Cole.
El ser humano tiene la mala costumbre de hacerse altas expectativas sobre todo lo que lo rodea, independientemente de si es un asunto material o no. Les encanta ilusionarse y crear escenarios de lo que podría suceder emocionándose más de la cuenta y por eso, cuando la realidad cae del cielo y te da un golpe furioso en la cara, todo se convierte en decepción y desilusiones amargas que de apoco te van consumiendo hasta acabar con cada célula positiva dentro de ti.
Y yo suelo ser siempre una fuente de decepción. Nunca soy lo que esperan, nunca logro cumplir con las expectativas que suelen hacerse referente a mí y cuando se dan cuenta de eso, ya es tarde.
Por eso, cuando la chica frente a mí rompe en llanto porque le he terminado, y aparte me mira con tanta desilusión como su cuerpo pueda procesar, no hago más que encogerme de hombros porque ya lo esperaba. Sabía que pasaría. Lo supe desde el momento en el que comenzamos a tener una especie de relación. Ella estaba demasiado segura en querer estar conmigo y yo apenas sabía que me gustaba.
No ha sido su culpa, pero se ha ilusionado demasiado rápido.
— ¿En serio vas a terminar conmigo? —Comienza con la voz entrecortada.
Bufo apartando los ojos de ellas. Reconozco esa mirada. Es esa que me dice que la he decepcionado. Y como odio cuando me observan así. Irónico, lo sé.
—Lo lamento —me limito a responder, ajustándome la chaqueta sobre el cuerpo.
Es verdad que lo lamento. Nunca quise hacerle daño pero tampoco puedo evitarlo. Es mejor esto que seguir fingiendo que me gusta. La atracción se acaba en algún punto y anoche decidí que ya no la quería tener cerca.
—Ya vete entonces —masculla con enfado, dándome la espalda.
Me doy la vuelta sin esperar un segundo más, concediéndole el deseo. Ella solloza detrás de mí pero no hago nada por aliviar su dolor. No puedo hacer nada y probablemente sea un idiota por estar comportándome así, pero, ¿qué otra cosa puedo hacer? Solo me marcho de la habitación en silencio, es mejor para los dos.
Mila y yo mantuvimos una relación apenas un mes. Sí me gustaba. Es una chica hermosa físicamente, encaja perfecto en lo que me gusta pero ya no quiero seguir en esto. En cambio ella luce demasiado ilusionada y no podía seguir permitiéndolo.
Por suerte, no me topo con nadie de su familia en cuanto salgo del lugar. Y lo agradezco, porque no tenía ganas de darle explicaciones a gente desconocida.
Una vez fuera, camino hacia la moto y me subo en ella ajustándome el casco. Posteriormente, comienzo a conducir hasta casa.
No puedo evitar sentir que he sido un completo patán con Mila. La he dejado sin explicación alguna pero es que ya no me gusta. Me aburro rápido y se lo expliqué cuando nos conocimos, pero ya lo dije: los humanos suelen hacerse ilusiones sobre todo. Y desafortunadamente, suelo ser eso que siempre termina decepcionando, aunque intente no hacerlo.
Las personas no deberían esperar más de lo que otra persona puede darles, pero aun así lo hacen.
No tardo más de diez minutos en llegar a casa. Mamá y papá ya no están, lo sé porque sus autos no están estacionados sobre el garaje lo que quiere decir que se han ido al restaurante: son los dueños.
Sin embargo, las puertas y las ventanas de casa están abiertas; la abuela está despierta.
Entro a casa dejando las llaves a un lado. No he terminado de poner ambos pies cuando algo se me lanza encima. El olor a loción de niña invade mis fosas nasales y debo rodear su diminuto cuerpo para que no caiga.
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Perdiendo el control | Andy Roth Marie
Teen Fiction"A veces, el amor puede llegar a sanar, incluso los pedazos más rotos del corazón" *** Fecha de inicio: 24 de marzo del 2022. Fecha de finalización: 05 de mayo del 2022. *** Fecha de inicio versión #02: 07 de junio del año 2024.
