Bajo Tierra
Desconocido:
Llevamos a cabo nuestra segunda reunión de la semana, Samuel y su incompetencia nos han complicado las cosas. Tenemos un asunto de suma importancia, algo que ha estado consumiendo mi cabeza los últimos días.
-Bienvenidos hermanos -exclamo, al ver que todos los miembros están sentados frente a mí, con sus respectivas vestimentas.
-Bienvenidos somos- contestan al unisonó.
Las paredes húmedas y aire frío me produce mareo y una sensación de claustrofobia.
-Todos saben el porqué de esta reunión. Nuestro querido Samuel se las arregló para jodernos aún bajo tumba -hago una pausa y continuo- Según los últimos informes recibidos por miembro A2 y miembro A5, nuestras sospechas son ciertas, debemos temer por la seguridad de todos nosotros y de este lugar en general. Los habitantes de Frycity no tardarán en averiguar lo que nosotros ya sabemos.
-¿Y qué es lo que sabemos?- pregunta miembro A7.
-Que Samuel no se quedaría de brazos cruzados y se ocuparía de jodernos aún callándolo- interviene otro de los miembros.
-Debemos concentrarnos en buscar lo que necesitamos, en los espaldares conseguirán un plano de la mansión Blench, el sitio más probable en el que Samuel puede haber guardado la información- me frotó la sien.
Todo esto me produce un dolor de cabeza gigante, Samuel era un grano en el culo y ahora que no está parece que se triplicó. Intento pensar cómo llegaré a eso antes que los habitantes de Frycity.
-Bien la misión de búsqueda empieza mañana a primera hora, no esperaba menos de Samuel, quería jodernos a como diera lugar...Bien armare cuatro equipos- hago una pausa- Tienen media hora para tomar aire fresco cuando vuelvan les indicaré sus parejas. Derramaremos sangre si es necesario pero no dejaremos que lo encuentren primero.
Contiene nuestros secretos, no lo dejare a la deriva.
Sara
La gran fachada de la casa de los Lorant se expande frente a mis ojos, mientras estoy con mis padres, vecinos y amigos esperando para llevar a cabo el comité de bienvenida.
Desde aquel encuentro tan raro con Mauro no soy capaz de hablarle, es muy escalofriante y produce una sensación de misterio. Su aura grita peligro, pero hay algo atrayente en tanto suspenso a su alrededor.
Las puertas de cristal se abren frente a nosotros y la Sra Lorant aparece frente a nosotros con los brazos abiertos y una gran sonrisa, tiene mucha elegancia y empiezo a cuestionar mi vestimenta. El señor Lorant aparece detrás de ella de brazos cruzados y una sonrisa, al igual que su esposa esparce elegancia y clase por el lugar, tiene el cabello perfectamente peinado y ningún rastro de vello facial. Pasamos hasta el jardín trasero, es una casa enorme y está maravillosamente decorada. Tiene cierto toque moderno acompañado de estatuas y pinturas renacentistas ubicadas en los lugares indicados para dar un toque clásico.
La señora Lorant se porta muy amable y nos presentó a su otra hija, se llama Amelia se parece mucho a Mauro, solo que tiene los ojos oscuros al igual que su cabello, su cara de niña resalta sobre todos sus rasgos. Aquellos ojos en los que podrías perderte si quedas mirando durante mucho tiempo se achinan cada que sonríe. Se portó muy amable y me ofrecí a ayudarla en lo que necesitará.
Tengo un dolor de cabeza y cólicos que me están matando, siento que me taladran el vientre y el cráneo. Pido permiso para irme a casa y de camino me encuentro con un alboroto de gente. Me acerco más a la rueda de personas para ver el porqué de tanto rebulicio. Me voy acercando más y más al centro pidiendo permiso y al llegar lo que encuentro me deja petrificada.
No es posible, casos como estos ocurrían una vez al año como mucho, pero van dos en una semana. Esta vez fue el turno del señor Larriot, el médico del pueblo. Me acerco a inspeccionar, no es como si fuera una experta en criminalística pero debía ver si tenía pulso. El olor metálico de la sangre inunda mis fosas nasales y la escena no es muy agradable a la vista.
Me acerco y poso mi dedo índice y corazón bajo sus fosas nasales. No respira. Las sirenas de la policía se escuchan llegar y despejan la zona, me arrastran lejos del cadáver y me dirijo a mi casa.
Otro cuerpo, otro cadáver, otro funeral, más gente de negro, mas lágrimas derramadas, mas rosas blancas.
No me cabe en la cabeza la idea de que esto pueda estar pasando. Somos un pueblo pacífico y sin muchos escándalos, esto sin duda será para recordar por el resto de los años.
Lo que no sabía es que no era ni la mitad de lo que se avecinaba sobre nosotros; una avalancha de muertes y desgracias estaba esperando escondido bajo las calles de Frycity.
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RELEVIUM
Mystery / ThrillerFrycity, una ciudad aparentemente normal pero...¿Que tanto lo era? Si bajo sus calles, monstruos yacían, con sed de sangre, esperando para acechar, hambrientos de poder. Esto apenas comienza.
