas Kai le parecía un niño adorable, sonrió y le dijo. __ Obedeceré a tu mamá para así poder ponerme bueno pronto.

Kai se bajó de la cama y salió corriendo de la habitación, a los pocos minutos volvió con un libro de cuentos y le dijo.__ Ten, este es mi libro favorito, te lo presto para que no estés aburrido tu solo.

Jonas tomó el libro de Kai le estaba dando.

__ Muchas gracias, lo leeré.

__ Bueno me voy o mami de preocupara por Kai, te veo después.

NIRELLAHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora