Capitulo 22 (2)

33 8 0
                                        

Quiero agradecerles por el apoyo que ha tenido el libro en poco tiempo, gracias por leer mis capítulos y ayudarme a seguir escribiendo.

Les recuerdo que es solo un borrador, será actualizado y corregido a futuro. vsos <3

Sara:

-Sara- dice con detenimiento mientras me observa con superioridad- Espero que entiendas el porqué estas aquí.

Es cínico en un nivel superior ¿Por qué se supone que estoy aquí? Por intentar ayudarlos, solo quería seguirles el paso, pero no resulto para nada como lo esperaba. Supongo que me arriesgue demasiado.

-Se me vienen un par de ideas a la mente, pero anda, ilumíname, padre- pronuncio la última palabra con un asco lo suficientemente detectable como para que él se dé cuenta.

-Espero que me trates con más respeto, de ahora en adelante yo seré de quien dependa tu vida-lo observo mientras pasea por la habitación de un lado a otro- ¡Demonios! Lo olvidaba- finge recordar algo- Mas tarde te traerán una cena, has estado dormida por tres días, no quiero que mueras de una manera tan espantosa como esa- y se lleva la mano al peco en un falso gesto de lastima.

Espera un momento.

-¿Dónde está mi madre?- lo interrumpo.

-Tu madre- pronuncia detenidamente- ¡Ah sí! Tu madre, digamos que ya no la veras más -dice mientras finge que susurra un secreto- Digamos que ha ido a nadar con los peces- suelta una carcajada la cual retumba por toda la habitación y en mi cabeza se repite infinidad de veces.

La ha matado. Mato a mi madre, la misma que lo apoyo tantas veces, la misma que estuvo incondicionalmente para ambos. La misma mujer que todas las noches iba a mi cuarto, revisaba que estuviera durmiendo y me cubría con las sabanas. Él la había matado.

-No estás hablando en serio- le dije muy seriamente.

-Oh, claro que si querida. Verás Sara, lo que estoy llevando a cabo es como una ecuación, y en una ecuación hay muchos factores que deben ser... ¿Cómo lo diría? Ah sí, eliminados- soltó todo tan de repente que no tuve tiempo de asimilarlo. Solo me deje llevar.

En un impulso imprevisto de fuerza me levanto del piso y atento contra él a punta de golpes y patadas. Le suelto rasguños y mordidas los que no tarda en cesar dándome un golpe en el abdomen y tirándome al piso, lo que hace que me remueva con las manos sobre mi panza.

-Tú y yo no somos tan diferentes después de todo- me dice.

-Si lo somos, tu eres un monstruo y yo me dedicare a hacerte caer cueste lo que cueste- le digo en un tono ahogado- Eres el responsable de la muerte de la persona que mas quise en toda mi vida, tú has causado todo el desastre en Frycity. Secuestraste a mi amiga. Creo que esta es la declaración de la guerra.

-No te equivoques Sara, yo no tengo la culpa de la muerte de Samantha- dice intentando convencerme, sé que no soy culpable, solo era una niña.

-No menciones su nombre- le advierto señalándolo- Jamás estarás en paz contigo mismo por haberle hecho todo lo que le hiciste- hablo y mis ojos se llenan de lagrimas ante su recuerdo, y su sonrisa. Todo en ella era tan colorido y hermoso- Escúchame bien, padre. Jamás te voy a perdonar por todo lo que has hecho, y haré todo lo que pueda por verte destruido, lo haré por ella.

-Qué hermoso discurso, me temo que no tengo tiempo para seguir escuchándolo- se dirige hacia la puerta- Más te vale portarte bien, créeme que puedo ser peor que malo.

-Eso ya lo veremos.

-No juegues con fuego, Sara, te puedes quemar- me dice mientras abre la puerta.

RELEVIUMDonde viven las historias. Descúbrelo ahora