12.

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He tenido problemas con mi computadora, por lo que este capítulo no está del todo corregido y fue escrito desde mi celular. Aviso de antemano por si se encuentran con algún error.

No olviden que esto que leen es un simple borrador.

Con mucho amor virtual, Andy<3

***

Cole.

La sala queda en silencio cuando el director termina de hablar. De reojo, visualizo a mamá frotarse el rostro con frustración y a papá sostenerla de los hombros, con un gesto indescifrable. Yo, en cambio, no puedo hacer nada más que quedarme inmóvil en mi lugar.

— ¿Y bien? —Inquiere el director—. ¿Algo que decir?

Mi madre se levanta de su lugar deshaciéndose del agarre de papá. Camina en dirección al director soltando un largo suspiro.

—Estoy segura que esto ha sido un malentendido.

—Señora Anderson, su hijo golpeó a un profesor.

—No lo golpee —refuto de inmediato.

—Silencio, Cole —regaña mamá.

Aprieto los labios encogiéndome en mi sitio. Mamá devuelve la mirada al director.

—De acuerdo, Cole se ha comportado inapropiadamente, pero no por eso debe tomar medidas tan graves como es expulsarlo. Está a dos meses de graduarse.

El director niega con la cabeza.

—Señora Anderson, no puedo permitir esa clase de comportamiento en mi institución.

—No se volverá a repetir —asegura ella.

—Eso no lo sabe.

—Claro que lo sé —gira en mi dirección dedicándome una mirada severa—. ¿Verdad que no se repetirá de nuevo, Cole?

Exhalo.

—No se repetirá —afirmo.

Pero el director niega con la cabeza.

—Deben entender que la situación es grave. Las reglas de la escuela no me permiten pasar por alto lo que Cole Anderson le hizo al profesor Erick. Es una falta severa, señores.

La sala queda en silencio otro rato. Mamá gruñe frustrada mientras me dedica una mirada asesina. Está furiosa. Yo me muerdo el interior de la mejilla para no hablar. Finalmente, es papá quien rompe el silencio, tomándome por sorpresa.

—Perfecto, ya basta de juegos —endosa mi progenitor sentándose frente al director—. Expulsar a Cole a dos meses de graduarse no solo manchará su expediente, más de lo que ya está –resalta—, sino que también va a retrasarlo y tiene demasiados planes que cumplir, así que, ¿sabe qué va a pasar? La familia Anderson hará una importante colaboración monetaria su escuela o a usted, como prefiera, y usted, en cambio, dejará Cole en paz, ¿entendido?

El director observa a mi padre parpadeando. Como si intentara procesarlo que a dicha. Mamá entonces, se aproxima sosteniendo un papel en la mano, supongo que un cheque y se lo tiende.

Soy capaz de notar el momento exacto en el que el director lee la cifra y sus ojos se abren como platos.

—Yo no sé si debería...—comienza a decir.

—Por favor, no se haga —lo interrumpe mi padre rodando los ojos—. Los dos sabemos que ya lo hemos convencido, no venga con actitudes moralistas ahora.

El director se afloja la corbata. Se le ve nervioso y casi, casi, quiero echarme a reír.

—De todos modos, no puedo dejar ir a Cole sin un castigo —susurra.

Perdiendo el control | Andy Roth MarieHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora