Llego a casa y lo primero que hago es ir a mi habitación. Dejo mi mochila sobre mi cama y busco mi teléfono.
Noah
Sonrío y le agrego una carita feliz al lado de su nombre.
Bueno, en teoría ella se mandó el mensaje a sí misma... ¡Eso no importa! ¡Mira el mensaje de una vez!
Volveremos a ser amigos
con la única condición que
no serás un grano en el trasero.
Sé que esto será extraño, pero
quiero que escuches la canción
Monsters de MISSIO.
No quiero que me digas nada
al respecto de esto cuando me
vuelvas a ver, tómalo como...
No sé como quieras tomarlo.
Solo tómalo.
¿Me acabas de dedicar una canción? :)
Envío el mensaje, pero lo borro al darme cuenta de lo estúpido que fue eso. Su teléfono lo tiene su madre.
Busco la canción y la escucho.
— Te conozco, por dentro y por fuera
Sí, te conozco, nos conocimos en mis sueños — Así que has soñado conmigo... Ok, no. — No puedes engañarme, tu corazón es muy amable — Suspiro y recuerdo lo que acabo de acordar con Anastasia. Se supone que es para proteger a Noah, pero quiere que la humille frente a todos y ya no sé qué es peor. — Tú no eres un monstruo, yo no soy un monstruo
Pero tenemos monstruos dentro de nosotros — Escucho esa parte que llama mi atención de nuevo. — Estoy cansado de la decadencia interminable
Estás cansado de estar solo.
Ok, en parte entiendo porqué me la dedica.
Y maldita sea, voy a hacer las cosas bien por una vez en mi vida.
NARRA NOAH:
Ok, fue llegar a casa y por suerte mi madre me ignoró. No gritos y regaños por hoy, todo bien.
Ahora estoy en mi habitación acabando la tarea que no he podido hacer, con música de fondo. Escuchar música para mí es como irme al paraíso o algo parecido. He estado casi todo el día sin mis audífonos y en parte me he sentido vacía.
Escucho que tocan la puerta de una manera algo desesperada. Imagino que mi madre irá a abrir, así que sigo en lo mío. Me sobresalto cuando los golpes sobre la puerta se vuelven más desesperados. Bajo y noto que las luces están apagadas.
¿Mi madre salió?
Voy a la cocina por un cuchillo y me acerco a la puerta. — Maldita sea. — escucho su voz. — ¿Qué tan alto puede tener su música como para no escucharme?
— Nunca es lo suficientemente alto. — digo abriendo la puerta. — ¿Qué haces aquí? Estoy castigada.
— Tengo que hablar contigo. — dice entrando, cierra la puerta y jala de mí. — Espero que tu madre demore en volver. — hago que me suelte y voy a la cocina a dejar el cuchillo. — ¿Ibas a atacarme con un cuchillo?
— ¿Y por qué no podemos hablar en la sala? — pregunto ignorando su última pregunta. — Si llega, podríamos decirle que viniste por un poco de ayuda con tu tarea o yo que sé.
— Tu habitación es más acogedora para hablar. — suspiro, mientras sonrío. Subimos, entramos y él cierra la puerta, hace que me siente sobre mi cama y se sienta junto a mí. — Creo que esto es lo mejor que haré, ¿ok? — frunzo el ceño, esto es confuso. Él es confuso. — ¿Tu padre y tu exnovio fueron drogadictos? Sé que esto no me importa, pero...
ESTÁS LEYENDO
Melodía momentánea
Teen Fiction¿Te agradaría la idea de escuchar diferentes melodías cada que ves a una persona que tu mente considere importante? ¿O una melodía en momentos importantes en tu vida? Sería como un musical, solo que serías la o él único que lo escuche. A nuestra pr...
