𝑋𝐼𝑋

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- ¡Min Yoongi!, ¡¿Dónde jodida mierda estás?! -

Ni siquiera me inmute cuando lo escuché gritarme desde la puerta la cual había sido azotada contra la pared, nunca cambie mi vista a otro lugar que no fuera la pantalla de mi celular, tenia cosas más interesantes que hacer que escuchar los berrinches de mi hermano.

- ¡Te estoy hablando, maldito hijo de perra! - pude ver sus pies posarse frente a mi, subí mi vista aburrido hacia él, su cara estaba completamente roja y su largo cabello cubría sus ojos, estaba más que furioso.

- ¿Qué quieres?. -

- ¿Todavía te atreves a contestarme que quiero, idiota?, ¿Tienes aun el descaro de preguntarme que quiero? - me miró incrédulo mientras quitaba el cabello de su rostro - ¿Cuándo me ibas a decir que tienes a Haeri aquí? -

Ahora fue mi turno de mirarlo incrédulo, ¿Desde cuando debo decirle todo lo que hago?, nunca lo hice y no lo haré ahora.

- ¿Por qué tendría que decirte sobre ella, ah?. - apague mi teléfono, me levante del sofá para encararlo - ¿Quién eres tu para saber lo que hago o quiero hacer?, no eres nadie para pedirte permiso o aprobación. -

- Dejala en paz, ella no tuvo la culpa de cruzarse con alguien como tu. -

- ¿Por qué debería hacerlo?, no lo haré. Espero que esa respuesta se quede grabada en tu inútil y diminuto cerebrito, idiota. -

- Lo vas a hacer porque si no irás a la cárcel, lo que estás haciendo es un secuestro Yoongi, retener a alguien en un sitio en contra de su voluntad es un secuestro, y aún más si la sacas de la ciudad - su voz se relajó notablemente, se oía más tranquilo, pero sin duda sus palabras eran estúpidas.

- Me importa un carajo lo que piensen los demás y lo que piense la ley, incluso lo que pienses tu, no pienso cambiar mis planes por segundas personas. - cruce mis brazos sobre mi pecho, dándole una mirada más intensa.

- Yoongi, tu, dios... Estás mal - frotó ambas manos sobre su rostro, haciendo su típico gesto de frustración - Lo que estás haciendo está mal, tu forma de pensar esta mal, tu estas mal. ¿Cómo puedes hablar así de un tema delicado?, Min Yoongi, ¡Reacciona!, ¡Abre los malditos ojos y ve que todo esto está mal! - grito casi al punto de romper sus cuerdas vocales con las últimas palabras, pero pude ver al instante su arrepentimiento, me acaba de gritar.

Y a mi nadie me alza la voz.

SeokJin llegó casi corriendo hasta la sala de estar, viéndonos preocupado, él mejor que nadie sabía lo que estaba a punto de ocurrir, y estaba seguro que no sería nada bonito.

Algo dentro de mi hizo "click", y cuando eso pasa ya no hay vuelta atrás, acaban de invocar a una de las peores partes de mi.

- Yoongi... -

- Cierra. La. Puta. Boca. - sentía el enojo recorrer todas y cada una de mis venas, la adrenalina se estaba comenzando a acumular.

Yo no estoy para obedecer, ellos están para obedecerme.

- Dime, pequeña mierda, ¿Eres tan mal agradecido con la persona que prácticamente te salvo de morir?, ¡La persona que dio todo de sí mismo para salvar tu maldito pellejo, cabrón hijo la gran perra! - en un abrir y cerrar de ojos ya me encontraba sosteniendolo del cuello de su camisa, su rostro pintado con una expresión de horror mientras me miraba, estaba asustado y tenía razones para estarlo.

- Yoongi, por favor, relajate... - posó sus manos en mis hombros tratando de separarme, pero solo causó que mi agarre se volviera más fuerte.

- Yo no soy Yoongi, yo soy mucho mejor que él, todo estaría mejor si yo estuviera al frente todo el tiempo y no solo en ocasiones donde el maldito gandalla no pueda hacerlo. - me acerque a su rostro, la distancia de solo unos milímetros era sofocante - Yo soy número tres, el amo y señor, te daré un pequeño recuerdo para que nunca más me vuelvas a confundir con él. -

"𝐵𝑟𝑜𝑘𝑒𝑛" - 𝑀𝑌𝐺.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora