Capítulo 35: Rojo - parte II

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Él era un genio, eso todos lo sabían, sus padres siempre se habían sentido orgullosos de él y las cosas que lograba por si mismo, fue por ese motivo que el día que obtuvo su transferencia a la academia selenita ellos lo dejaron ir sin reprochar, conocían a su hijo perfectamente como para saber que haría un gran trabajo y volvería llenando de orgullo a la familia. Pero todo fue diferente a como ellos pensaban, Taiki viajo en búsqueda de su destino y ahora estaba en un lugar muy diferente tratando de defender el mundo que amaba con la esperanza de poder ver una vez más a su familia.

- ¡Halo mortal! - Las cuchillas de luz provenientes de su guadaña volvían a ser desviadas por su enemigo. Miro a Sailor Mercury una vez más, su cuerpo sin vida en medio de un cráter siendo cubierta por la nieve al ser movida por el viento, se maldecia el no poder haber hecho nada para salvarla de su destino, pero ya no podía hacer más que luchar aún cuando sus fuerzas le estaban abandonando.

- ¡Deja de distraerte! - El demonio levantó su lanza golpeando su guadaña, ambas armas vibraron hasta acabar rompiéndose a la mitad. Taiki retrocedio al ver su arma destruida, está vez nadie podría repararla. - El gran Hades a perdido la batalla.

- No, nunca moriré. - Una extraña sensación recorrió la piel del demonio frente a él, miro los ojos de Taiki volverse negro, su piel más pálida de lo normal. La llave del tiempo se destruyó ante sus ojos dejando flotar los pedazos a su alrededor. - Representó a la muerte.

- Aún así no tienes tu arma.

Taiki cerro sus ojos podía sentir todo el ambiente a su alrededor, aunque en ese momento no tuviese su arma de poder, había una forma en la que podía ganar aquella batalla aunque su vida se perdería en el proceso. Un remolino se creo a su alrededor hasta aparecer una puerta negra, al abrirse de su interior emergió la figura de un perro de tres de cabezas, sus ojos carmesí observaron con furia al demonio ante él. Un simple silbido de Taiki fue suficiente para que la bestia gruñera estremeciendo el lugar, el demonio retrocedio con intención de huir, sin embargo la nieve abajo de sus pies comenzó a derretirse haciendo imposible su huida. Un escalofrío recorrió su cuerpo al ver aquellos ojos rojos de nuevo. Maldecia en ese momento haber sido una arpía de Chronos. Su aliento golpeó su rostro quemado su piel por completo, cerro sus ojos al ver su dentadura, sus fuertes y afilados dientes brillaban.

Un nuevo silbido fue suficiente para que el gruñido seguido de un gran crujir le causará escalofríos a Taiki, miro el líquido verde derramarse de la boca del animal. Dió media vuelta para ir con Amy, dejándose caer en el interior del cráter, el cuerpo de la peliazul estaba frío, sus mejillas ya no se veían rosadas, su cuerpo había perdido toda señal de vida, recordaba como ella le había protegido con su cuerpo del ataque de la arpía. Se permitió llorar en silencio la perdida de su amiga.

— Me preguntaste si no recordaba el pasado, te dije que no. — Levantó su cuerpo abrazándolo contra él. — La verdad es que si, Mizuno, la chica llena de sueños que cree en el romance. — Miro al gran perro esperando por él. — Lo sé, me queda poco tiempo.

Beso la frente de Amy permitiendo que su cuerpo levitara hasta convertirse en pequeñas luces de colores que viajaron lejos de él. Sus piernas temblaron, no podía levantarse del suelo, tampoco deseaba hacerlo. El aliento nauseabundo y caliente del animal golpeó su nuca.

Es hora de volver. — Asintió, un fuerte dolor atravesó su espalda, miro la sangre derramada manchando el lugar. Sonrió, había tenido una buena vida. Al igual que Amy su cuerpo comenzó a desaparecer dejando atrás la semilla estelar, el animal la golpeó con su nariz obligandola a elevarse y desaparecer en el cielo. Dió media vuelta para regresar a su mundo de oscuridad más allá de la puerta.

Seiya y Haru miraron por un momento al cielo, su antiguo amigo ya no estaba, por su lado Serena no emitió ninguna palabra, su amiga se había ido.  Haruka, Michiru y Setsuna se miraron entre sí, conocían el camino que les esperaba. Haruka rompió a reír llamando la atención de su hermano, Ethan apretó con fuerza sus manos, no quería seguir perdiendo compañeros por culpa de aquel dios.

— Para que mentirnos, vamos a morir. Ustedes se supone son mas poderosos y aún así, están muriendo como moscas. — Haruka les dió la espalda llena de impotencia, no sabía cómo actuar.

— ¡Saturn el campo de energía! — La sailor no tuvo chance a reaccionar, lo único que logró sentir al girar fue el filo de las flechas atravesando su cuerpo, lo mismo había sucedido con Haruka, Michiru y Haru corrieron a su lado, pero nada pudo hacerse, había muerto al igual que Hotaru. Serena miraba en shock lo sucedió, no pudo darse cuenta de lo que les acechaba pues apenas el grito de Ethan fue lo que les permitió darse cuenta del ataque.  Setsuna se dejó caer envuelta en lágrimas, no tenía una idea clara de  cómo actuar o que hacer, en ese momento se sentía una completa inútil, ella era la guerra y protectora del tiempo, aún así no podía hacer nada, golpeó el suelo con sus puños sin importarle nada, solo sacar esa frustración.

— ¿Qué más quiere? ¡Qué más desea de nosotros! — Serenity se acercó a su prima abrazándola, Setsuna lloraba siendo acompañada por la princesa. — mi madre, nuestra familia Serenity...

— Lo sé y también me duele. — Haru miro a Michiru, estiró su mano hacía ella.

— Acabemos como esto, tu y yo. — la guardiana de los mares asintio antes de tomar su mano y levantarse. — Es hora de ser valientes y ser fuertes. No podemos seguir perdiendo a las personas que amamos.

Lejos de allí Chronos observaba el interior de la puerta del tiempo, podía ver aquellos guardianes y guerreras que no descansaban en buscar el lugar donde se encontraba en ese instante. Tomo de su trono una pequeña figura de un dragón la dejo caer dentro de la puerta, esperaba que aquella bestia los destruyera de una vez y así poder reiniciar el tiempo como él deseaba, después de todo, solo se estaba divirtiendo.

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Siento mucho haber tardado tanto, pero está historia está finalizando y me cuesta acabarla, las ideas van y vienen. Estoy tratando de ir lento para no hacer las cosas mal.

Espero disfrutarán del capítulo.

Hasta el siguiente.

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