— Inserte Carolina.
Bien, comencemos con esto.
Me coloco mi chaqueta y bajo las escaleras hasta llegar a la cocina. — ¿No desayunarás? — veo a mamá y mientras me encojo de hombros.
— Tarde de nuevo. — tomo un plátano.
— ¡No puedes vivir solo de frutas por la mañana! ¡Algún día te desmayarás! — me coloco los audífonos y emprendo camino a la escuela.
— ¡Aún sigo viva, ¿no?!
Como de mi maravilloso y habitual desayuno, mientras veo a mi vecino y a su amigo, por uno de los espejos de un auto, acercándose a mí. Ambos con sonrisas burlonas.
— Oye, Noé. — me quita los audífonos y ruedo los ojos.
— Dime, Dani... Digo Daniel. — sonrío, mientras le quito mis audífonos. Odia que lo llamen Dani, muy machito él.
— Solo quería decir que deberías morder con más calma. — señala el plátano. — Deberías disfrutarlo. — sonríe.
— Qué extraño. — frunzo el ceño. — ¿Desde cuando... — muerdo con agresividad el plátano. — te importa si disfruto de mis desayunos?
— Uhhh... — veo a su otro amigo, mientras tapa de su entrepierna.
— Pensé que no se excitaban con hombres. — me encojo de hombros. — En fin, la hipocresía. — digo haciendo referencia al meme. — ¿O acaso quieres que nos veamos en el salón de química, Daniel querido? — me acerco a él.
— Ya en serio. ¿Eres trans? — río y cruzo la calle para alejarme de los ignorantes.
Me causa gracia que la mayoría de la escuela crea que soy trans solo porque me llamo Noah y soy mujer. Existen los nombres unisex, pero es algo que los adolescentes ignorantes y poco interesados en sus aburridas vidas entenderían.
Agreguémosle a eso, el hecho que soy la solitaria que "intenta" hacerse la "interesante y se cree superior a los demás". Descripción de mis queridos compañeros.
Bueno, eso no es cierto.
No es que me muera por tener amigos, pero uno no vendría mal. Pero claro, uno que sí piense y no el típico gracioso por cinco minutos en la escuela.
Ellos creen que me siento superior solo por mis buenas notas y por llevarme bien con la mayoría de profesores, pero no es mi culpa que a ellos solo les importe como se ven y cuantos "amigos" tienen. Solo para ser conocidos en sus redes sociales o en la escuela misma.
— Alexander. — Oh, sí. Mi apellido no juega a mi favor, esto es adicional para que piensen que soy trans y de serlo no estaría mal. Pero no lo soy, aunque ya no me importa.
— Buenos días, Sonia. — saludo a la profesora de historia.
Llego a mi casillero y saco mi libro de química. Guardo mis audífonos y me sobresalto cuando cierran la puerta de mi casillero de golpe.
— ¡Imbécil! — murmuro al ver quién fue.
— ¿Entonces si nos vemos en química? — lo empujo.
— Claro. — sonrío al ver como inspecciona mi cuerpo con su mirada con demasiado descaro. — Tenemos clase. — Camino al salón y lo veo de reojo al dar vuelta en el pasillo. Él me miraba con una sonrisa recostado sobre mi casillero y cruzado de brazos.
Idiota.
***~~***
Cada vez es más aburrido el pasar de los días en la preparatoria. Ser la solitaria no es fácil, además que ni siquiera tengo amigos en internet con quienes hablar en el receso.
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Melodía momentánea
Novela Juvenil¿Te agradaría la idea de escuchar diferentes melodías cada que ves a una persona que tu mente considere importante? ¿O una melodía en momentos importantes en tu vida? Sería como un musical, solo que serías la o él único que lo escuche. A nuestra pr...
