NARRA LUIS CEPEDA FERNÁNDEZ
(Lunes 9 de Septiembre de 2030)
-¿Y quién me garantiza a mí que no va a ser peor?- Le di un sorbo a mi ron-cola y mire a Roi.
-Nadie, pero vivir escondidos no es una opción Luis. Causará mucho revuelo al principio, todos los medios de comunicación querrán contactar contigo, con ella e incluso con tu hijo, pero es que lo tenéis que pasar antes o después.- Resoplé y saqué un cigarro de mi cajetilla.
-Me esperaré porque ahora estoy con la promo de "Lo Que Queda De Mí" y si lo mezclo con todo lo de Luis y Aitana Manuel Martos me puede cortar la cabeza perfectamente.- Ana soltó una pequeña carcajada y asintió.
-Tengo sero' dudas y miles de argumentos.- Dijo ella encendiendo su cigarro. -Y pensar que todo esto empesó' grasias' a la gira Sepeda'.- Asentí sonriendo y le di una calada al mío.
-Tan solo han pasado 5 meses desde que Luis entró con su guitarra a nuestro camerino con el modo fan activado.- Los tres reímos ante mi comentario y respiré felicidad.
Todo estaba bien. Se habían acabado las peleas, los dramas, las desconfianzas y las terceras personas. Se habían acabado los "no estuviste cuando te necesité" y los "no me dejaste estar". Se habían acabado los "no intentes hacer de padre" y se habían convertido en "gracias papá". Se habían acabado los reproches, las malas caras y el ruido que me quitaba el sueño y se colaba en todas partes enmudeciendo muchas veces mis ganas de demostrarles que no me rendiría, que quería formar una familia.
Mi mirada y la suya se cruzaron. El resto se nubló, mis oídos comenzaron a pitar y el tiempo se ralentizó. La copa que sostenía entre mis dedos impactó contra el suelo rompiéndose en mil pedazos y sin pensármelo dos veces me alejé de la terraza de aquel pub y me adentré mezclándome entre todo el barullo de gente. Lo divisé entrando al baño de hombres y avancé a paso ligero hasta llegar allí. Cerré la puerta y todo quedó en silencio.
-Sal.- Dije todavía cerca de la puerta por si en algún momento debía huir.
-Acércate.- Escuché su voz por primera vez en mucho tiempo desde uno de los pequeños baños y un escalofrío recorrió toda mi espina dorsal.
-Te dije que te fueras, que te alejaras de ella y aún así volviste. No sé qué haces en Madrid.-
-¿Y todo eso por qué no me lo dices a la cara valiente?- Tragué saliva y andé despacio.
-Tienes una orden de alejamiento y los dos sabemos que Aitana trabaja aquí.- Me mantenía alerta, al fin y al cabo aunque Lucas fuera un imbécil descerebrado no dejaba de ser peligroso.
-También tenía una orden de alejamiento tu padre y aún así iba a verte a casa, ¿verdad Luis?- Me paré en seco y mi cabeza comenzó a recrear aquellas imágenes que habían quedado grabadas a fuego en mi retina.
(Sábado 11 de Diciembre de 2004)
-¡¿Quieres ponerte a estudiar de una puta vez?!- Mi padre abrió la puerta de mi habitación de golpe y me miró con el ceño fruncido.
-No hasta que no me dejes irme con mamá.- Mire el mástil de mi guitarra y continue tocando.
A mis quince años tenía más cojones que miedo y me creía invencible, pero hay un mousntro gris que por muy valiente que seas te devora por dentro y para mí ese era mi padre, la persona que maltrataba a mi madre y que por culpa de "sus contactos" solo recibió una orden de alejamiento la cual se pasaba por el forro pues cada dos por tres venía a casa a exigirle a mi madre quedarme con él los fines de semana.
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Está Permitido || Aiteda
FanfictionTrece años. Trece años anclada en el pasado. Trece años pensado en que hubiera pasado si no me hubiera alejado de ti, si no hubiéramos tenido aquella discusión, si no hubieras cogido ese puto avión en aquel aeropuerto de Madrid a las 8:25 p.m. desti...
