Joaquín POV
La penumbra se dispersaba poco a poco, mi cabeza aún se sentía pesada y temía que al abrir los ojos todo diera vueltas igual que cuando estaba enfermo, podía sentir algo mullido debajo de mi cuerpo, debía estar en una cama, así que busque el calor de mi alfa, solo entonces note que era un cama pequeña, como la que usaba en mi casa, no estaba en mi nido.
Abrí los ojos de golpe, parpadeando rápidamente, tratando de acostumbrándome a la luz que entraba en la habitación, estaba solo en un cuarto demasiado familiar, de pronto todos mis miedos se amontonaron en mi cabeza, mi mamá se había desmayado antes de venir aquí, mis ojos iban de un punto de la habitación a otro como si tuviera grabado cada detalle de ese lugar, las sábanas blancas, las paredes azules, incluso el banquito a mi lado.
Mi cachorro.
Lleve mis manos a mi vientre con dedos temblorosos, deseando que Emilio estuviera aquí para explicarme que estaba pasando, solo entonces note la vía que tenía conectada, con cada segundo que pasaba me costaba más respirar, mi omega sollozaba desesperado, quería a mi alfa aquí, quería que me dijera que nuestro cachorro estaba bien.
Ella también se sintió mejor antes de venir aquí.
El pensamiento me dejo congelado y mi omega gimió llamando a su alfa, lo quería aquí, protegiéndonos.
― ¿Joaquín? ―su voz altero aún más a mi omega y me levanté tan rápido que sentí como mi cabeza daba vueltas, no me importo, estiré los brazos desesperado porque me sostuviera en los suyos, solloce mientras él se acercaba a mi lado dejando que su aroma llenara la habitación y sus brazos me rodearan delicadamente. ―Lo siento, no me dejaban pasar. ―susurró consternado, oculte mi rostro en su cuello y las lágrimas salieron sin poder detenerlas. ―Está bien, estoy aquí ahora, bonito. ―susurró dejando besos sobre mi marca, quería irme a casa, odiaba esa habitación.
―Mi cachorro. ―gemí temeroso de su respuesta.
―Hey, está bien, mírame. ―murmuró tomando mi rostro entre sus manos. ―Está bien, nuestro cachorro sigue aquí. ―añadió con esa voz tranquilizante que tanto necesitaba, limpió las lágrimas que no dejaban de salir y beso mis ojos tiernamente. ―No llores más, los dos están bien y mi mamá está hablando con los padres de Andrés para que puedas quedarte en casa conmigo. ―explicó mirándome a los ojos para que le pusiera atención.
―No quiero estar aquí. ―solloce ocultándome de nuevo en su pecho, sus brazos me rodearon como si temiera que fuera a romperme y su calor calmó un poco el miedo, de verdad quería irme a casa. Solo nosotros tres en nuestro nido.
―La doctora quiere hablar con nosotros antes de darte el alta. ―explicó con una voz contenida que me puso nervioso, levanté la mirada hasta su rostro y él suspiró cansado. ―Todos saben del cachorro ahora y los padres de Andrés no están felices con esto, él incluso tuvo que hablar con ellos para que me dejaran pasar a verte. ―fruncí el ceño sin llegar a comprender porque no lo dejarían, ellos sabían que Emilio era mi alfa, si necesitaba a alguien era a él. ―Creen que hicimos...que hice esto a propósito para que te quedaras conmigo. ―murmuró apenado. ―Y temen que el embarazo vaya a enfermarte de nuevo.
Por la mirada en sus ojos y el aroma a ramas secas supe que él también lo pensaba, Emilio no era como yo, él no iba a mostrarme sus emociones abiertamente si estaba triste o la estaba pasando mal, menos si yo estaba en un maldito hospital, pero ahora que estábamos unidos podía sentirlo tanto como él a mí, estaba asustado y triste, quería borrar esas emociones y volver a esa mañana cuando despertamos en nuestro nido y dejo un beso en mis labios con una sonrisa brillante.
―Joaquín, que bueno que despertaste. ―exclamó una joven doctora con mirada dulce, nos separamos por la sorpresa y Emilio se recompuso rápidamente entrelazando nuestros dedos y mirando a la doctora con fingida seguridad.
ESTÁS LEYENDO
Instinto
FanfictionEl día que Joaquín recibió sus resultados, dio un pequeño grito de felicidad, pocos querían ser un Omega, pero él ansiaba serlo. El día que Emilio se enteró que era un Alfa, quiso quemar el mundo entero. Joaquín quería a ese rebelde Alfa desde que t...
