Capítulo 35. Mi deseo

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Durante la tarde Nirella trabajo en el huerto y después se dio un baño y preparó la cena, al terminar de la cena,  dijo.

__ Almira podrías cuidar de Kai por mí un rato.

__ ¿Le llevarás la cena a ese tipo?

__ Si, y no quisiera que Kai se quedará despierto hasta tardé.

__ No te preocupes, ya me encargo yo de él.

__ Gracias.

Nirella volvió a la hora de la cena, ella le dio la bandeja con comida a Jonas y le preguntó.                __ ¿ Como te sientes?

__ Estoy bien.

Jonas tomo la bandeja y comenzó a comer, Nirella había preparado puré de calabaza el cual se había tenido que comer casi obligado ya que a él no le gustaba mucho la calabaza.

Al terminarse el puré puso los platos sobre la bandeja, Nirella se marchó y poco después volvió con la ropa de Jonas.

__ Ya he terminado de repararla, te la podrás poner mañana.

Nirella se dio la vuelta para marcharse, Jonas la cogió del brazo y le dijo.__ Nirella no te vayas quédate un rato más.

__¿ Para que?

__ No lo sé, solo no quiero que te vayas.

__ Creó que estar en este bosque te está empezando afectar.

__ Ayer era la fiebre y hoy el bosque, se rio Jonas, por qué no puedes simplemente creer que quiero pasar tiempo contigo.

__ Porque no le encuentro sentido a que quieras estar conmigo, me dejaste muy claro que no me amabas, por eso te divorciaste de mí.

__ Yo...

__ No digas nada, no quiero escuchar tus excusas.

__ ¿Por qué te niegas a escucharme?

__ Porque no quiero que sigas confundiéndome.

__ Yo no intento confundirte.

__ Entonces quieres manipularme para que vuelva contigo.

__ ¡Claro que no!

__ Entonces porque me besas cada que tienes ocasión.

__ No lo sé, no puedo explicarte porque lo hago, porque ni yo mismo lo sé.

__ Suéltame será mejor que me vaya.

__ No quiero dejarte ir, y creo que tú tampoco quieres irte, se que aún sientes algo por mí

__ ¿ Y que pasa si aún siento algo por ti, qué podría cambiar eso entre nosotros?

Dijo Nirella un poco alterada.

Jonas la obligó a que alzará su rostro y la besó con fuerza. Nirella pegó un brincó, sintió como si un rayo la golpeará. La mente se le quedó en blanco, solo capaz de sentir el sonido de la respiración de Jonas en los oídos, la presión de su mano en el hombro y el sabor de su boca.

Él sentía fuego recorriendo por sus venas, no pudo aguantar más, la sujeto por la cintura y la arrastro con él sobre la cama. Le metió las manos bajo el vestido, le acaricio la cintura con los pulgares resiguiendo los ángulos de la cadera.

Seguían besándose. Jonas se sintió en carne viva, como si lo hubieran desollado con cada nervio sangrándole de deseo, le lamió la dulzura de los labios y ella gimió.

Cuando Nirella se arqueó hacía él, deseó poseerla en ese instante.

Entonces ella se apartó, respiro hondo y entrecortadamente, estaba temblando deseo al igual que él.

__ Jonas..., no podemos.

__ ¿Por qué no?

__ Porque no está bien.

Porque tienes a otra a quien amas, pensó.

Jonas volvió acercarse a ella, el pecho le subía y le bajaba, su respiración se había vuelto irregular, Nirella nunca había visto a Jonas de esa manera, hirviendo de deseó por ella; Cuando él volvió a besarla ella no pudo rechazarlo, pasó sus manos alrededor de su cuello acercándolo más hacía ella.

Él comenzó a quitarle el vestido y ella le quitó la camisa sin dejar de besarse.

Cuando Nirella había sido su esposa siempre le había pedido que apagará la luz cuando la hacía suya, pero en esos momentos ella quería verlo, grabar en su mente su rostro distorsionado por la lujuria y el placer.

Él le besó él cuello, bajó a sus pechos y a su vientre, ella hundió sus dedos en sus cabellos y luchó por mantener la voz baja.

Jonas acarició y beso cada parte de su cuerpo y la tomó con un fuego ardiente brillándole en los ojos, Nirella sabía que lo más seguro se arrepentiría después, pero en esos momentos no le importó nada y disfrutó de sus caricias.

Ellos hicieron el amor repetidas veces como nunca lo habían hecho mientras habían estado casados, hasta que no pudieron más, Nirella completamente agotada se recostó en su pecho y él la rodeó con sus brazos fuertes y musculosos acariciándole la espalda.

__ Nirella...

Ella puso un dedo sobre sus labios para hacerle callar y le dijo.__ No digas nada.

Ella no quería que ese momento arruinará, así que no quiso escuchar lo que él tenía que decir; Jonas se quedó dormido con ella en brazos, Nirella se quedó un buen rato escuchando los latidos del corazón de Jonas y dijo en apenas un susurro.

__ Ni te imaginas cuantas veces en el pasado soñé estar así contigo, como desee dormir toda una noche entre tus brazos y ver tu rostro al despertar, supongo que has cumplido mi deseo antes de irte.

Nirella se quedó dormida y se despertó con los primeros rayos del sol, como solía hacer siempre.

Jonas aún la rodeaba con sus brazos y dormía plácidamente en la pequeña cama, ella se levantó, se puso su vestido y salió de la habitación sin hacer ningún ruido para no despertarlo.

Al salir de la habitación, Nirella se lavó la cara, cogió uno de los tónico anticonceptivos que había preparado junto a la anciana y pensó.

"Me he vuelto loca, como me pude acostar con él".

Respiró profundo pensando que no le servía de nada arrepentirse, fue al huerto por algunas verduras y huevos, hizo pan, y en una cesta preparó lo que Jonas y Almira iban a necesitar en el camino.

Cuando Almira entró en la cocina se le quedó mirando por un momento y le dijo.__ ¿Estás segura que quieres que se vaya?

__ Si.

La anciana miró por la ventana, el cielo estaba despejado y el sol brillaba con una luz blanquecina y dijo.

__ Hoy hará un buen día.

NIRELLAHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora