Al día siguiente la anciana le dio un puñado de hojas de menta y le dijo. __Mastica esto, hará tu viaje mas llevadero.
Nirella mastico las hojas y después se subió al carruaje junto a la anciana.
Cuándo llegó la noche Nirella le pidió a la anciana que la dejara vivir con ella, Almira la miró extrañada y le preguntó. __ ¿Por qué querrías vivir conmigo en las profundidades del bosque?
__ Porque quiero tener a mi hijo en un lugar tranquilo.
Nirella saco todo el dinero que llevaba y se lo puso en la mano a la anciana y le dijo. __ Te daré todo lo que tengo y te ayudaré en lo que pueda, pero por favor déjame ir contigo.
Almira le regresó el dinero y le dijo. __ Si quieres seguirme a mi no me importa, solo espero que no te arrepientas de tu decisión.
Nirella no quería escuchar mas chismes sobre ella, y tampoco quería que su hijo creciera escuchando toda clase de mentiras sobre ella, así que el vivir en un bosque en el que pocas personas se atrevían a enterar le pareció un lugar perfecto para escapar de todo.
Ella escribió una carta para Samira y Camil, diciéndole que había encontrado un lugar donde quedarse y que no iría a la casa de los familiares de Camil.
Ella le entregó la carta al cochero junto a una moneda de plata y le dijo. __ Por favor entréguele esta carta a Camil cuando regrese a la ciudad.
El cochero tomó la carta y la moneda y le dijo que así lo haría.
Cuándo Almira llegó a su destino, ella y Nirella se bajaron del carruaje y la anciana le dijo al cochero. __ Gracias por el viaje.
__ Abuela, le preguntó el cochero un poco consternado por el lugar que le había pedido que la dejara, esta segura que se quedara aquí.
__ Si muchacho, mi casa está cerca de aquí.
__ Pasaré por aquí dentro de tres días, así que si no encuentra su casa pueden esperarme aquí y con gusto las llevaré.
__ ¡Oye!, Es verdad que estoy vieja pero aun se como regresar a mi casa, ahora vete, deja de retrasarte diciendo tonterías.
Después de que el cochero se marchara Nirella se quedó mirando al rededor y le preguntó a la anciana. __ ¿Por dónde debemos ir?
Almira señaló un sendero que había a la derecha y le dijo. __ es por aquí, para llegar a mi casa tardaremos medio día ya que queda en lo profundo del bosque.
Nirella suspiro al escuchar que debían de caminar tanto para llegar a la casa de la anciana, pero también se alegro ya que eso significaba que en ese lugar nadie la iba a encontrar.
__ Ayúdame a cargar mis cosas, estoy vieja, no estarás pesando que voy a llevar todo esto yo sola.
Nirella recogió el atado de la anciana que estaba en el suelo y lo encontró pesado. __ ¿Señora pero que lleva aquí?
__ Eso no te importa.
__ ¡Oiga! no creo que sea bueno para mi bebé cargar algo tan pesado.
La anciana le quito la mitad del paquete y le dijo. __ Yo solo te dije que me ayudaras, no que lo llevarás todo tu sola, tonta.
Nirella se sintió molesta por la actitud de la anciana, pero como era ella quien había rogado que la dejara vivir con ella, no podía decirle nada.
Tardaron mas de medio día en llegar a la casa de la anciana ya que Nirella se sentía cansada y con nauseas y había tenido que pedirle que descansarán durante un rato.
La anciana se quejo diciendo que los jóvenes ya no aguantaban nada, pero dejó que ella descansara hasta que le dijo que ya se sentía bien.
Cuándo llegaron a la casa de la anciana, Nirella se quedó muy sorprendida ya que ella esperaba que la casa de la anciana fuera alguna choza, pero la casa era de piedra maciza, con pequeñas ventanas de vidrio y rodeada de hermosas flores, aquella casa Nirella le pareció sacada de algún cuento de hadas.
La anciana al ver a Nirella inmóvil le dijo. __ Muchacha, camina o piensas quedarte parada ahí como una tonta.
Nirella siguió a la anciana hasta el interior de la casa, el interior era acogedor, agradable y se sentía fresco.
__ Tiene una casa preciosa.
__ Es una casa vieja pero aun sirve.
__ ¿Como construyó esta casa?
__ Y a ti que te importa, no seas entrometida.
__ Solo preguntaba por curiosidad.
__ Pues no curiosees tanto, mejor ayúdame a preparar la comida estoy que me muero del hambre.
La anciana se le quedó mirando y le preguntó. __ ¿Sabes cocinar?, ¿Verdad?
__ Se hacer sopa de patatas y estofado.
__ ¡Solo eso!
__ Si.
__ Bueno, peor es nada, iré a por algunas verduras al huerto, enciende el fuego.
__ Hum... ¿Cómo lo hago?
__ Ha... Que muchacha tan inútil. Le dijo la anciana y le enseño como encender el fuego, Almira lleno una olla con agua del grifo y Nirella se preguntó como haría la anciana para tener agua potable, ella le quería preguntar pero como aquella anciana se mostraba renuente a satisfacer su curiosidad decidió que lo mejor era quedarse callada.
La anciana puso el agua al fuego y le dijo. __ Vigila el fuego mientras regreso.
Nirella asintió con la cabeza y la anciana salió y regresó después de un rato con patatas, zanahorias, una calabaza y alguno moniatos, los puso sobre la mesa y le dijo. __ Has sopa de patatas y agrega unas cuantas zanahorias.
Nirella hizo lo que la anciana le dijo y preparo la sopa de patata con zanahoria y cuando hubo terminado sirvió dos platos uno para ella y otro para Almira.
La anciana probó la sopa y le dijo.
__ Hum... No esta mal.
Después de que terminaron de comer la anciana le mostró la habitación en la que se iba a quedar, en la habitación solo había una cama, una pequeña mesita y una ventana.
__ Esta será tu habitación, como no suelo tener visitas la deberás limpiar, ya que hace tiempo que no lo hago.
La anciana le dio sabanas limpias y un cubo con agua y un trapo para quitar el polvo, como la habitación era pequeña Nirella no tardo mucho en limpiarla.
Después de haber terminado ella se acostó por un momento ya que se sentía sumamente cansada y terminó quedándose dormida.
Almira al ver que Nirella no salía fue a ver que estaba haciendo, ella la encontró profundamente dormida en la pequeña cama, la tapo con una manta y después se fue.
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NIRELLA
RomanceNirella fue la mujer más importante del imperio, pero después de siete meses de matrimonio con el príncipe Jonas Blaktrom fue expulsada del palacio, despreciada por su familia y repudiada por todos. Ella al no ser bien recibida en ningún lugar del i...
