Capítulo 4: Despertar - parte I

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Reino de la Luna - sala del trono

Pov Selene.

Ver aquellas dos sailor de rodillas frente a mi me dió la esperanza de que podríamos salir de este problema que se acercaba, Mars y Venus fueron las guardianas principales de mi madre durante su adolescencia, eso siempre me había contado mientras me entrenaban con guardiana, el día que ambas murieron llovió como nunca antes había ocurrido, fue mi madre que en su dolor por perder a sus dos mejores amigas provocó aquella tormenta.  Las dos jóvenes frente a mi tenían unos dieciséis años aparentemente, sus apariencias eran tan diferentes, Mars llevaba su cabello atado en una coleta alta y era un poco más corto, Venus usaba dos coletas que le hacían ver casi idéntica a mi madre, sin embargo el color de su cabello era de un rubio más claro.

— Ellas despertaron hace dos años, yo fui por ellas y las entrene en secreto. — Artemisa había interrumpido mis pensamientos. Me permití sentirme aliviada por un momento, pero su mirada fría me hizo entender que las historias de Arger eran reales. — Atlas ha vuelto, no podemos permitir que se haga más poderoso.

— Hay tres guardianas. — Dean las miraba atentamente. — Ellas pueden hacer una diferencia.

— Mi reina, mi nombre real es Rei Hino como mi predecesora desperte como la nueva Sailor Mars  —  No pude evitar sonreír, podía ver en ella la fuerza de su ancestro. — Le juro protegerla.

— Yo soy Minako Aino, Sailor Venus. Ambas entrenamos para este día, seremos capaces de protegerla. — Me alzó de mi asiento mirándolas.

— Su misión es encontrar al resto de las sailor scout, en especial a Sailor Moon. — Al igual que Dean y Diana, creía firmemente que ella era nuestra sobrina Serenity, en este momento me preocupaba su estado de salud, pues ella había resultado herida, además de mi hermana, madre nunca le supo decir sobre Caos y el lazo que en algún momento les pudo unir, era algo que ahora no importaba, ella no era Caos y nunca lo sería.

— Sailor Moon despertará pero no ahora. — Las palabras y sonrisa en Venus llamo mi atención. — Ella nos hablo en sueños, primero debemos encontrar a los caballeros y uno de ellos está muy cerca.

— Venus puede leer los sentimientos de las personas. — Mi tía parecía orgullosa al hablar. — Así como Mars puede ver destellos del futuro y las amenazas en el fuego sagrado, mi hija Sailor Plut ve el futuro, presente y pasado.

— Dean es el líder de mi ejército, — Mi hermano se acercó sonriendo orgulloso parecía un niño pequeño que estaba a punto de recibir un regalo. — Él les hará entrenar con su grupo de batalla.

— ¿Por qué? — Ambas se miraban extrañadas por mi orden.

— El entrenamiento que les pudo dar  Artemisa está bien, pero necesito que las tres sean fuertes, — Mi tía nos miró desaprobando nuestro plan. — Lo siento pero necesito que ellas lleguen al límite de ser capaz de usar sus cristales Sailor, en este estado no podrán hacer mucho si recibimos un nuevo ataque, ustedes los vieron destruyeron un ala del castillo en un segundo.

— Tienen razón. — Artemisa pocas veces estaba de acuerdo con nosotros, prefería hacer las cosas a su modo. Pero verla aceptar nos dejaba en claro que nada de esto sería fácil y necesitábamos todo lo necesario para sobrevivir.

— Dean, me retiro a descansar. Tú haste cargo de todo. — Lo veo asentir antes de salir del salón, mi cabeza seguía dando vueltas. Despertar a los caballeros significaba que él volvería. Podía sentir la llave en mi pecho vibrar, quizás se debía a que él estaba cerca o no, la verdad era que no deseaba hacerme alguna ilusión. Las sailor que habían despertado no recordaban su pasado y era mucho mejor de esa forma, los recuerdos de su pasado podían interferir en su presente.

Me detengo en medio del pasillo que daba a mi habitación, podía ver desde  allí el cielo estrellado y la tierra de fondo. Me recuesto del pilar pensando en él, aún me sentía culpable por no haber podido hacer nada para salvar su vida por no rogar que dejara ser salvado. Un ruido entre los arbustos llama mi atención, bajo los dos escalones que me separaban del jardín.

— ¿Diana?  — Su sombra se movió ocultándose detrás de uno de los árboles. — ¡Sal de allí! Sea quién sea salga o lo atacare.

— ¿Siempre eres así? — Mi corazón latio con fuerza al oír su voz. Lo veo salir con sus manos en alto. Sus ojos zafiros brillaban a la luz nocturna, usaba un uniforme de la preparatoria, completamente azul marino, su cabello era de un color rubio ceniza. En su mano traía una cadena de plata. — Lo siento, siempre me atrajo el palacio y entre al ver una abertura.

— Soy tu reina, eres un insolente al hablarme de tú. — Su sonrisa fue toda su respuesta. — Si el príncipe Dean te hubiese visto estarías muerto o en prisión.

— ¿Usted piensa atacarme? No me molestaría morir en manos de una mujer tan bella.

— Niño atrevido. — Le doy la espalda. — Deberías irte o los guardias te encontrarán.

— Mi nombre es; Ethan, bueno no realmente. — Le miró de reojo, sonreía con nerviosismo sin dejar de jugar con la cadena en sus manos. — Prefiero ese nombre.

— ¿Por qué? — Termine girando hacia él, me dio una suave sonrisa que hizo mi corazón agitarse. — Tan malo es tu nombre.

— No, sólo espero a la persona que lo descubra. — Sus palabras me confundieron. — ¿Podré verte de nuevo? — Se acercó tomando mi mano, se inclinó besandola. — Eres hermosa, tan hermosa como el brillo de las estrellas.

— Deberías respetar a tu reina. — Se aleja sin dejar de verme, pude sentir a mi hermano acercarse, quería pedirle que se ocultara pero no pude hacerlo, acabó desapareciendo de mi vista.

— ¿Qué haces aquí? — Dean me cubrió con su capa. — Hace frío, ve a descansar hermana, fue un día difícil.

— Sí...— Beso su mejilla antes de tomar el camino a mi habitación, no podía quitarme la sensación de nervios que recorría mi cuerpo. Vuelvo a mirar hacia afuera una vez más, pero sólo se encontraba Dean observando las estrellas, quizás pensando en ese amor que perdió hace tanto tiempo.

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Hasta aquí dejaré el capítulo, es algo extenso y por ello lo tuve que dividir, nos leemos en el Sir capítulo :)

RenacerHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora